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Capítulo 83 - ¿Yeo-rok, te duelen los ojos? - ¿Ah? Sorprendido al ver cómo Do-won había guardado su contacto en el teléfono, Yeo-rok abrió los ojos de golpe. Al notar la expresión preocupada de Do-won, intentó calmar su semblante. - No, solo me picaban un poco, pero ya estoy bien. - De acuerdo. Si te duele algo, por más leve que sea, dime enseguida. Me preocupas. Do-won le apartó el flequillo con suavidad. Su toque era tan cálido como una pluma acariciando la piel. Yeo-rok sintió que su corazón latía con fuerza y que su temperatura corporal aumentaba. La calidez de la mano de Do-won era tan reconfortante que deseó permanecer así por más tiempo. Do-won lo miró con la misma intensidad y, tras unos segundos, retiró lentamente la mano. - Yeo-rok, mi amigo acaba de llegar, así que saldré un momento. Mientras tanto, sigue leyendo el cuento. - Sí… entendido. Do-won salió de la habitación. Yeo-rok, ahora solo, se sintió extrañamente feliz. El cielo despejado de ese día le pareció a...