Capítulo 113 - 138
Capítulo 113
Yeo-rok quería ocultar su embarazo, pero ya no era posible. Los ojos de Do-won, fijos en él, parecían insistir sin descanso.
- Lo sé todo, así que deja de ocultarlo como si caminaras sobre una cuerda floja…
Su corazón se apretó con angustia. Un ardor caliente subió hasta sus ojos y un dolor de cabeza punzante lo envolvió como una ola. El techo blanco de la ambulancia se volvió borroso. La oscuridad cayó sobre su visión. Antes de perder completamente la conciencia, lo último que vio fue a Do-won subiendo a la ambulancia. Después, todo quedó en silencio.
***
- ¿Qué? ¿Un incendio en el hospital?
Ji-ho, que estaba sentado en el sofá de la oficina comiendo ramen instantáneo, abrió la boca con sorpresa. Había encendido la televisión para ver el último episodio de un drama escandaloso que estaba causando sensación, pero en su lugar, se encontró con una noticia de última hora.
- El incendio, que comenzó en el área de ortopedia, pudo ser atendido rápidamente gracias al sistema de respuesta de emergencia. Sin embargo, el corte de energía en el hospital provocó fallos en los rociadores contra incendios, lo que resultó en más de 20 heridos. Hasta el momento, no se han reportado víctimas fatales.
A pesar de los daños y el hollín cubriendo el edificio, Ji-ho reconoció el hospital de inmediato. Era el hospital asociado a Seed Entertainment, al que solía ir con frecuencia.
- ¿Do-won fue hoy al hospital? Si se lastimó otra vez, voy a volverme loco…
El estómago de Ji-ho se encogió con aprensión. Sacó su teléfono y marcó el número de Do-won. El tono de llamada sonó varias veces, pero nadie respondió. La falta de respuesta solo aumentó su inquietud.
- Primero se lastima la mano y ahora un incendio… Si se quema, estamos en problemas. Este año comenzó con demasiadas desgracias…
Ji-ho dejó los palillos desechables sobre la mesa y se levantó de golpe. No podía quedarse quieto. Decidió dirigirse directamente a la oficina del CEO, donde estaba Joo-bin.
***
- Mmm…
Un leve gemido escapó de los labios de Yeo-rok mientras abría los ojos lentamente. Un techo desconocido apareció ante su vista. Paredes blancas, una cama metálica con el cabezal ajustable y un panel de control en la pared.
Era un hospital. Llevaba puesta una bata de paciente y tenía una mascarilla de oxígeno cubriéndole la boca. Un tubo intravenoso estaba insertado en su brazo, conectándolo a un suero. Entonces, un dulce aroma a feromonas llegó hasta él. Siguiendo el rastro de ese aroma, giró la cabeza. Do-won estaba sentado en una silla junto a la cama, inclinado hacia adelante con los brazos cruzados sobre el colchón y los ojos cerrados.
Su expresión era tranquila, pero sus labios ligeramente entreabiertos y caídos indicaban que estaba profundamente dormido. Los vendajes en sus muñecas llamaron la atención de Yeo-rok. Antes, solo tenía vendado el dorso de la mano, pero ahora las vendas se extendían más arriba.
El recuerdo de haber deseado vivir, de haber anhelado apoyarse en él dentro del incendio, le golpeó de nuevo. Pero al verlo así… Su corazón se derritió con una sensación insoportable.
“Por mi culpa… Todo esto es por mi culpa.”
Sus grandes ojos se humedecieron, llenándose de lágrimas. El peso del remordimiento le oprimió el pecho con un dolor punzante.
- Hhk…
No podía contenerlo. El llanto subió por su garganta, escapando en débiles sollozos entrecortados. Si seguía así, despertaría a Do-won. Yeo-rok se apresuró a quitarse la mascarilla de oxígeno de las orejas y se incorporó. Temía que le costara respirar de nuevo, pero no sentía que su garganta se cerrara ni tenía dolor de cabeza.
En cambio, las lágrimas seguían cayendo sin cesar. Se quitó con cuidado la aguja y el tubo del suero, luego bajó lentamente de la cama. Sintió la suavidad de unas pantuflas en la punta de los pies. Tapándose la boca con la mano, se puso las pantuflas y caminó de puntillas hasta la puerta. El pasillo silencioso se desplegó ante él.
No parecía una sala de hospital común, ya que no había otras habitaciones visibles. Caminó hasta el extremo del pasillo, lo más lejos posible de la habitación. Entonces, vio una gran ventana. Era una terraza. Abrió la puerta y salió. El aire frío le envolvió el rostro mientras la vista nocturna se extendía más allá de la barandilla. Al darse cuenta de que estaba en un espacio separado de Do-won, sintió un extraño alivio mezclado con tristeza y dejó escapar un sollozo.
"Soy el padre del bebé."
Las palabras de Do-won, pronunciadas en medio de las llamas, resonaron en su mente. Ya no podía ocultar su embarazo. No, en realidad, Do-won ya lo sabía. Ahora que lo pensaba, había sido evidente en retrospectiva. Desde que lo descubrió, Do-won había comenzado a tratarlo con más cuidado.
Le había dado un ponche de frutas en lugar de alcohol, nunca le ofreció licor cuando se encontraron en Yesin Department Store, e incluso cuando compartieron habitación, todos los días había un ramo de rosas frescas. Le había pedido que eligiera un móvil decorativo y lo había invitado a un musical para el desarrollo prenatal del bebé.
Había muchas señales más. Sabía que era un doble. Sabía sobre el embarazo. Y aún así, fingió no saber nada porque Yeo-rok intentaba desesperadamente ocultarlo. Sí, estaba loco, pero también era gentil y maduro.
- Si esto sigue así, solo seré una carga para él…
Sin embargo, quería serlo. Quería ser egoísta. Quería casarse con él, tener el bebé y estar juntos. No debía desear algo así, pero… Levantó la cabeza. La luz plateada de la luna lo envolvía con suavidad.
- ¿Será que estoy siendo demasiado codicioso?
Al decir "codicia", sintió aún más que estaba cruzando la línea y cometiendo un error. La inquietud se hundió más profundamente en su corazón. El viento helado lo envolvió con un escalofrío. En ese momento, sintió que una manta cálida se colocaba sobre sus hombros. Sobresaltado, se dio la vuelta. Do-won le sonreía con dulzura.
- Pensé que habías huido otra vez. Hace frío, ¿qué haces aquí?
- Ah… yo… solo…
Yeo-rok bajó la cabeza y se enjugó las lágrimas con la mano. Do-won lo abrazó con suavidad. Su pecho firme, su calor y el dulce aroma de sus feromonas parecían reconfortarlo.
- Volvamos a la habitación. No puedes resfriarte.
Aunque no lo dijo, Yeo-rok sintió que sus palabras llevaban un mensaje oculto: "No puedes enfermarte porque no estás solo."
- Si te pierdes en un hospital desconocido, ¿qué harás?
Yeo-rok miró la vista nocturna. Se dio cuenta de que era diferente de la vista que recordaba cuando descubrió su embarazo en el hospital donde le diagnosticaron su lesión en el hombro y el tobillo.
- ¿Dónde estamos?
- En un hospital cerca de la oficina de Seed Entertainment.
- Sí… ¿Qué pasó con el hospital donde ocurrió el incendio?
- El fuego se extinguió por completo ese mismo día. Ahora están investigando la causa del incendio.
- ¿Hubo muchas personas heridas?
- Afortunadamente, no hubo víctimas mortales, solo heridos. Pero la mayoría ya recibió tratamiento o fue dada de alta. Especialmente el niño que salvaste, él se recuperó rápidamente y ya ha vuelto a su vida normal.
- Eso es un gran alivio.
Yeo-rok suspiró profundamente, llevando una mano a su pecho.
- Para mí, lo más importante es que tú estés bien.
Do-won le sonrió con calidez y acarició suavemente su mejilla.
- Pero tú también te lastimaste la muñeca.
- Esto no es nada. Apenas fue un rasguño. Ah, por cierto, la doctora pidió que la contactáramos cuando despertaras. Volvamos a la habitación.
La voz dulce de Do-won le acarició el oído, haciéndole sentir que su corazón latía más fuerte que de costumbre.
***
- Tu estado ha mejorado mucho. Ya no necesitas usar el respirador.
La doctora que revisaba a Yeo-rok le sonrió con amabilidad. Su rostro delgado y su cabello recogido en un moño alto resaltaban su belleza., Yeo-rok sintió que la había visto antes, pero no lograba recordar dónde. Al bajar la vista, notó el nombre en la bata blanca de la doctora: "Kang Yoo-ra, especialista en neumología". Era la misma doctora que le había colocado la máscara de oxígeno en la ambulancia.
- Nos preocupaba que estuvieras inconsciente durante toda la semana.
- ¿Una semana?
La noticia lo dejó desconcertado. Para él, todo parecía haber sucedido ayer, pero ahora le decían que había pasado una semana.
- Sí, inhalaste una gran cantidad de gases tóxicos. Pero ya se han eliminado por completo. ¿Tienes dolor de cabeza o náuseas?
- No…
Aunque su mente sentía que el accidente había ocurrido apenas un día antes, su cuerpo liviano le hacía notar el paso del tiempo.
- Afortunadamente, no sufriste quemaduras por inhalación. En la ambulancia notamos que tu tráquea estaba ligeramente inflamada.
- ¿Quemaduras por inhalación? ¿Qué significa eso?
- Es cuando el calor del fuego causa quemaduras en la tráquea y los pulmones. Las cuerdas vocales están hechas de proteínas y, con el calor, pueden hincharse o deformarse, obstruyendo las vías respiratorias.
- Ya veo…
Yeo-rok se llevó instintivamente una mano a la garganta, aliviado de que no hubiera ocurrido nada grave. Pero esto no era solo sobre él. No estaba solo. Llevó su mano a su vientre.
- Doctora, ¿cómo está mi bebé?
- El feto está sano. Un especialista en obstetricia realizó una revisión cuando llegaste. Pero, por precaución, te recomendaría que te hagas un chequeo en ginecología.
- Sí, lo haré.
Aun así, Yeo-rok no podía evitar sentirse inquieto. Tal vez debería ir al ginecólogo en cuanto amaneciera. Mientras pensaba en eso, sus ojos se cruzaron con los de Do-won. Él le dedicó una sonrisa radiante antes de girarse hacia Kang Yoo-ra.
- Entonces, doctora, ¿cuándo podrá empezar a comer?
- Podrá hacerlo a partir de mañana. Sin embargo, después de una semana solo con suero, podría ser difícil digerir comida normal. Recomendamos que comience con una papilla ligera.
- No hace falta que le den la comida del hospital.
Do-won habló con una mirada seria. Kang Yoo-ra, sorprendida por su respuesta inesperada, parpadeó con desconcierto.
- ¿Perdón?
- Yo me encargaré de cocinar para el.
- No, doctora. Comeré la comida del hospital.
Yeo-rok rechazó la propuesta de Do-won con firmeza. En el mismo instante, la expresión de Do-won se ensombreció, como si se sintiera herido. Incluso Kang Yoo-ra pareció incómoda por la tensa atmósfera entre ellos.
- Bueno… en ese caso, decidan entre ustedes y me avisan en la revisión de la mañana.
Luego, se dirigió a Do-won.
- Por favor, siga emitiendo feromonas positivas para la paciente.
- Entendido.
- Nos vemos mañana.
Tras despedirse con cortesía, Kang Yoo-ra salió de la habitación. Tan pronto como la puerta se cerró, Do-won se sentó junto a Yeo-rok y entrelazó sus manos con firmeza. Su expresión se tornó triste, con las cejas caídas en un gesto melancólico.
- ¿Por qué quieres comer la comida del hospital? ¿Acaso ya no te gusta mi cocina?
- ¡No, no es eso en absoluto!
Yeo-rok levantó las manos, agitándolas en negación.
- Es porque tienes la mano lastimada.
- Puedo cocinar perfectamente con la izquierda. Soy ambidiestro, además, preparar carne con una sola mano tiene su propio encanto.
Lo decía en referencia a la cocina… ¿verdad? De repente, recordó la imagen del hombre cubierto de sangre que Do-won había golpeado brutalmente en el centro comercial Salut. Un escalofrío recorrió su espalda.
- Por cierto, qué alivio.
Do-won sonrió, desviando el tema.
- Si hubieras sufrido una quemadura en la garganta, no podría volver a escuchar tu voz. ¿Sabes lo bonito que suena cuando gimes mientras masticas la comida?
- ……
Por un momento, el incendio le había hecho olvidar una cosa importante: este hombre no estaba en sus cabales.
Capítulo 114
- ¿Aún no has visto a Do-won? ¡Ya ha pasado una semana entera!
El rugido de Joo-bin resonó por toda la galería, como si fuera a tragarse el espacio repleto de pinturas. Estaban en la galería privada de Joo-bin, ubicada en el sótano de la sede de Seed Entertainment. Ji-ho bajó la cabeza tan pesadamente que su frente casi tocó el suelo.
- No… Me dijeron que el estado de Yeo-rok era extremadamente crítico y que me avisarían cuando mejorara.
Hace una semana, Ji-ho había visto la noticia del incendio en un informe de última hora y corrió a la oficina del director ejecutivo para informar a Joo-bin. Sin embargo, Joo-bin ya estaba al tanto del desastre y estaba hecho un manojo de nervios. Encima, Do-won no respondía a sus llamadas, por lo que Joo-bin estaba convencido de que había ocurrido una catástrofe. Incluso se agarró la nuca con frustración. Temiendo que fuera a colapsar, Ji-ho intentó contactar a Do-won, quien, para su sorpresa, contestó de inmediato. Le aseguró que no estaba herido, pero que la condición de Yeo-rok era grave y que avisaría cuando mejorara. Ahora, una semana después, el reloj marcaba las 11:35 a. m. Ji-ho miró la hora en el reloj de la oficina antes de volver la vista hacia Joo-bin.
- Hah… ¿Otra vez por culpa de esa zorra?
Joo-bin ahora llamaba a Yeo-rok simplemente "zorra", con las cejas alzadas con desdén. Si Yeo-rok estuviera delante de él, parecía que no dudaría en hacerle algo terrible. Viendo la tensión en el aire, Ji-ho, con el sudor formándose en su frente, intentó suavizar la situación para evitar que Yeo-rok saliera perjudicada.
- Como bien sabe, señor, en el incendio de hace una semana, Yeo-rok rescató a un niño. Parece que inhaló mucho humo en el proceso.
- Lo sé. Por eso ahora la gente la está tratando como un ángel sin alas.
Las cejas de Joo-bin se fruncieron con frialdad.
- Sinceramente, ¿cuántas personas se lanzarían a las llamas para salvar a un niño? Y además, un completo desconocido. Yo no lo haría.
Ji-ho negó con ambas manos, mostrando su incredulidad, antes de hacer una pregunta retórica.
- Señor, ¿usted lo haría?
Joo-bin se quedó en silencio, sin palabras, y luego frunció el ceño aún más.
- Da igual. ¡Pero Do-won también estaba en esa escena!
- Sí, y gracias a eso ahora es visto como un héroe que salvó a un ángel sin alas. Aunque me da un poco de vergüenza usar la palabra "héroe".
El hecho de que Yeo-rok hubiera salvado al niño ya era noticia, pero cuando se supo que Do-won lo había rescatado a el, la historia se difundió aún más. Do-won ya era conocido por sus donaciones a organizaciones benéficas como "I Wish", y su imagen pública siempre había sido la de un actor con una influencia positiva. Ahora, después del incidente, había sido elevado a la categoría de un noble héroe.
- Gracias a este escándalo, los rumores sobre su padre biológico han desaparecido por completo.
- Eso es cierto… pero ahora están surgiendo todo tipo de especulaciones sobre él y ese zorro. Si no hacemos una declaración oficial, los rumores seguirán multiplicándose.
- Por ahora, no hay nada demasiado grave.
La actitud despreocupada de Ji-ho hizo que la expresión de Joo-bin se torciera aún más con irritación.
- ¿En qué mundo vives? ¡Ahora mismo están diciendo que ese zorro está embarazado de Do-won! Un testigo que estaba en la escena dice que lo escuchó mientras trasladaban a Yeo-rok en la ambulancia y lo publicó en un foro. Está causando un escándalo.
- ¿Qué? ¿Cuándo se publicó ese mensaje?
Ji-ho también había estado monitoreando de cerca las redes sociales y los medios desde el incendio. Dado que Yeo-rok estaba involucrada, había sido aún más meticuloso de lo habitual.
- Se publicó en una comunidad de actores hace una hora. Dicen que Do-won afirmó ser el padre del bebé.
- ¡¿Pero qué clase de estupidez es esa?!
Ji-ho sintió que se iba a desmayar y se llevó la mano a la frente por un momento. Luego, apresuradamente, sacó su teléfono y buscó en internet. Si lo que Joo-bin decía era cierto y el tema era tan viral, bastaría con escribir "Joo Do-won" para encontrar todo el escándalo. Y efectivamente, así era. No había ningún artículo oficial todavía, pero Do-won ya se había convertido en el "papá del año" a nivel nacional. Si existía un ejemplo claro de "un rayo cayendo en un cielo despejado", sin duda era este.
- He logrado bloquear la publicación de artículos a través de los periodistas con los que solemos trabajar y presioné a los administradores de la comunidad para que eliminaran los posts, pero ya se ha difundido demasiado. No podemos frenarlo. Lo único que queda es que Do-won salga a desmentirlo.
- ¿N-no deberíamos al menos publicar un artículo confirmando que Yeo-rok es un beta? Eso al menos calmaría este rumor absurdo.
Ji-ho sentía vértigo al ver cómo Do-won se había convertido en padre de la noche a la mañana.
- Primero escucharé lo que Do-won tiene que decir y luego decidiré.
- Pero si lo dejamos así, ¡él es el único que saldrá perjudicado!
Ante la queja de Ji-ho, Joo-bin frunció el ceño con molestia.
- Kim Ji-ho, ¿revisaste bien el perfil genético de ese zorro cuando lo contrataste?
- ¿Eh? ¡Por supuesto! En su currículum decía claramente que era beta.
Ji-ho se sintió injustamente atacado de repente. Joo-bin suspiró y desabrochó dos botones de su camisa.
- Tú mejor que nadie sabes que Do-won no deja que cualquiera se le acerque. Pero con Yeo-rok es diferente. Eso significa que hay algo muy impactante detrás.
- No me diga que… ¿Yeo-rok es en realidad un omega y sí está embarazado?
- Así es.
La respuesta de Joo-bin dejó a Ji-ho completamente pasmado.
- Pero para que haya un bebé… tendría que haber ocurrido algo entre ellos… ¡Ah!
Ji-ho no pudo continuar su frase. Desde que Yeo-rok había sido contratado, Do-won había tenido innumerables oportunidades para hacer lo que quisiera con ella. Incluso la había encerrado en su habitación cuando le torció los ligamentos del tobillo. La expresión de Ji-ho confirmó las sospechas de Joo-bin.
- Kim Ji-ho, investiga otra vez el pasado de esa zorra plateada. Estoy seguro de que no es un beta.
- A-ah… entendido.
Si Yeo-rok no era realmente un beta, significaba que había ocultado su verdadera naturaleza para poder ingresar al Private Care Team.
- No me lo esperaba de Yeo-rok… Qué decepcionante.
Ji-ho frunció el ceño, sintiéndose traicionado.
***
Sentado en la cama, Yeo-rok se acarició el vientre. Podía sentir el calor del bebé dentro de él. Anoche, después de que la doctora Kang Yu-ra se marchara, Yeo-rok volvió a dormirse. Por la mañana, Do-won rechazó la comida del hospital que le trajeron a la habitación y, en su lugar, le sirvió personalmente un tazón de gachas de abulón que había preparado. Por supuesto, a Yeo-rok le gustaba mucho más la comida hecha por Do-won que cualquier otra, pero no podía evitar preocuparse. Do-won tenía heridas en las manos y las muñecas, y preparar algo tan elaborado debía haberle costado mucho esfuerzo. Yeo-rok mismo había cocinado gachas de abulón antes para su madre y sabía cuánto trabajo llevaba limpiar y preparar el marisco. Por eso, sintiéndose culpable, se aseguró de terminar hasta el último bocado. Después de la comida, Do-won se encargó de recoger los platos, a pesar de que Yeo-rok insistió en ayudar. Pero no sirvió de nada.
- Cuando te recuperes un poco más, te cocinaré muchas cosas deliciosas - le susurró con dulzura mientras se sentaba a su lado - Así que tienes que mejorar rápido, ¿de acuerdo?
- Tú también deberías preocuparte por recuperarte pronto - respondió Yeo-rok, mirándole con tristeza las manos y las muñecas vendadas.
Do-won curvó los labios en una sonrisa juguetona y, de repente, le plantó un beso en los labios. El sonido húmedo de sus bocas tocándose se expandió en el aire. Yeo-rok, aún sin haberse lavado los dientes esa mañana, se echó hacia atrás con sorpresa.
- Aún tengo olor a abulón en la boca…
A pesar de haber compartido innumerables besos con él, todavía no se acostumbraba del todo. Sus mejillas ardían.
- Te dije que si me llamabas "actor" otra vez, te mordería los labios.
- Esto no es morder, es un beso.
- Ah, bueno, es que tus labios son tan bonitos que no pude evitarlo. Hasta quiero meter mi lengua… ¿me dejas?
- No hagas eso, te digo que mi boca huele mal.
- No huele a nada.
Do-won volvió a inclinarse hacia él con los labios entreabiertos. Yeo-rok intentó esquivarlo, pero terminó atrapado entre sus brazos. Entonces, la lengua de Do-won se deslizó con fuerza en su boca, succionándolo con avidez. Sus bocas se entrelazaron en un beso profundo y húmedo, el sonido de la saliva mezclándose llenando el ambiente. Era mucho más apasionado de lo habitual. Avergonzado, Yeo-rok sintió que su rostro se encendía aún más. Era irónico.
El beso era voraz y demandante, pero, al mismo tiempo, increíblemente dulce y cálido. Sin embargo, Do-won se separó demasiado rápido. Yeo-rok inhaló y exhaló con dificultad, como si acabara de emerger de un océano profundo. Do-won frotó su mejilla contra la de él, transmitiéndole su calor. Luego, sus manos descendieron suavemente hasta su vientre, acariciándolo con ternura. Era como si el bebé, al sentir el tacto de su padre, respondiera desde dentro con una calidez aún más intensa.
- Aun así, me alegra mucho que estés bien, Yeo-rok. No sabes cuánto me preocupé.
- Ojalá no hubieras ido al hospital ese día… Por mi culpa terminaste herido.
Con el corazón encogido, Do-won tomó su muñeca vendada con delicadeza.
- El problema fue el incendio, no tú. Aunque… me da un poquito de pena no haber recibido el paquete que pedí.
Ese día, mientras Yeo-rok estaba en consulta, Do-won había salido para atender un asunto importante.
- ¿Qué pediste?
Do-won sonrió con picardía. La curva de sus labios tenía una sombra diabólica.
- Una trampa para tenerte atrapado de por vida.
- ¿Eh?
Sorprendido, Yeo-rok sintió que las manos le temblaban. ¿No se refería a unas esposas, verdad? ¿Hasta dónde pensaba llegar este alfa? Mareado por la idea, Yeo-rok tragó saliva. Disfrutando de su expresión asustada, Do-won jugueteó con la comisura de sus labios, como si estuviera a punto de bromear un poco más. Pero decidió cambiar de tema.
- Ese día, me llamaste por teléfono, ¿recuerdas? Pero en vez de escuchar tu voz, solo oía gritos y cosas rompiéndose. Me entró el pánico y corrí al hospital. Ver el edificio hecho cenizas fue un shock tremendo.
Do-won miró a Yeo-rok con intensidad.
- Tuve suerte de encontrarte a tiempo.
- Pero había mucha gente en el lugar… ¿Cómo supiste exactamente dónde estaba?
Do-won sonrió de nuevo, esta vez con una calidez peligrosa.
- Soy muy sensible a tu feromona - susurró, bajando la voz.
Se inclinó un poco más, sus ojos brillando con posesividad.
- Así que puedo encontrarte en cualquier parte.
Su tono era sereno, pero sus palabras sonaban como una advertencia velada.
- Por eso, no vuelvas a pensar en escapar. ¿Entendido?
Sin embargo, a pesar de su amenaza implícita, su expresión seguía siendo tierna y cariñosa.
Capítulo 115
El calor dulce del cuerpo de Do-won y la intensidad de su mirada hicieron que un deseo peligroso naciera en Yeo-rok. Quería tenerlo. A pesar de todo, lo quería. Pero en cuanto sus ojos cayeron en las manos y muñecas vendadas de Do-won, en cuanto recordó su propia situación, el peso de la culpa lo sofocó.
- ¿Por qué no respondes, Yeo-rok?
- Yo…
Los labios de Yeo-rok temblaban sin control. Sus grandes ojos se movían inquietos. Do-won levantó una mano y le acarició la mejilla con ternura.
- Voy a tener que hacer que mi Yeo-rok ni siquiera pueda pensar en huir. Supongo que aún no te he dado suficiente amor.
Con un aire pensativo, Do-won le besó la frente. A diferencia del beso feroz de antes, este era cálido como el sol. Yeo-rok se sintió como si de verdad estuviera bajo el cuidado de su esposo. Do-won se apartó y sonrió con dulzura. El corazón de Yeo-rok se aceleró de inmediato, y su temperatura corporal subió hasta el extremo. Era imposible acostumbrarse a este hombre. Un segundo antes lo veía completamente loco, y al siguiente, su rostro imponente y refinado hacía que su corazón se agitara.
- Cuando te den el alta, te daré mi regalo - susurró Do-won - La trampa que encargué.
- …Hk.
El tono de su voz era tierno, pero la palabra “trampa” le heló la sangre.
- Ojalá te recuperes pronto, Yeo-rok.
A pesar de que la idea de ese “regalo” le ponía los pelos de punta, Do-won lo decía con sinceridad. Y, sin embargo, había algo que Yeo-rok no entendía. Desde la noche anterior hasta ahora, Do-won no había mencionado ni una sola vez el embarazo. En la ambulancia, Yeo-rok lo había admitido con su propia boca. Luego, el médico vino a explicar la situación en persona. Y, aun así, Do-won no decía nada. ¿Acaso no quería al bebé? El pecho de Yeo-rok se apretó con ansiedad. No parecía ser el caso, porque había elegido un móvil para la cuna…
- Toma esto, Yeo-rok.
Cuando se dio cuenta, Do-won le estaba extendiendo su teléfono. Era el que le había dado como regalo.
- Mientras estabas inconsciente, tu abuela llamó. Le respondí en tu lugar.
- ¿Qué? ¿Hablaste con mi abuela?
La sorpresa hizo que Yeo-rok elevara la voz. Do-won, algo avergonzado, asintió.
- Sí. Estaba preocupada, así que le dije que estabas bien. Le prometí que te llamaría cuando despertaras, pero creo que es mejor si lo haces tú mismo.
- Ah, de acuerdo…
Yeo-rok sintió cómo los nervios lo atenazaban. La última vez que habló con su abuela, le contó sus problemas con Do-won, disfrazándolos como si fueran de un amigo. Pero ella enseguida se dio cuenta de que hablaba de sí mismo. Además, sospechaba que Do-won tenía sentimientos por él. Y resultó ser cierto.
Si hablaron por teléfono, seguramente ahora estaba completamente segura. Yeo-rok empezó a sudar. No quería llamar con Do-won presente. Si algo vergonzoso salía en la conversación, sería el fin. Decidió salir de la habitación, pero antes de que pudiera moverse, Do-won se le adelantó y se puso de pie.
- Yo también tengo que ir a la consulta por mi mano y muñeca. Volveré pronto, así que habla tranquilo.
- Sí… Que te vaya bien en el tratamiento.
- Gracias.
¿Gracias? No había razón para agradecerle, pero la voz de Do-won sonaba tan dulce que Yeo-rok se sintió avergonzado y encogió los hombros. Con la misma elegancia de siempre, Do-won salió de la habitación. Ahora que estaba solo, Yeo-rok revisó el historial de llamadas.
- ¡¿Eh?!
Había registros de llamadas diarias durante una semana, ¡cada una de más de una hora! Incluso cuando Yeo-rok hablaba con su abuela, lo normal era entre 30 y 40 minutos. ¿Qué demonios había estado hablando Do-won con su abuela tanto tiempo? La idea le resultaba abrumadora, y al pensar en llamarla, los nervios lo invadieron. Pero extrañaba escuchar su voz y no quería preocuparla más, así que apretó el botón de llamada con decisión. Ni siquiera terminó el tono de espera cuando su abuela respondió.
- ¡Ay, Ju-seobang*! ¿Cómo has estado?
*Nota: "Seobang" es un término antiguo y cariñoso para referirse a un yerno o esposo en coreano.
- ¿Ju-seobang…?
Era como un rayo cayéndole en un cielo despejado. ¿Se habría confundido con otra persona?
- Abuela, soy Yeo-rok.
- ¿Eh? ¿De verdad eres Yeo-rok? ¡Ay, hijo!
El tono de su abuela se volvió más cálido y afectuoso.
- ¿Cómo te sientes? ¿Sabes cuánto ha estado preocupada esta pobre anciana?
- Ya estoy bien.
- Qué alivio, qué alivio.
Su voz temblorosa hacía evidente que había llorado, y Yeo-rok sintió que los ojos se le humedecían también.
- ¿Cómo pudo desatarse un incendio así de repente? Aquí salió en las noticias, fue un caos.
- Seguro te preocupaste mucho…
- ¡Por supuesto! ¿Sabes lo aterrada que estaba de que te pasara algo?
- Ahora estoy bien.
- Menos mal. Si no hubiera sido porque Ju-seobang me explicó todo, ya habría ido a Seúl.
Otra vez ese nombre. Eso confirmaba que su abuela no se había confundido antes.
- ¿Por qué no me dijiste que estabas yendo al hospital? Me llevé un buen susto.
- No era nada grave, y no quería preocuparla sin necesidad. Perdón.
- No me ocultes estas cosas. Me da tristeza, ¿Si?
- Lo entiendo.
Yeo-rok suspiró y decidió preguntar.
- Abuela, ¿es cierto que hablaste todos los días con él mientras yo dormía?
- Sí, solo llamé para ver cómo estabas y me contestó un joven. Le pregunté quién era y me dijo que era tu novio.
- …¿Qué?
Yeo-rok sintió que el mundo se le venía encima. Era como si le hubieran golpeado la cabeza con un martillo.
- Abuela, yo no tengo novio.
- ¿Eh? Qué raro. Me dijo claramente que estaban saliendo. ¿No será que te da vergüenza y lo quieres ocultar?
- ¡No es eso! Pero… ¿por qué lo llamas Ju-seobang?
Algo en la situación le parecía muy extraño.
- Es que es tan simpático que me cayó en gracia. Se me pasaba el tiempo volando cuando hablábamos.
Yeo-rok no se sorprendió. Sabía bien cuán encantador podía ser Do-won.
- ¿Te dijo quién era?
- Sí, dijo que era el actor Joo Do-won. Le pregunté a Yang-sun sobre él, y me dijo que es muy famoso.
- ¿Le dijiste a la abuela Yang-sun que supuestamente salgo con él?
- No, me pidió que lo mantuviera en secreto.
- Ah…
Al menos eso era un alivio. No quería que ese malentendido se volviera un escándalo. Decidió aclarar las cosas de inmediato y bajó el tono de voz.
- Abuela, él y yo no estamos saliendo. Solo nos conocemos por trabajo.
- La persona de la que hablaste por teléfono la otra vez, ¿es Ju-seobang, verdad?
- Sí… Eso es cierto.
Como esperaba, su abuela ya lo había notado.
- Y dime, ¿no te gusta ese hombre, Yeo-rok?
¿Por qué la pregunta de su abuela le hacía sentir como si el corazón se le hundiera en el pecho? Sintió la presión de tener que negarlo.
- No es eso… Pero es una persona demasiado increíble para mí. No tengo confianza para estar a su lado.
- ¿Y por qué no? Para mí, mi Yeo-rok es mucho más increíble que él.
- Eso lo dice porque soy tu nieto. Si lo ves objetivamente, no es así.
Avergonzado, Yeo-rok se llevó una mano a la frente.
- No, ve y pregúntale a cualquier persona en la calle. Todos dirán que mi Yeo-rok es mejor que Ju-seobang.
La parcialidad de su abuela era tan evidente que su rostro se puso rojo como una piedra ardiente.
- Yeo-rok, yo solo quiero que vivas como tú desees.
- …
- Si realmente no te gusta Ju-seobang, no hay nada que hacer. Pero si lo quieres, sigue a tu corazón.
La calidez en la voz de su abuela hizo que el corazón de Yeo-rok se sintiera tierno y suave.
- Si solo vives considerando a los demás, acabarás olvidándote de ti mismo. A veces, debes permitirte tener deseos y actuar con egoísmo. Me preocupa que vivas como si tu propia vida no existiera.
Su abuela no sabía la verdad sobre su vida como doble de Chan-woo. Aun así, parecía verlo todo con claridad. Siempre había vivido ocultándose, reprimiéndose, preocupándose por no afectar a Chan-woo. Eso lo llevó a creer que desear algo era casi como cometer un pecado.
- Yeo-rok, aún tienes un largo camino por delante. Si hasta ahora has vivido priorizando a los demás, ¿por qué no empiezas a vivir por ti mismo?
- ¿De verdad está bien hacerlo?
- Por supuesto.
Los ojos de Yeo-rok, que ya estaban húmedos, se llenaron aún más de lágrimas. Pero no eran de tristeza, sino de gratitud. Su abuela, al notar su sollozo contenido, terminó la llamada primero. Yeo-rok giró lentamente la cabeza para mirar el cielo azul y vasto.
Vivir poniendo mi vida primero… Siempre había sido la sombra de Chan-woo, cuidando cada uno de sus actos para no afectarlo, estudiando con ahínco, llevándose bien con todos. Por eso, cuando sufría, simplemente ignoraba su propio dolor. ¿Acaso había llegado el momento de cambiar? ¿Podía atreverse a ser un poco más valiente? Desde que conoció a Do-won, su vida había empezado a transformarse. Y entonces, una pregunta le surgió.
- ¿Por qué le gusto al actor?
- ¿Por qué? Porque eres guapo, Yeo-rok.
Una voz inesperada lo sorprendió y lo hizo girar la cabeza de inmediato. Do-won estaba allí, sonriéndole radiante. ¿Cuándo llegó este alfa otra vez? Yeo-rok sintió su corazón latir desbocado y se agarró el pecho.
- ¿Y-ya terminó su tratamiento?
- Por supuesto. Me dijeron que ya casi estoy completamente recuperado.
- ¿Tan rápido?
- Siempre me he curado rápido.
- ¿La llamada salió bien?
- Sí…
- La abuela de Yeo-rok es una persona maravillosa. Me invitó a ir a Cheongdo en Año Nuevo para comer tteokguk.
Los ojos de Do-won brillaban con una sonrisa radiante. Luego, se sentó junto a Yeo-rok y lo rodeó suavemente con el brazo.
- Yeo-rok, ¿te sientes mareado o con náuseas?
- No, estoy bien.”
Do-won acercó su frente a la de Yeo-rok con delicadeza.
- Menos mal. Cuando salí para mi consulta, noté que hoy hacía bastante calor. ¿Te gustaría salir a dar un paseo?
- Pero seguro habrá mucha gente. ¿Estás seguro de que está bien?
- No te preocupes. Detrás del edificio hay un jardín y no suele haber muchas personas por allí. Podemos ir ahí. Ah, tu flequillo…
Do-won le acomodó suavemente el cabello. Cada vez que sus dedos largos y bien definidos rozaban su frente, Yeo-rok sentía un cosquilleo emocionante. Poco a poco, la sombra de Do-won se proyectó sobre él. Entonces, sin previo aviso, Do-won lo besó.
- ¿P-por qué haces eso de repente?
- ¿Por qué? Porque eres hermoso, Yeo-rok. No puedo evitar querer besarte.
- D-deja de decir esas cosas… suena tan empalagoso…
A pesar de su protesta, el corazón de Yeo-rok latía descontroladamente.
- ¿Empalagoso? Solo estoy diciendo la verdad.
Primero su abuela, y ahora Do-won, diciéndole que era guapo y hermoso. De pronto, empezó a sentir que la existencia que había olvidado por tanto tiempo se hacía más clara.
Capítulo 116
- Wow…
Tal como dijo Do-won, el clima estaba increíblemente cálido hoy. Aunque todavía era invierno, parecía que la primavera había llegado de repente. Bajo la suave luz del sol, Yeo-rok caminaba junto a Do-won. El jardín detrás del hospital estaba casi vacío. A lo lejos, se podía ver a unos trabajadores en el techo, probablemente por alguna obra en construcción. Solo un anciano y un hombre de mediana edad estaban sentados en una banca cercana.
- Yeo-rok, ¿no tienes frío?
- No, estoy bien. Me vestí abrigado.
Yeo-rok tocó la bufanda blanca que rodeaba su cuello. A pesar del buen clima, se la había puesto por precaución, y realmente cumplía su función de mantenerlo cálido.
- El cielo está muy despejado hoy.
Do-won levantó la vista, mostrando su elegante perfil. Era aún más deslumbrante que la luz del sol. Parecía alguien que no pertenecía a este mundo. Inquieto por esa sensación, Yeo-rok miró a su alrededor. Luego, sin decir nada, se quitó la bufanda y la envolvió alrededor del cuello de Do-won, cubriéndolo como si fuera una mascarilla.
- Yeo-rok, pero si no tengo frío.
- No es por el frío. ¿Qué harás si alguien te reconoce?”
- Ah…
Los ojos de Do-won se curvaron con una sonrisa radiante.
- ¿Y qué importa? No hay casi nadie por aquí…
- Ahora no, pero nunca se sabe.
- Está bien, está bien. Por cierto, tu aroma es increíble. Es tan dulce…
Do-won hundió la nariz en la bufanda y respiró hondo. Su mirada brillante se tornó en algo más insinuante.
- Me dan ganas de morderte.
- ¡Hah!”
Alarmado, Yeo-rok le cubrió la boca con la mano de inmediato.
- No digas cosas así tan a la ligera. ¿Qué harás si alguien te escucha?
- Jajaja, ¿y qué importa?
Mientras Yeo-rok se agitaba, Do-won seguía manteniendo su actitud despreocupada. Por un instante, Yeo-rok pensó en lo difícil que debía de ser ser el mánager de Do-won.
- ¿Nos sentamos un rato?
Frente a ellos había una pequeña plataforma de descanso. El sol la iluminaba por completo, y parecía cálida y acogedora.
- Me parece bien.
Cuando se acercaron, Do-won se quitó el abrigo y lo extendió sobre la superficie.
- Siéntate aquí.
- ¿Eh? Podemos sentarnos así. Ponte tu abrigo, hace frío.
- Con la bufanda que me diste ya estoy lo suficientemente caliente. Anda, siéntate. No quiero que te enfríes.
Diciendo esto, Do-won sujetó suavemente a Yeo-rok por los hombros y lo hizo sentarse. Yeo-rok buscó en sus bolsillos algo para colocar sobre la superficie, pero no encontró nada. Mientras tanto, Do-won se sentó a su lado. Entonces, con calma, tomó la mano de Yeo-rok entre las suyas. El contacto era agradable. Gracias a eso, el deseo de Yeo-rok por Do-won crecía aún más. ¿De verdad estaba bien empezar a ser un poco egoísta, como le dijo su abuela…? Los ojos de Yeo-rok temblaron con fuerza.
- Vi en las noticias que hace poco hubo un incendio en un hospital de Gangnam. Parece que fue provocado intencionalmente.
En el tranquilo ambiente del pabellón, la voz de un hombre de mediana edad se hizo escuchar. Yeo-rok giró la cabeza hacia donde venía el sonido. Eran el anciano y el hombre que había visto antes, sentados en una banca cercana. No estaban demasiado lejos.
- Los incendios provocados que causan muchas víctimas son crímenes realmente despreciables. Esos tipos se merecen el peor castigo.
- Sí, últimamente hay demasiados incidentes y accidentes. ¿Recuerda al criminal que usó una ballesta en Gangbuk? Lo arrestaron hace poco. Parece que su hijo se suicidó. Dicen que era un estudiante ejemplar, pero la gente a su alrededor lo acosó y presionó demasiado solo por ser hijo de un criminal. Es realmente lamentable. ¿Todo por culpa de esa absurda idea de la responsabilidad hereditaria…?
- ¿Qué estás diciendo? Es normal que los hijos de los criminales paguen las consecuencias. Haber nacido en una familia así ya es un pecado en sí mismo.
- La responsabilidad hereditaria se abolió hace más de 40 años. Pero en la realidad, la gente sigue pensando de la misma manera. Las familias y los hijos de los criminales no deberían sufrir por algo que no hicieron. Al final, el que cometió el crimen fue el padre, ¿no? A menos que la familia haya estado involucrada, ellos también son víctimas.
El hombre de mediana edad hablaba con calma, pero el anciano negó con la cabeza mientras acariciaba su barba. Señaló el árbol frente a él con la mano.
- Si las raíces son malas, el árbol también crecerá torcido. No hay forma de que un niño criado en un ambiente podrido se convierta en un buen adulto. Si castigamos a las familias de los criminales, servirá como escarmiento y evitaremos futuros delitos. Pero no te preocupes. Yo soy un hombre de bien, no necesito leyes para vivir correctamente.
El anciano se encogió de hombros. Parecía que los dos eran padre e hijo y que, tras ver las noticias, habían comenzado un acalorado debate.
- No entiendo cómo alguien puede decir que otros deben ser castigados solo por su sangre. No es solo este estudiante, muchas otras personas han sido sacrificadas por esta mentalidad. Como Beret Bris, por ejemplo.
…¿Beret?
Yeo-rok se sorprendió y, sin darse cuenta, dirigió su mirada hacia ellos.
- Fue Beret quien denunció a su propio padre, el asesino en serie Welly Bris, ante la policía. Gracias a él, se resolvió un caso que pudo haber quedado sin solución. Pero en lugar de reconocerlo, las víctimas y los demás usaron la excusa de la responsabilidad hereditaria para arruinar la vida de un niño. Al final, Beret terminó huyendo y murió atropellado por un camión. No se me ocurre una muerte más absurda que esa."
Los ojos de Yeo-rok temblaron con fuerza. Ya había oído el nombre de Beret en los murmullos de Do-won mientras dormía, y también lo conocía por la trama de la película Red Gentleman. Sintió cómo la sangre se le enfriaba. Con rapidez, miró a Do-won. Quería saber qué expresión tenía en ese momento.
- ¿Qué pasa, Yeo-rok?
Do-won lo miró con una expresión aparentemente serena. Pero su mirada, siempre dulce y relajada, se veía extrañamente rígida. Definitivamente, Do-won no debía seguir escuchando esa conversación.
- Vamos adentro.
- ¿De verdad quieres irnos?
Do-won apretó la mano de Yeo-rok y comenzó a caminar con él. Ese día, a pesar del cálido sol, en sus corazones solo había sombras. Do-won siempre brillaba intensamente, pero Yeo-rok sintió que en su interior escondía una oscuridad profunda y solitaria.
- Yeo-rok, ¿qué te gustaría cenar hoy?
- Comamos la comida del hospital.
- Pero sabe horrible. Dime qué quieres, yo te cocinaré lo que sea…
La voz de Do-won sonaba tan dulce como siempre. Pero había algo en ella que parecía resquebrajarse. Como si, al más mínimo toque, fuera a romperse en pedazos. A través de la cálida luz del sol, empezó a soplar un viento frío. El aire, antes templado, se sintió de repente gélido. Aún era invierno, después de todo. Yeo-rok encogió los hombros ligeramente. Fue entonces cuando…
- ¡Cuidado!
Un grito vino desde arriba. Yeo-rok levantó la cabeza de inmediato. Contra el sol, las siluetas no eran claras, pero pudo ver objetos largos y delgados cayendo justo sobre la cabeza de Do-won. Sin embargo, él no se movió. Era como si sus pies estuvieran clavados al suelo. Su rostro estaba pálido, y sus ojos reflejaban puro terror.
- ¡Es peligroso!
Yeo-rok lo agarró por la cintura y tiró de él con fuerza, apartándolo a tiempo. Un sonido sordo resonó cuando los objetos metálicos chocaron contra el suelo. Do-won cayó sentado, respirando con dificultad. No se parecía en nada a su actitud habitual. Yeo-rok, confundido, no entendía por qué estaba reaccionando así.
- ¡Dios! Lo siento mucho.
Un hombre con casco de seguridad corrió hacia ellos, sin aliento. Por su uniforme gris, parecía ser un trabajador de la obra.
- Se soltó la cuerda que sujetaba un balde en la baranda y cayó. ¿Están bien?
- Sí…
Yeo-rok apretó con fuerza la mano de Do-won. Los objetos caídos incluían un gran balde, tuberías, alambres y listones de madera. Todos, sin excepción, eran largos y delgados.
- Deberían haber tenido más cuidado. Podrían haber causado un accidente grave.
La voz de Do-won era tranquila mientras se ponía de pie. Su expresión pálida de hace un momento había desaparecido por completo. Parecía completamente sereno. Pero su rostro se sentía como una máscara gruesa y rígida.
- Sí, tiene razón. Lo sentimos mucho.
El trabajador se inclinó, visiblemente nervioso. Otro obrero llegó para ayudar a recoger los objetos caídos, disculpándose también. Do-won tomó la mano de Yeo-rok y lo llevó de regreso al hospital.
***
- No debí haber insistido en salir.
Do-won, sentado en la cama, tenía una expresión amarga. Yeo-rok, a su lado, negó con la cabeza.
- No digas eso. El aire fresco me hizo sentir mucho mejor.
Pero no podía evitar sentirse inquieto. El paseo, que debía haber sido tranquilo, había tomado un giro inesperado. En el centro comercial Salute, cuando un hombre los atacó con un cuchillo, Do-won lo sujetó sin vacilar, con una expresión inexpresiva. Era como si no sintiera dolor en absoluto. Sin embargo, hace un momento, había mostrado un miedo extremo. Los objetos que cayeron del techo eran peligrosos, sí. Pero en comparación con la hoja de un cuchillo, no parecían tan amenazantes. Definitivamente, había algo extraño en su reacción.
- Do-won… ¿te dan miedo los objetos largos y delgados?
Aunque sintió que era una pregunta demasiado personal, Yeo-rok no pudo contener su curiosidad. Los ojos de Do-won temblaron levemente. Entonces, tomó la muñeca de Yeo-rok y se inclinó hacia él. Sin previo aviso, ladeó el rostro y le besó los labios. Yeo-rok se sobresaltó ante la inesperada respuesta, pero cerró los ojos y lo aceptó. El roce de sus labios se profundizó rápidamente. La lengua de Do-won se deslizó con delicadeza, pero no con timidez. El calor de su boca se derramó sobre Yeo-rok como una ola. Entonces, Do-won rodeó su lengua con la suya y la succionó con fuerza. Era un beso posesivo.
- Ah… mmh.
Yeo-rok gimió suavemente y su cuerpo se estremeció. Do-won lo envolvió entre sus brazos, abrazándolo con firmeza. El calor de su cercanía hizo que la temperatura entre ambos aumentara. Finalmente, Do-won dejó escapar un suspiro y se separó lentamente. Un fino hilo de saliva quedó entre sus labios antes de desvanecerse. Luego, Do-won apoyó la frente contra el cuello de Yeo-rok. Y con sus brazos, lo rodeó con más fuerza.
- Yeo-rok.
- Sí…
- La razón por la que te amo tanto es porque hemos vivido la misma vida.
Por primera vez, Yeo-rok sintió que el velo que cubría a Do-won se estaba levantando. Reuniendo valor, preguntó con voz temblorosa:
- ¿Tú también has vivido como un doble, igual que yo?
Do-won sonrió amargamente.
- No es que lo haya vivido… es que aún lo estoy viviendo.
Susurró en voz baja, apretando con fuerza su abrazo.
- Sigo viviendo con la máscara de Joo Do-won.
Capítulo 117
Al escuchar la confesión de Do-won, Yeo-rok sintió cómo su pecho se oprimía. Lo había sospechado, pero enfrentarse a la verdad era un impacto completamente diferente. Los ojos de An Ju-hyeok en Red Gentleman se superponían dolorosamente con los de Do-won, justo frente a él.
- En… entonces, ¿cuál es tu verdadero yo…?
Yeo-rok no pudo terminar la pregunta. El rostro de Do-won estaba pálido como una hoja, sus pupilas temblaban con inquietud, y su respiración entrecortada transmitía un miedo sofocante.
- Aha… haa… ugh.
Do-won se estremeció y se cubrió la boca con la mano. Un acceso de náuseas lo sacudió. Había estado bien antes del paseo, pero ahora se veía enfermo y vulnerable. Yeo-rok sintió que la ansiedad lo carcomía.
- ¿Qué te pasa?
Do-won no respondió. Simplemente se llevó ambas manos a la cabeza, los nudillos temblando violentamente. Era una manifestación evidente de su angustia. Retrocedió un paso y, con voz inestable, murmuró:
- Yeo-rok… yo… necesito ordenar mis pensamientos. Voy a salir un momento.
- ¿Ahora?
En lugar de responder, Do-won solo asintió. Pero Yeo-rok sintió que no debía dejarlo ir. Parecía a punto de ser arrastrado por una marea de desesperación. Se levantó apresuradamente de la cama y le tomó la mano con urgencia.
- Entonces salgamos juntos.
- Gracias… pero volveré pronto. Por favor, espérame aquí.
Con gentileza, pero con firmeza, Do-won apartó la mano de Yeo-rok. Luego, sin decir más, le dio la espalda y salió de la habitación. Parecía llevar una carga invisible sobre los hombros. Yeo-rok quiso seguirlo. Pero temía que, si insistía demasiado, solo terminaría hiriéndolo más. No quería actuar de manera imprudente y lamentarlo después.
***
Ji-hoo sostenía una tableta contra su cintura mientras caminaba apresuradamente hacia la oficina de Joo-bin. Su cabello estaba despeinado, y el sudor frío en su frente delataba su nerviosismo. Normalmente, llamaba a la puerta antes de entrar. Pero esta vez no había tiempo para formalidades. Abrió la puerta de golpe y exclamó:
- ¡Lo descubrí, jefe!
Joo-bin, que estaba frente a su monitor, alzó la mirada sorprendido. Aunque Ji-hoo no dio más detalles, sus ojos se afilaron de inmediato, comprendiendo la gravedad del asunto.
- ¿Sobre la condición de Yeo-rok?
- Sí.
Ji-hoo extendió la tableta hacia él y comenzó a explicar.
- Fui al hospital donde está internado Yeo-rok y hablé con su médico tratante. Aunque actualmente está en el área de neumología, también hay registros de exámenes en ginecología. Yeo-rok es un omega de extrema dominancia… y actualmente está embarazado de cuatro meses.
En la pantalla de la tableta, múltiples ecografías aparecieron en primer plano. En la borrosa imagen en blanco y negro, la silueta del bebé era claramente visible. La expresión de Joo-bin se ensombreció.
- ¿El padre del bebé es Do-won?
Ji-ho vaciló antes de bajar la cabeza.
- Así es.
En el mismo instante, el puño de Joo-bin golpeó con fuerza el escritorio. El estruendoso sonido resonó en la oficina. Ji-ho encogió los hombros, sin saber qué hacer, y apresuradamente guardó las ecografías. Parecía que solo estaban avivando aún más la furia de Joo-bin.
- Kim Ji-ho, ¿por qué no verificaste bien su condición genética cuando contrataste a Yeo-rok?
- Era prácticamente un trabajador temporal por solo tres meses. Además, cuando firmó el contrato, le informamos que habría una penalización si mentía sobre su condición. Y aunque Yeo-rok se sorprendió en ese momento, no mostró la menor señal de estar ocultando algo tan grande.
- Debe de haber actuado para engañarte.
Ju-bin gruñó mientras se aflojaba la corbata con un tirón brusco. Su voz se elevó con una autoridad implacable.
- Está bien, supongamos que Do-won cayó hechizado por ese zorro. ¿Pero tú? ¿Qué demonios estabas haciendo? ¡Debiste impedir que hicieran alguna estupidez! Si el bebé ya tiene este tamaño, entonces su embarazo ya es visible. Ese zorro… ha estado ocultándolo todo este tiempo.
- Pero, jefe, ¿no le parece extraño?
Ji-ho se ajustó las gafas, que se le habían deslizado por la nariz.
- ¿Qué cosa?
- Yeo-rok fue contratado a principios de noviembre del año pasado. Y Do-won ni siquiera lo tocó durante el primer mes. Si suponemos que todo ocurrió en diciembre, las fechas no coinciden. ¿No será un error del hospital?
- ¿Cómo va a cometer un error el hospital? Se conocieron antes de eso.
- ¿Antes?
- Sí. Si ese zorro y Do-won se conocieron antes de que él consiguiera el trabajo como ama de llaves, las cuentas encajan.
Ji-ho recordó una conversación que tuvo con Do-won después de que Yeo-rok se mudara a la mansión.
” ¿Hyung, qué piensas cuando ves a alguien que ha vivido una vida igual a la tuya?” “¿Y si esa persona te pidiera algo?"
Eso significaba que Yeo-rok había pedido algo a Do-won antes de ser contratado como ama de llaves. Pero Ji-ho aún tenía dudas.
- Pero Yeo-rok no tenía oportunidad de conocer a Do-won en un contexto privado.
Teniendo en cuenta la diferencia de edad y estatus social entre ambos, le parecía aún más absurdo.
- ¿Que no tenía oportunidad? Tú mismo lo dijiste antes. Dijiste que Yeo-rok vivió como el doble de Kang Chan-woo.
- ¿Eh? Sí, lo dije.
- Entonces es simple. Se conocieron cuando Yeo-rok se hacía pasar por Kang Chan-woo.
- ¡Ah!
Los ojos de Ji-ho se abrieron con asombro al darse cuenta de la verdad. Si Yeo-rok había estado viviendo como el doble de Kang Chan-woo, entonces todo tenía sentido. Después de todo, la familia de Kang Chan-woo pertenecía a la alta sociedad, y su madre, Han Mi-ja, había sido compañera de universidad de Yoo Seon-hwa, la esposa de Joo-bin. Las posibilidades de que se encontraran eran infinitas. Ji-ho sintió que acababa de recibir otro golpe en la cabeza. Joo-bin lo miró con desdén, como si no pudiera creer que no hubiera atado esos cabos antes.
- ¿Cuántos años tiene ese zorro?"
- Veintiuno… No, ahora veintidós.
Al decirlo en voz alta, Ji-ho se dio cuenta de lo joven que era Yeo-rok. Un niño que iba a tener un niño.
Maldito Do-won, ladrón…
Dentro de su cabeza, Ji-ho maldecía a Do-won una y otra vez, como un bucle sin fin. Joo-bin murmuró:
- Realmente es muy joven…
Luego, volvió a clavar su mirada en Ji-ho.
- Ese zorro está en el hospital, ¿verdad? ¿En qué edificio y en qué habitación?
- ¿Va a ir a verlo?
- Por supuesto.
- No me diga que piensa darle un sobre con dinero y decirle que desaparezca.
- Exactamente.
Los ojos de Joo-bin se endurecieron. Su mirada era la de un hombre que no aceptaba un no por respuesta. Ji-ho suspiró profundamente.
- Por favor, no haga cosas de la época de su abuelo.
- Si esto se hace público, será un verdadero problema. Ya lo sabes. Do-won no es un actor común; es tan popular como un ídolo. La mayoría de sus fans lo apoyan porque fantasean con él como si fuera su novio. En marzo empieza a grabar un nuevo drama, tiene contratos de comerciales en marcha y es embajador de varias marcas. Su carrera apenas está despegando. Hoy en día, los actores de treinta años no se casan hasta que están cerca de los cuarenta, ¡o incluso después! Es demasiado pronto para que se case ahora.
- Si nos ponemos a analizarlo, ese bebé también es sangre de Do-won. ¿Y aun así piensa hacer algo tan ruin? Al final, usted no es diferente del padre biológico de Do-won.
- Yo… No….
El golpe de Ji-ho fue directo al orgullo de Ju-bin, quien apretó los labios con frustración antes de responder.
- De todos modos, tengo que ver a ese zorro en persona. ¿Cómo es físicamente?
- ¿Perdón? ¿Ni siquiera sabe cómo luce?
- No.
Ahora que lo pensaba, en los artículos sobre el incendio del hospital, donde se mencionaba que Yeo-rok había salvado a un niño, su rostro aparecía difuminado. Y por lo visto, Joo-bin ni se había molestado en buscarlo. Cuando alguien le causaba rechazo, él simplemente lo ignoraba por completo.
- Tiene los ojos grandes y un rostro adorable.
- …….
- Es un tipo diferente al de las parejas que ha tenido Do-won hasta ahora.
Mientras respondía, Ji-ho recordó algo que había pasado por alto. Joo-bin tenía debilidad por las personas de apariencia pequeña y tierna. Su esposa, Yoo Seon-hwa, había tenido el apodo de "hámster" en su juventud. Pero ¿qué importaba eso ahora? Para apartar cualquier distracción, Ji-ho apagó la pantalla con las ecografías y abrió el currículum de Yeo-rok en la tableta antes de extenderla hacia Joo-bin.
- Aquí hay una foto suya.
Por un momento, las pupilas de Joo-bin se estremecieron. Era una expresión que Ji-ho nunca antes le había visto. Ahora le preocupaba aún más lo que este hombre, más retrógrado que cualquier anciano coreano a pesar de ser estadounidense, pudiera hacerle a Yeo-rok.
- ¿Este zorro come fresas?
- ¿Eh? ¿Eso también viene en su currículum?
- Tiene cara de que le gustan las fresas…
Ji-ho pensó que el jefe estaba diciendo tonterías otra vez. Ahora que lo pensaba, Yoo Seon-hwa era una fanática de las fresas.
- ¿Le gustan las fresas?
Joo-bin repitió la pregunta, como si fuera algo realmente importante. ¿Qué demonios planeaba hacer con las fresas? Aunque Ji-ho no entendía a qué venía eso, sintió que debía responder de todos modos. Rebuscó en su memoria, tratando de recordar algún detalle.
Pero por más que pensaba, no le venía nada a la mente. Aun así, como a la mayoría de la gente le gustaban las fresas, supuso que daba igual.
- Seguramente le gustan.
- Ya veo…
- Presidente, cuando vaya al hospital, iré con usted.
Ji-ho pensaba intervenir si ese hombre llegaba a arrojarle un sobre de dinero a Yeo-rok o, peor aún, le echaba agua en la cara. Si bien le molestaba que Yeo-rok hubiera ocultado su condición, no creía que mereciera ser humillado de esa manera.
- ¿Para qué?
- Soy su jefe directo. Debo verlo y también tengo cosas que decirle.
- No hace falta. Quiero reunirme con él a solas.
- Pero, aun así…
- ¡Cállate y lárgate!
Joo-bin rugió con tanta furia que si Ji-ho insistía, probablemente lo golpearía. Resignado, Ji-ho caminó lentamente hacia la puerta de la oficina. En ese momento, Ju-bin tomó su teléfono y marcó un número.
- Secretario Kang, mañana voy a hacer una visita al hospital. Encarga un pastel de fresas, el más grande, en Yejin Bakery.
- ¿Eh?
Ji-ho frunció el ceño, confundido. ¿Por qué alguien que planea ir a ofrecer dinero para que alguien desaparezca encargaría un pastel? ¿Acaso ese viejo tenía una forma retorcida de hacer sufrir a la gente? Ji-ho decidió que, cuando Joo-bin fuera al hospital, lo seguiría en secreto.
***
- Haa…
Yeo-rok estaba sentado en la cama, inquieto. Afuera, la noche ya había caído. Do-won había dicho que volvería pronto, pero ya pasaban de las nueve y aún no aparecía. A causa de eso, Yeo-rok ni siquiera había tocado la cena del hospital. No tenía hambre ni apetito. Miró por la ventana. Desde allí podía ver el techo del hospital, donde había estado paseando con Do-won. Recordó el momento en que un obrero dejó caer algunas herramientas y Do-won, asustado, se encogió de miedo. Jamás lo había visto así.
Antes lo había visto dominar sin inmutarse a un hombre armado en el Salute Mall o sujetar un cartel en llamas como si nada. Parecía alguien que no temía absolutamente nada en el mundo. Sin embargo, ese día se había encogido de miedo ante unas simples herramientas. ¿Por qué? Yeo-rok sacó su teléfono. Aún no tenía noticias de Do-won. Pensó en llamarlo, pero se contuvo. Recordó que, cuando sus padres fallecieron, también necesitó tiempo a solas para procesar sus emociones. Comparado con el dolor eterno de esa pérdida, la historia de Do-won parecía tener un peso similar.
Beret.
El castigo por asociación.
Red Gentleman.
Podía ver a dónde llevaban todas esas pistas. Los ojos de Yeo-rok temblaban como una cuna sacudida por la tormenta. Abrió su aplicación de búsqueda y escribió el nombre que había mencionado aquel hombre en el jardín: Welly Bris. Cuando había buscado Beret la vez anterior, solo le habían salido resultados sobre jugadores de béisbol. Pero esta vez era distinto.
"El asesino con ballesta, Welly Bris"
"A principios de los años 2000, un asesino en serie aterrorizó Virginia, EE. UU. Conocido como el 'asesino con ballesta', Welly Bris cazaba a sus víctimas en la medianoche, disparando flechas a transeúntes solitarios. En tan solo tres meses, el número de víctimas casi alcanzó las veinte. Un detalle particular es que todas las víctimas eran omegas.
La policía intentó capturarlo mediante toques de queda, patrullas reforzadas e infiltraciones, pero sin éxito. La clave para su arresto vino de su propio hijo, Beret, quien acudió a la comisaría pidiendo ayuda.
Cuando lo encontraron, su cuerpo estaba cubierto de hematomas y heridas profundas. Se descubrió que Welly Bris había mantenido a su hijo cautivo y lo había maltratado brutalmente. Cuando fue arrestado, Welly gritó que deseaba matar a su propio hijo. Finalmente, fue ejecutado y ya no está en este mundo. Sin embargo, su hijo Beret…
Los familiares de las víctimas dirigieron su odio hacia el hijo de Welly. Lo acusaron de ser 'hijo de un asesino' y exigieron que también fuera castigado. Recibió insultos, agresiones e incluso fue secuestrado y torturado por personas que decían estar impartiendo justicia. Finalmente, mientras huía de sus atacantes, Beret fue atropellado por un camión y murió."
El hombre del jardín había dicho que Beret ya no estaba vivo. Y este artículo también afirmaba lo mismo. Pero Yeo-rok estaba seguro de que la verdad era otra. Un suspiro amargo se atascó en su garganta.
Capítulo 118
Los ojos de Yeo-rok temblaban con tristeza. La razón por la que Do-won había tenido que vivir como un doble parecía tener un peso aún mayor que la razón por la que él mismo había tenido que hacerlo. No podía soportar más el no saber lo que él pensaba ni oír su voz. Desesperado, Yeo-rok tomó su teléfono y llamó a Do-won. El tono de llamada sonó, pero él no respondió. Intentó varias veces más, pero el resultado fue el mismo.
La imagen de su rostro pálido antes de salir de la habitación le vino a la mente y la ansiedad lo invadió aún más. ¿Qué pasaría si había sufrido un accidente o si algo peor le había ocurrido? Los pensamientos inquietantes no dejaban de aparecer en su mente. El solo hecho de quedarse quieto le resultaba una tortura. Con rapidez, Yeo-rok se levantó de la cama, se puso la chaqueta acolchada y las zapatillas deportivas que colgaban en el perchero de la habitación y salió al pasillo. Tenía que encontrar algún lugar al que Do-won pudiera haber ido.
- Ah…
Pero de inmediato sintió una nueva ola de frustración. No sabía tanto sobre él. Solo conocía los datos públicos de su carrera, que Do-won tenía una forma de pensar diferente a la de la gente común, que le gustaba el chocolate con menta y que tenía un gran apetito. Pero no tenía idea de cómo enfrentaba sus problemas o qué hacía cuando estaba herido.
Su propia ignorancia le resultó patética. Suspirando, aceleró el paso hacia la salida del hospital. Después de caminar un rato, vio la sombra de alguien proyectada en la esquina de la pared. La silueta parecía la figura alta de Do-won. Lleno de alivio y emoción, Yeo-rok corrió hacia la sombra sin dudarlo y lo abrazó.
- Te… te estuve esperando… actor… sniff…
Sintió una calidez reconfortante, pero la sensación en sus manos era extrañamente desconocida. Además, no percibía el más mínimo rastro de feromonas.
- Ah… esto… yo… no soy Do-won.
Al escuchar una voz desconocida, Yeo-rok se apartó de golpe, sobresaltado. Se sintió muy avergonzado. Levantó la mirada para ver quién era. Era un hombre de cabello castaño y rasgos marcados. Era Jin Tae-hoon, el amigo de Do-won que había ido a la mansión la última vez. De nuevo, Yeo-rok sintió que la decepción lo invadía.
- Lo siento. Me equivoqué de persona.
- ¿No está Do-won aquí?
- No…
Respondió con voz apagada.
- Vine al hospital y quería verlo antes de irme, pero qué lástima.
Tae-hoon sonrió con amargura, pero su expresión cambió al notar que algo extraño pasaba. Su boca se tensó en una línea seria.
- ¿Le pasó algo a Do-won?
- Sí…
- No me digas que le partió la cara a algún idiota… o hizo alguna locura.
Por su forma de preguntar, parecía conocer bien la verdadera naturaleza de Do-won.
- No, no es eso. Le pasó algo malo y ahora no responde el teléfono. Me preocupa que haya ocurrido algo… tengo miedo.
Tae-hoon también parecía desconcertado, pero pronto recuperó la calma.
- He visto a Do-won desde que era niño. No será nada grave. Es alguien que ha pasado por todo tipo de dificultades desde que vivía en Estados Unidos.
- Entonces, ¿sabe algún lugar al que pueda haber ido?
Yeo-rok lo miró con desesperación.
- ¿Es algo serio?
- Sí…
Do-won se había puesto pálido al ver aquel objeto largo y delgado. Además, había intentado hablar de su pasado, pero terminó con arcadas antes de salir corriendo.
- Hay un lugar al que suele ir cuando las cosas no le salen bien. Siempre regresa de allí sintiéndose un poco mejor.
- ¿Dónde es?
- ¿Piensas ir ahora?
Tae-hoon revisó rápidamente su smartwatch.
- Sí. Puedo tomar un taxi o lo que sea.
- Está en las afueras de Seúl. Es un lugar bastante lejano. Ya es tarde, mejor espéralo aquí hasta que regrese.
- No. No puedo esperar más. Me asusta que le pase algo.
Más que nada, el corazón de Yeo-rok gritaba que quería verlo. Tae-hoon se masajeó las sienes con expresión pensativa antes de hablar.
- Mejor te llevo yo.
- ¿Eh? ¿No estás ocupado?
- Hoy es mi día libre, así que está bien. Si te pasa algo… Do-won… uff.
Tae-hoon negó con la cabeza, como si la sola idea fuera un dolor de cabeza. Yeo-rok insistió en que estaba bien ir solo, pero Tae-hoon no quiso escucharlo. El sedán avanzaba a gran velocidad, cortando la oscuridad de la noche. Yeo-rok, sentado en el asiento del copiloto, estaba tenso.
La última vez que había estado con Tae-hoon, este lo había confundido con Chan-woo, quien usaba el alias Beodeul en la app Lover, y lo había interrogado duramente. En aquel entonces, le había parecido aterrador, pero ahora su presencia se sentía serena. Aun así, Yeo-rok no podía relajarse del todo, pues Tae-hoon no dejaba de mirarlo fijamente mientras conducía. Su mirada era tan intensa que Yeo-rok, incómodo, decidió hablar.
- ¿Por qué me mira así?
Además, ¿no debería prestar más atención a la carretera?
- Quería disculparme por la última vez. Pensé que eras Beodeul.
- Ah…
Al parecer, Tae-hoon estaba recordando lo mismo que él.
- No… no pasa nada.
Según lo que Do-won le había contado, Tae-hoon había descargado Lover para investigar un papel que estaba preparando. Do-won había estado explorando la app con él cuando vieron el perfil de Beodeul, es decir, Chan-woo, y él le pareció interesante. Habían intercambiado mensajes, aunque por lo que Yeo-rok había visto, el que mostraba verdadero interés era Chan-woo, mientras que Do-won mantenía la distancia. Sin embargo, cuando él se hizo pasar por Chan-woo y fue al restaurante, Do-won había sido increíblemente amable. Para ese momento, Do-won ya debía de saber quién era en realidad. Además, en el centro comercial Salute, Do-won le había dicho algo que ahora cobraba sentido:
- Esto es realmente decepcionante. ¿Yeo-rok no me recuerda en absoluto?
¿Podría ser que Do-won se hubiera puesto en contacto con Chan-woo solo para encontrarse con Yeo-rok? Si así fuera, significaría que Yeo-rok había conocido a Do-won antes. Sin embargo, no lograba recordarlo en absoluto.
- ¿Acaso Do-won sigue viendo visiones?
Yeo-rok, que estaba esforzándose por recordar el primer momento en que había visto a Do-won, abrió los ojos con sorpresa.
- ¿Eh? ¿Visiones?
- Do-won ve cosas que no están ahí. También escucha voces. Es algo que le ocurre desde que despierta hasta que se queda dormido.
- ¿Qué?
Era la primera vez que escuchaba algo así. Tae-hoon, al ver su reacción, adoptó una expresión tranquila, como si ya se lo esperara.
- No lo sabías, ¿verdad…?
- ¿Es esquizofrenia o algo así?
Sabía que la esquizofrenia era un trastorno del pensamiento que podía provocar alucinaciones, delirios y voces en la cabeza. Como si las cuerdas de un violín estuvieran desafinadas y no pudieran producir sonido correctamente. Tae-hoon pareció arrepentirse de haberlo mencionado y se humedeció los labios con la lengua.
- Sí. Hasta donde sé, ha estado en tratamiento durante años. Pero no ha servido de mucho.
- Pero en ninguna de sus entrevistas o apariciones en los medios se ha mencionado nada de eso.
- Por supuesto. Recibía tratamiento en secreto. Y, además, Do-won nunca lo demuestra.
El hecho de que Tae-hoon conociera la enfermedad que Do-won había mantenido oculta del público demostraba lo cercanos que eran.
- Parece que ustedes dos son muy amigos.
- Sí… Cuando era niño, emigré a Virginia, en Estados Unidos. Desde pequeño soñaba con ser actor, así que ingresé en una compañía de teatro allá. Fue allí donde conocí a Do-won."
- Ah…
- En ese entonces, yo era un principiante en el mundo de la actuación y era torpe en todo.
Pero Do-won me guió y me enseñó muchísimo. En ese tiempo, él era considerado una de las promesas de la compañía. Sobre todo porque sabía usar muy bien sus feromonas, lo que lo hacía aún más famoso.
- ¿Feromonas?
- Sí. A los actores que incluyen feromonas en su actuación se les llama Aroma Actors. Los alfas y omegas que no están vinculados pueden disfrutar de este tipo de actuación. Tengo entendido que en Corea hay muy pocas compañías de teatro con Aroma Actors.
- Ah…
La última vez que el doctor Cha Geon-su había tratado el tobillo de Yeo-rok, le había hablado de la compañía Haeng-un, donde usaban feromonas en sus interpretaciones. Pero él había mencionado que dejó el teatro porque no era capaz de usarlas correctamente.
- La actuación con feromonas es algo que solo un grupo reducido de personas puede experimentar, tanto los actores como los espectadores. Por eso no es muy conocida. Actualmente, tanto en Corea como en el resto del mundo, el teatro está diseñado para que todos los tipos secundarios puedan disfrutarlo. Y eso es natural. Después de todo, más de la mitad de la población es beta y los omegas que ya están vinculados tampoco pueden disfrutarlo.
- Sí…
- El director de la compañía solía decir que Do-won no solo tenía un gran talento actoral y una excelente proyección de voz, sino que también dominaba sus feromonas de manera excepcional. Era un genio. Por eso, había muchas personas en la televisión y el teatro que querían reclutarlo. En especial, Kevin Lewis estaba obsesionado con él. Al principio, pensé que ese tipo era un acosador de Do-won.
- ¿No es ese el director de Seed Entertainment?
Los ojos de Yeo-rok se abrieron de par en par.
- Ah, sí… Ah…
Tae-hoon dejó escapar un gemido de incomodidad y agarró con fuerza el volante. Su expresión reflejaba la de alguien que había revelado un secreto prohibido sin querer. Yeo-rok, viendo que la información ya había salido a la luz, decidió que no tenía sentido seguir siendo precavido. Primero debía resolver sus dudas.
- Sé que Do-won no es el hijo biológico del director Kevin Lewis. Do-won se llama Berrett, ¿cierto?
El aire dentro del auto se volvió pesado. Tae-hoon parpadeó lentamente, como si le costara procesar la pregunta, y finalmente asintió con la cabeza.
- Sí… Pero, ¿cómo lo supiste?
- Bueno… Por varias pistas que me llevaron a deducirlo.
Yeo-rok bajó la mirada con una expresión melancólica.
- Sí… Cuando conocí a Do-won por primera vez, él se llamaba Berrett. Teníamos personalidades y gustos similares, así que nos hicimos amigos rápidamente. Pero cuando regresé a Corea, empezamos a comunicarnos por cartas hasta que perdimos el contacto. Luego, cuando crecí y empecé a trabajar en la televisión, lo volví a ver en la emisora. Cuando nos reencontramos, ya no era Berrett, sino Do-won, lo que me confundió mucho. Al principio pensé que era otra persona, pero la forma en que analizaba a los personajes y la atmósfera que irradiaba eran exactamente las mismas que las de Berrett, así que empecé a sospechar. Y entonces nos volvimos a encontrar en el consultorio de un psiquiatra.
¿Por qué había ido Tae-hoon al psiquiatra? El nuevo dato hizo que los ojos de Yeo-rok temblaran con sorpresa. Pero, al ser un tema delicado, no se atrevió a preguntar. Sin embargo, Tae-hoon, sin necesidad de que se lo pidiera, comenzó a explicarlo por sí mismo.
- En ese entonces, interpreté a un soldado que moría en una película de guerra. Era un personaje muy oscuro y la historia en sí era deprimente. Me metí tanto en el papel que empezó a afectar mi vida diaria, así que tuve que recibir tratamiento. Muchos actores van al psiquiatra. No solo por la presión del público, sino porque la actuación en sí es un trabajo emocionalmente agotador. Pero si la gente se entera, puede dañar su imagen, así que la mayoría lo mantiene en secreto. En cierto sentido, es una de nuestras debilidades. Do-won, al verme en esa situación, debió sentir cierta empatía, porque empezó a abrirse conmigo. Me habló de por qué tuvo que vivir como Joo Do-won y de los traumas que lo llevaron a ver visiones y escuchar voces. Dijo que había estado en tratamiento durante años, pero que no le había servido de nada.
- …
- Esa fue la primera vez que lo vi mostrar su lado vulnerable. Al final, terminé contándole también mis propias dificultades y así volvimos a ser los amigos que éramos antes. Ah, ya llegamos.
A través de la ventana, Yeo-rok pudo ver una noria y otras atracciones. Pero las luces estaban apagadas. Tae-hoon estacionó hábilmente en la entrada del parque de atracciones.
- Creo que sería mejor que escuches el resto directamente de Do-won.
Tae-hoon salió del auto, y Yeo-rok se apresuró a seguirlo. El lugar parecía abandonado. No había taquilla a la vista y las rejas de la entrada estaban completamente abiertas. Sin dudarlo, Tae-hoon entró. El entorno estaba inquietantemente silencioso. Acostumbrado a ver parques de diversiones llenos de gente y luces brillantes, a Yeo-rok le costaba asimilar el ambiente desolado del lugar.
- ¿Este es un parque de atracciones abandonado?
- Sí. No sé los detalles, pero hace unos años, la empresa que lo administraba quebró y dejaron de operar. Dicen que están buscando un nuevo comprador, pero no es más que un rumor, así que no es seguro. Por ahora, cualquiera puede entrar. Pero de noche es peligroso, así que nunca vengas solo."
- Entendido…
Después de caminar un poco más, la noria apareció ante ellos. A su alrededor, había estatuas de cupidos y una fuente sin agua. Podían distinguir estos detalles porque en algún lugar cercano brillaba una luz deslumbrante.
- ¿No decías que este parque ya no funciona?
- Es cierto. Pero justo al lado está el Parque Shinju. Este mes están celebrando el Festival de las Estrellas, así que parece que la luz llega hasta aquí.
- Ya veo…
El Festival de las Estrellas era el mismo que, en su momento, Do-won había sugerido a Yeo-rok que fueran a ver juntos. Ahora que lo pensaba, recordaba que el festival terminaba a finales de enero. Pronto llegaría a su fin… Cuando la estructura de la noria se hizo más visible, Yeo-rok notó una silueta familiar. Era Do-won. Tal como Tae-hoon había dicho, él estaba allí.
- Yo me marcho ahora.
- ¿Se va?
Yeo-rok abrió los ojos con sorpresa. Tae-hoon sacó su teléfono del bolsillo de la chaqueta y revisó la hora.
- Sí, tengo una agenda que atender en la madrugada. Solo pasé por el hospital porque tenía algunos asuntos que hacer y aproveché para ver a Do-won, pero ya lo veré en otra ocasión. Cuídese.
- Ah… Muchas gracias.
Yeo-rok se inclinó profundamente en señal de gratitud. Tae-hoon respondió con una sonrisa amable y luego se alejó. Yeo-rok avanzó con cautela hacia Do-won. Con cada paso que daba, su corazón temblaba. ¿Qué debía decirle? ¿Estaría Do-won llorando? Los pensamientos se agolpaban en su mente y lo envolvían como una sombra. Incluso respirar le parecía algo que debía hacer con cuidado.
- Yo…
- ¿Yeo-rok vino?
-¡Ah…!
Yeo-rok se detuvo en seco. Había intentado acercarse sin hacer ruido, pero Do-won, con su aguda intuición, lo había notado de inmediato. El rostro de Do-won se iluminó con una sonrisa radiante. Su expresión era tranquila y serena, como si nada hubiera sucedido.
- ¿Cómo supiste dónde estaba?
- Ah… Pues… Tu amigo me trajo hasta aquí.
- Ah… Tae-hoon.
Do-won curvó ligeramente los labios, como si Tae-hoon fuera la única persona que conocía este lugar. Luego, tomó la mano de Yeo-rok y la deslizó dentro del bolsillo de su abrigo. Su calidez lo envolvió con suavidad, como siempre.
- Justo estaba por irme. ¿Por qué viniste? Hace frío.
- ¡Si te ibas a ir así, al menos podrías haber contestado el teléfono!
Yeo-rok levantó la voz, su tono lleno de reproche. Do-won sonrió con dulzura.
- Lo siento. Tenía tantas cosas en la cabeza que no me di cuenta.
- No vuelvas a hacerlo. Contesta el teléfono. Me preocupas…
- Lo haré.
Do-won extendió la mano y acarició con suavidad la cabeza de Yeo-rok.
- Yeo-rok, ¿recuerdas este lugar?
- ¿Aquí?"
- Sí.
Yeo-rok ladeó la cabeza y observó a su alrededor. Solo veía atracciones abandonadas, un paisaje desolador.
- No lo sé…
- Fue el primer lugar donde nos conocimos.
- ¿Qué?
Los ojos de Yeo-rok se agrandaron. No recordaba haber estado allí antes, y mucho menos que ese fuera el lugar donde había conocido a Do-won por primera vez.
- Además, este fue el primer sitio al que vine solo después de llegar a Corea como Joo Do-won.
Capítulo 119
- Mi padre biológico era un asesino en serie.
Do-won reveló la verdad mientras miraba la noria sumida en la oscuridad. Solo por un momento, luego giró la cabeza lentamente para observar a Yeo-rok, como si quisiera ver su reacción.
- …….
Yeo-rok guardó silencio. Su expresión tampoco mostraba emoción alguna. Sus ojos no reflejaban ninguna alteración. Do-won inclinó la cabeza, curioso.
- ¿Eh? ¿Por qué no te sorprendes?
- Porque ya lo sabía.
La voz de Yeo-rok tembló levemente.
- A veces, mientras dormías, murmurabas el nombre de Beret. Me preguntaba qué significaba y lo busqué en Internet, pero no encontré nada en especial. En cambio, apareció como búsqueda relacionada la palabra culpa por asociación.
- ¿Solo con eso lo descubriste?
- Vi la sinopsis de Red Gentleman hace poco. El personaje de Ahn Joo-hyuk me recordó a ti. Y, sobre todo, recordé lo que me dijiste aquella vez cuando viniste a la azotea… Por eso…
“Tengo una máscara llamada Joo Do-won. Es tan gruesa y está tan bien hecha que apenas me deja respirar." "Cuando lo falso es perfecto, puede volverse más real que lo auténtico. Yo alcancé ese punto." "Pero esto es como caminar hacia un infierno en vida. No es algo que un ser humano debería hacer."
Las palabras de Do-won resonaban en su mente. Yeo-rok no pudo continuar. Sus ojos se humedecieron y sintió la garganta cerrarse, como si una espina se hubiera clavado en su interior. Do-won soltó la mano de Yeo-rok. Como resultado, la mano de Yeo-rok también salió del bolsillo del abrigo en el que había estado metida. Do-won se inclinó y miró con tristeza el rastro de lágrimas en la mejilla de Yeo-rok. Sus ojos se encontraron. En la mirada clara y profunda de Do-won, como un océano en calma, Yeo-rok apretó su propia garganta, intentando contener las emociones que estaban a punto de desbordarse.
- Te convertiste en Joo Do-won porque no querías seguir siendo Beret…
- Sí. Detestaba a mi padre biológico, me causaba un dolor insoportable… Pero el mundo me miraba con los mismos ojos, me despreciaba solo por llevar su sangre. Como si, por ser hijo de un criminal, la violencia y las falsas acusaciones fueran algo que debía aceptar sin más. Frente a esa realidad, me sentí cada vez más insignificante. Así que decidí caminar por mi propio infierno.
***
- Do-won…
Joo-bin miró el portarretratos sobre su escritorio. La persona dentro del marco, a quien había llamado Do-won, no era el actor Joo Do-won. Era un niño pequeño y delgado, de facciones suaves. Poco después, sus ojos se desviaron hacia el póster de Red Gentleman colgado en la pared de la oficina. Era la imagen de Ahn Joo-hyuk. Para Joo-bin, eran dos personas, pero, al mismo tiempo, un solo hijo.
Kevin Lewis. Nació en una familia acomodada de Estados Unidos, logró el éxito como actor y, en un evento social, conoció a Yoo Seon-hwa, una omega coreana de extrema dominancia. Gracias a ella, supo de la existencia de Corea, un país dividido. Su amor creció con el tiempo, y Kevin llegó a amar cada parte de Yoo Seon-hwa. Tanto, que decidió nacionalizarse coreano y cambiar su nombre. Juntos, tuvieron un hijo que llevaba la sangre de ambos.
Fue Yoo Seon-hwa quien eligió su nombre: Joo Do-won. Sin embargo, Do-won nació como un alfa recesivo y tenía un cuerpo débil desde el nacimiento. Enfermaba con frecuencia. Los médicos dijeron que su músculo cardíaco no recibía suficiente sangre y que sus latidos eran tan lentos que, en cualquier momento, su corazón podía detenerse. Era poco probable que viviera mucho tiempo. Pero Joo-bin y Yoo Seon-hwa no querían rendirse con su hijo. Dado que la tecnología médica en Corea no ofrecía muchas opciones, decidieron llevarlo a Estados Unidos. En un hospital de Virginia, conocido por su renombrado equipo de cirugía cardíaca, Do-won comenzó a recibir tratamiento.
Su salud mejoró poco a poco. Joo-bin y Yoo Seon-hwa sintieron alivio y hasta se atrevieron a soñar con la recuperación completa de su hijo. Hasta que, un día, Do-won les habló de una historia interesante que había escuchado de un amigo en el hospital…
‘Papá, hay una compañía de teatro con actores aroma cerca de aquí.’
‘¿Do-won, sabes qué es un actor aroma?’
Los actores aroma eran una rareza en el mundo de la actuación. Combinaban las técnicas interpretativas convencionales con feromonas, pero transmitirlo de manera convincente al público era casi imposible sin un talento innato. Sin embargo, esta habilidad llevaba la inmersión en la obra al máximo. Se decía que los fanáticos que presenciaban una actuación de actores aroma ya no podían disfrutar del teatro convencional. En el pasado, Joo-bin, como actor, había intentado desarrollar esa habilidad, pero descubrió que no era algo sencillo.
‘Sí. Dicen que es más divertido y realista que una obra de teatro normal. Quiero verlo.’
‘¿Cómo se llama la compañía?’
Joo-bin estaba dispuesto a hacer cualquier cosa por su querido hijo. Parecía que Do-won realmente deseaba ver la obra, porque de inmediato le dijo el nombre de la compañía y el título de la obra que quería ver.
Era Macbeth, de Shakespeare. Un clásico de la literatura, representado y adaptado innumerables veces en cine y teatro. Le preocupaba que la historia, llena de asesinatos, no fuera apropiada para su hijo. Intentó buscar otra opción, pero Do-won no tenía interés en ninguna otra obra. Joo-bin decidió llevarlo con la idea de sacarlo del teatro si las escenas resultaban demasiado violentas.
El teatro era pequeño, como correspondía a un espectáculo dirigido a un público de nicho. Aunque Joo-bin era un alfa marcado, aún podía percibir las feromonas de otros. Algunos alfas marcados rechazaban por completo las feromonas de otros omegas, pero él no tenía ese problema. Así que asistir a la obra no sería un inconveniente.
En la historia, Macbeth y su amigo Banquo regresaban de una victoria en la guerra cuando se encontraban con unas brujas que profetizaban que Macbeth se convertiría en rey. También predecían que los descendientes de Banquo reinarían por generaciones. Cuando Macbeth compartió la profecía con su esposa, ella lo persuadió para que asesinara al rey. A partir de ahí, Macbeth eliminó a todos los que se interponían en su ascenso al poder.
La trama era intensa y absorbente, pero Joo-bin sentía que faltaba algo. Tal vez sus expectativas eran demasiado altas. Había imaginado que la fusión entre la actuación y las feromonas lo sumergiría por completo en la historia, pero el efecto no era tan abrumador como esperaba. Do-won parecía compartir su decepción; su expresión mostraba aburrimiento. Aun así, no podían salir en medio de la función, así que permanecieron en sus asientos. Cuando Macbeth decidió asesinar a Banquo y a su hijo Fleance para asegurar su trono, la atmósfera de la obra cambió.
Fleance entró en escena tras el asesinato de su padre. Su rostro reflejaba un terror absoluto y su voz parecía desgarrarse por la desesperación. Las feromonas que desprendía transmitían el miedo, la tristeza y la angustia de manera tan vívida que se sentían en la piel. En ese momento, Fleance parecía ser el verdadero protagonista de la obra, no Macbeth. En la versión original, Fleance era un personaje menor, pero en muchas adaptaciones modernas se le daba más protagonismo en la segunda mitad de la historia, mostrándolo como el vengador de su padre.
El actor que interpretaba a Fleance tenía la misma edad que su hijo. Pero su apariencia era cautivadora y su actuación, impecable. Cada gesto, cada expresión, cada palabra proyectada con una dicción perfecta lo hacían hipnótico. Sobre todo, sus feromonas no tenían límites en la expresión de emociones. Comparados con él, los demás actores parecían niños en una función escolar, recitando líneas de memoria sin verdadera convicción.
Joo-bin se dio cuenta de que estaba completamente atrapado por el actor que interpretaba a Fleance. La obra, que al principio había parecido tediosa, llegó a su clímax mientras Fleance luchaba por vengarse. Sin embargo, su intento de venganza fracasó. Finalmente, la historia siguió su curso original, con Macbeth enfrentándose a Macduff y encontrando su ruina. Joo-bin se preguntó cómo sería ver al joven actor que interpretaba a Fleance en el papel de Macbeth algún día. Su actuación ya era tan hermosa y llena de ambición que resultaba emocionante imaginarlo en el futuro.
Su hijo, Do-won, parecía pensar lo mismo. No dejaba de elogiar al actor que había interpretado a Fleance. Tras la función, Joo-bin llevó a su hijo al camerino. No podía irse sin saber quién era el actor que lo había cautivado tanto. Siendo una estrella reconocida en su época, Joo-bin fue recibido con calidez por los miembros de la compañía. Así fue como finalmente conoció al joven actor que había interpretado a Fleance.
Se llamaba Berrett Bris y tenía trece años, la misma edad que su hijo Do-won. Sin el maquillaje escénico, vestía solo una camisa sencilla y unos pantalones, pero aún así emanaba un aire de nobleza. Lo que más cautivó a Joo-bin fue su mirada melancólica, como si estuviera de espaldas al mundo. Desde entonces, Joo-bin comenzó a visitar el teatro con frecuencia. No, en realidad, iba todos los días. El talento de Berrett se volvía más impresionante con cada función.
Por aquel entonces, Joo-bin estaba en proceso de fundar una agencia de talentos en Corea para actores, y Berrett se convirtió en alguien que deseaba desesperadamente reclutar. Un talento como el suyo no debía quedar atrapado en un teatro tan pequeño. Merecía escenarios más grandes, más cámaras, más luz. Pero un día, Berrett dejó de presentarse en el teatro. Cuando Joo-bin preguntó por él, los miembros de la compañía le dijeron que su padre lo había llevado y que había dejado la actuación.
Joo-bin no podía aceptar perder a alguien tan talentoso, así que decidió ir a buscarlo a su casa. Cuando llegó, se sorprendió al ver lo humilde que era. El hogar de Berrett era una choza improvisada, hecha de tablones mal ensamblados, hasta el punto de parecer una casa abandonada. Pero lo que más le inquietó fue el padre del chico. Ese hombre se negó rotundamente a dejar que Joo-bin viera a su hijo. En ese momento, Joo-bin no tenía idea de que aquel hombre era un asesino en serie. Simplemente pensó que era un padre necio que no comprendía el inmenso talento de su hijo. Aun así, no se dio por vencido. Antes de marcharse, le entregó su tarjeta de presentación al hombre. Por aquella época, la salud de su hijo Do-won empeoraba cada vez más.
***
Yeo-rok observó a Do-won con cautela. Si miraba con atención, podía notar que sus ojos estaban ligeramente húmedos. Aquel rostro hermoso, ahora cubierto por una sombra de tristeza, lo hacía aún más cautivador. Era algo extraño. Do-won abrió la boca con cautela.
- La verdad es que mi padre es estadounidense, pero mi madre era coreana.
- ¿Coreana?
Según la información pública, Do-won era hijo de Joo-bin y Yoo Sun-hwa, lo que lo convertía en mestizo. Que los padres de Berrett también tuvieran el mismo origen le resultaba sorprendente.
- Sí... Pero nunca la conocí. Según mi padre, murió cuando yo nací.
- ¿Pero crees que es mentira?
- Sí. Mi padre me golpeaba mientras decía que era repulsivo por haber heredado la sangre de extrema dominancia de mi madre. Si realmente hubiera muerto, él no me odiaría tanto. Por mucho rencor que alguien pueda sentir, la muerte suele suavizar los sentimientos.
- ……
Yeo-rok pensó que quizás, al haber perdido a su madre tan pronto, el amor que nunca recibió de ella se había transformado en una ausencia aún más profunda. Do-won continuó, con una voz inexpresiva pero cargada de peso.
- Quería olvidar la pesadilla en la que vivía, así que me refugié en la ficción. Todo empezó con los libros. Iba a la biblioteca y los leía, los memorizaba. En casa, solo me esperaba una violencia despiadada, así que trataba de no ser consciente de ello. Era una forma de huir.
- Yo también hice eso alguna vez…
- ¿De verdad?"
- Sí. Aunque en mi caso, en lugar de libros, memorizaba palabras difíciles en inglés y fórmulas de física. Concentrarme en eso me ayudaba a sobrellevarlo.
- Somos... muy parecidos.
Do-won esbozó una triste sonrisa. Yeo-rok también sintió cierta amargura al darse cuenta de que estaban conectados por experiencias que no eran precisamente felices. Do-won lo miró con nostalgia antes de continuar.
- Un amigo consiguió entradas para una obra de teatro, así que fui al teatro por primera vez. Ver cómo aquel mundo que solo había conocido en los libros cobraba vida ante mis ojos fue asombroso. Por eso me uní al club de teatro de mi escuela. Solo participábamos en el festival escolar, pero era muy divertido. Mi vida, que hasta entonces había sido vacía, de repente se volvió más emocionante. Así que quise ir un paso más allá y decidí intentar entrar en el mundo profesional. Busqué compañías de teatro comercial y audicioné. Me aceptaron. Y, para mi sorpresa, aquella compañía utilizaba feromonas en sus interpretaciones.
- He oído que actuar con feromonas es muy difícil.
- Lo es. Pero... ¿cómo lo sabes?
- Cuando fui a tratarme el tobillo, el doctor Cha Geon-su me lo mencionó. Me dijo que existían actores llamados 'Aroma Actors' que expresaban emociones a través de las feromonas.
Curiosamente, Do-won no pareció sorprendido de que Cha Geon-su conociera ese detalle. En cambio, su expresión se volvió inescrutableYeo-rok lo miró con extrañeza.
- ¿Eh?... ¿Actor?
- No, no es nada.
Do-won negó con la cabeza antes de continuar su relato.
- Fue en aquella compañía de teatro donde mi vida cambió por completo. Allí conocí a Kevin Lewis y al director Joo-bin. Y también conocí a su hijo, el verdadero Joo Do-won. Era de mi misma edad, pero su salud era muy frágil.
Yeo-rok pensó que su relación con Do-won se parecía a la que él tenía con Chan-woo.
- Aquel chico me tenía en gran estima. Era alguien muy diferente a mí: puro y bondadoso.
Parecía que, aunque ocupaban el mismo lugar en la historia, el verdadero Joo Do-won y Chan-woo tenían personalidades opuestas.
- Yo estaba completamente absorto en la actuación, mientras que mi padre salía todas las noches con una ballesta. En aquel entonces, no tenía idea de lo que hacía. Solo sabía que cuando él no estaba, no tenía que soportar sus golpes ni sus insultos. Para mí, eso ya era suficiente.
Yeo-rok pensó que, en la misma situación, probablemente habría sentido lo mismo.
- Pero, con el tiempo, empecé a notar que algo no iba bien. Mi padre regresaba al amanecer, con la ropa empapada en sangre y la ballesta manchada. Me obligaba a limpiarla. Como nuestra casa estaba cerca de una zona boscosa donde a veces aparecían animales salvajes, pensé que se trataba de caza. Pero, poco a poco, todo comenzó a parecerme extraño.
La voz de Do-won empezó a temblar.
- Una noche, lo vi asesinar a una persona con una flecha. Intenté detenerlo, pero él me golpeó brutalmente y me arrastró de vuelta a casa. Aquella noche… Fue tan dolorosa que ni siquiera quiero ponerlo en palabras...
Sus ojos se llenaron de lágrimas y sus labios comenzaron a temblar. Afectado por la tristeza de Do-won, Yeo-rok lo abrazó con fuerza.
- No... no llores…
- No estoy llorando.
- Sí, lo estás.
Do-won negó con la cabeza. Se quedó en silencio por un momento, respiró hondo y continuó.
- Después de aquello, fui a la policía y denuncié los crímenes de mi padre. Por supuesto, lo arrestaron. Por primera vez en mi vida, sentí alivio. Pensé que, al fin, podría vivir como una persona normal.
- …….
- Pero la vida no fue fácil para el hijo de un asesino en serie. Aunque yo no había matado a nadie, el mundo entero me trataba como si lo hubiera hecho. Me convertí en el blanco de su odio. No pude volver a la escuela, ni seguir actuando. Entonces, un hombre vino a mi casa. Me secuestró. Me llevó al bosque y me dejó encerrado allí. Me golpeó. Me torturó.
- ¿Era un familiar de alguna de las víctimas?
- Al principio pensé que sí… Pero no. Solo era alguien que creía estar impartiendo justicia.
- Ah…
- No pude soportarlo más y escapé.
Estuve a punto de ser atropellado por un camión, pero logré sobrevivir. Después de eso, decidí que no podía seguir viviendo así. Regresé a casa. Recordé que, en el pasado, Kevin Lewis había visitado a mi padre y le había dado su tarjeta de presentación. Mi padre la tiró a la basura. Pero yo, que aún soñaba con actuar, la había guardado. Tomé la tarjeta, llamé al número y le dije que no quería seguir viviendo como Berrett.
Capítulo 120
Joo-bin contempló a su hijo biológico en el marco de la foto y cerró los ojos suavemente. Su hijo, que apenas tenía trece años, empeoraba día tras día. Sus mejillas estaban hundidas, y su mirada, apagada. Parecía que se rompería con solo tocarlo. En una noche en la que la angustia lo invadía, su teléfono sonó. No era común recibir llamadas a esa hora, pasada la medianoche. Normalmente, la habría ignorado, pero esa noche sintió que esa llamada era crucial. Joo-bin abrió el teléfono plegable y respondió. A través de la línea se escuchó una respiración entrecortada, seguida de un llanto ahogado por la desesperación.
[A… ayúdeme…]
Era una voz familiar, sumida en la tristeza.
—¿Quién…? ¿Eres Beret?
[Ya… ya no quiero… vivir como Beret…]
Sonaba como si su vida estuviera a punto de apagarse. Algo terrible le había sucedido, sin duda. Joo-bin preguntó dónde estaba y, al obtener la dirección, se dirigió rápidamente al lugar. Era su casa. Cuando le había dado su tarjeta de presentación la última vez, ya había pensado que la vivienda era precaria, pero ahora estaba aún peor. Estaba destrozada en varios puntos y las paredes estaban cubiertas de grafitis con insultos y maldiciones como "La casa de un asesino". En medio de aquella oscuridad y desesperanza, Beret se acurrucaba en un rincón, temblando y conteniendo la respiración. Su frágil cuerpo estaba completamente encogido. Era extraño: aunque estaba demacrado y en un estado lamentable, irradiaba una luz que lo hacía parecer resplandeciente, casi noble. Su desesperación lo hacía aún más hermoso.
- Beret…
- D-Director…
Beret se levantó y, sin dudarlo, agarró la mano de Joo-bin. Sus delgados brazos eran tan frágiles que parecía que podrían romperse en cualquier momento.
- Por favor, Director… le ruego que me acoja…
Con una expresión desesperada, Beret le relató todo lo que había vivido. Eran acontecimientos demasiado crueles para que un niño los soportara. Joo-bin sintió pena, pero también una extraña euforia al darse cuenta de que una joya perfecta había llegado a sus manos. Joo-bin se llevó a Beret a su mansión. Decidió que se haría cargo de él. Sin embargo, mantener su identidad como Beret Brice no beneficiaría ni a él ni al chico. Así que fingieron la muerte de Beret, haciendo creer que había muerto atropellado mientras escapaba de su captor. Su hijo, Do-won, también se encariñó rápidamente con Beret, y los dos se volvieron inseparables, como si hubieran sido hermanos desde el principio. Do-won, que había estado enfermo durante tanto tiempo, parecía recuperar su vitalidad al estar junto a él.
***
- Al principio, cuando empecé a vivir en la casa de Kevin Lewis, iba a ser adoptado oficialmente como el hermano menor de Do-won. Pero para establecer mi nueva identidad, se requerían muchos preparativos, lo que tomó un año. En ese tiempo… Do-won enfermó aún más y finalmente falleció.
Mientras Do-won hablaba, sus hombros comenzaron a temblar intensamente.
- Do-won y yo éramos más que hermanos. Él realmente se preocupaba por mí, se enfurecía y sufría conmigo por todo lo que había pasado. Por eso, cuando su vida estaba a punto de extinguirse, me pidió que viviera su vida en su lugar.
- ¿Por eso… por eso te convertiste en Do-won?
- Sí. Pero no fue una decisión fácil. Lo dudé mucho. Sin embargo, su padre… es decir, Joo-bin, también me pidió que cumpliera su último deseo. Después de mucho pensarlo, acepté. Do-won había vivido en aislamiento desde niño debido a su débil salud. Nunca había asistido a la escuela ni interactuado con otras personas. Además, al ser hijo de una pareja famosa, su identidad se había mantenido en secreto. Joo Do-won ya no existía, pero su identidad permanecía. Mientras tanto, Beret Brice había "muerto", aunque en realidad seguía vivo, con otra apariencia y otro nombre.
- Era la vida que Joo Do-won me había dado, así que quería vivirla con todas mis fuerzas. Pero el destino no me dejó en paz.
Do-won bajó la mirada y susurró:
- El hombre que me secuestró en el pasado me reconoció y comenzó a chantajearme. Para ocultar mi pasado… tuve que ensuciar mis manos. Y cuanto más ascendía, más se repetían estos incidentes.
Era evidente que se refería a lo que había sucedido recientemente en el centro comercial Salute. O tal vez a algo aún más cruel. Sin embargo, en lugar de sentir miedo por él, Yeo-rok sintió un profundo pesar.
- …
- Joo Do-won me entregó su identidad para que pudiera vivir… pero aquí estoy, caminando por un sendero hacia el infierno.
Do-won esbozó una sonrisa vacía. Su expresión llena de tristeza hizo que el corazón de Yeo-rok se encogiera.
- Todos los días, las visiones y la voz de mi padre me atormentaban. La presión de vivir engañando al mundo me consumía poco a poco.
En ese momento, un copo de nieve blanca descendió suavemente con el viento. Parecía como si la luz se hubiera convertido en polvo y flotara en el aire. Do-won también fijó su mirada en algo. Pero no era la nieve que observaba Yeo-rok, sino otra cosa. Cuando Yeo-rok siguió su mirada, vio una estatua de yeso de Cupido. Un pequeño ángel sosteniendo una flecha. Sin embargo, el rostro de Do-won al verla no era bueno. Sus ojos estaban llenos de lágrimas.
- Además, cada vez que veo una flecha o algo parecido, mi corazón se contrae y todo se oscurece frente a mí.
- ¿Por… por qué?
- Mi padre me ataba y me fijaba contra la pared mientras disparaba flechas de ballesta contra mí. Antes de cometer un asesinato, practicó conmigo. Lo mismo hizo el hombre que me secuestró… Como mi padre había matado a alguien con una ballesta, él pensó que yo debía sufrir lo mismo sin dudarlo. Quizás por eso se convirtió en un trauma para mí… tengo sueños en los que las flechas vienen hacia mí.
- Ah…
- No suelo tener miedo. Apenas siento el dolor. Puedo soportarlo todo… excepto las flechas. Me aterrorizan. La otra vez, cuando el hombre con la ballesta se acercó frente a la azotea de Yeo-rok… No pude moverme ni un solo paso.
Yeo-rok recordó aquel momento. En ese instante, Do-won estaba encendiendo un cigarro con un encendedor Zippo. Yeo-rok simplemente lo había abrazado porque temía que se lastimara. No recordaba exactamente qué expresión tenía Do-won en ese momento.
- Cuando era niño y sufría abusos, no había nadie que me salvara. Para mí, el sufrimiento era algo natural, y mi existencia no valía nada. Aun así, en algún rincón de mi corazón, anhelaba un salvador… Pero había renunciado a esa esperanza. Sin embargo, aquella noche, cuando Yeo-rok me protegió, sentí que finalmente lo había encontrado. Por primera vez en mi vida, sentí algo cálido.
- Pero… está el Director Joo-bin, que te ha dado esta vida…
- Ha…
Al escuchar el nombre de Joo-bin, la mirada de Do-won se volvió dura.
- Esa persona solo fue amable conmigo porque encontró un producto vendible.
- …
- Pero Yeo-rok… Yeo-rok nunca me pidió nada a cambio. Por eso, cuando tomaste la flecha en mi lugar, fue como si hubieras recibido mi dolor en vez de mí.
Do-won se acercó y le tomó la mano con firmeza. Las manos de Yeo-rok estaban frías, pero el contacto de Do-won era cálido, como si intentara absorber su frialdad.
- Sé por qué me ocultaste que estabas embarazado.
- …
- No quieres que nadie salga lastimado.
- …
- Por eso, no solo me salvaste a mí, sino que también corriste a salvar al bebé cuando hubo un incendio. En el fondo, evitabas involucrarte conmigo porque temías que terminara herido por Kang Chan-woo.
Pensándolo bien, Do-won no tenía la capacidad de leer la mente de Yeo-rok. Simplemente, había observado cada uno de sus movimientos con detenimiento. Al darse cuenta de esto, los ojos de Yeo-rok comenzaron a enrojecerse. Pero, curiosamente, Do-won parecía brillar más que nunca.
- El actor Joo Do-won parece perfecto por fuera. Porque yo lo creé así. Pero en realidad, soy solo un bastardo con la sangre más sucia.
Do-won, entonces, soltó suavemente la mano de Yeo-rok y se arrodilló frente a él. Luego levantó la cabeza lentamente. Sus ojos, claros como el océano, su nariz recta y sus labios húmedos y brillantes… Eran verdaderamente hermosos.
- No soy suficiente en comparación con Yeo-rok, pero aun así… quiero ser egoísta.
- N-no… Ah… Ugh… Yo… yo soy el que…
Yeo-rok no pudo contener más sus lágrimas y comenzó a llorar desconsoladamente. Era diez años más joven que Do-won y no quería mostrarse tan frágil frente a él. Quería contenerse, pero cuanto más intentaba hacerlo, más ardía su pecho y más borrosa se volvía su visión. Do-won levantó ambas manos y acarició las mejillas de Yeo-rok. Con su pulgar, secó con ternura las lágrimas que resbalaban por su piel pálida.
- Así que no pienses que estas siendo codicioso. De hecho, el único que lo está siendo soy yo.
Yeo-rok sintió que este sentimiento, que había nacido en medio del fuego, se volvía aún más fuerte.
- No tienes que preocuparte si alguien como yo se lastima. Nunca fui alguien importante.
- …
- Siempre he estado cometiendo pecados. Siempre he deseado ser absuelto de ellos. Por eso, al menos a ti… quiero hacerte feliz.
Yeo-rok sintió cómo la culpa y la emoción lo invadían, perforando su corazón y devorándolo por dentro. Y con ello, también surgió una pregunta.
- ¿Por qué… por qué se preocupa tanto por mí?
- Porque Yeo-rok es como yo.
- …
- Aunque yo tenga que vivir toda mi vida como alguien más, quiero que al menos Yeo-rok pueda disfrutar la libertad que yo nunca tuve.
Do-won miró intensamente los ojos húmedos de Yeo-rok, como si quisiera envolverlos con su mirada. Luego, sus labios se posaron suavemente sobre los de Yeo-rok. Este cerró los ojos, correspondiendo al beso. En el frío aire invernal, sus labios estaban cálidos, llenos de una ternura ardiente. Sin dejar espacio entre ellos, sus bocas se fundieron y la lengua de Do-won entró con fervor. Era dulce. Tan dulce y suave que el corazón de Yeo-rok latió con fuerza. En ese momento, sopló el viento. Pero, por alguna razón, no era frío. Más bien, una sensación de ardor envolvía su cuerpo, como si su mente estuviera atrapada en ese calor. Y entonces, un recuerdo que había olvidado lo golpeó con fuerza. Sobre sábanas suaves, sus cálidas respiraciones se entrelazaban y se mezclaban. En medio de aquello, el miembro de Do-won entró en él, grabando su existencia sin cesar, descontrolado. La primera vez que experimentó un ciclo de calor, la sensación fue abrumadora. Por eso, Yeo-rok rodeó el cuello de Do-won con ambos brazos. Luego, acercó sus labios húmedos a su oído y susurró:
“La verdad es que… Actor… Yo… No soy Kang Chan-woo. Mi nombre es Eun Yeo-rok…”
“¿Qué?”
En ese momento, Do-won lo miró con incredulidad.
“No tuve otra opción más que reemplazar a Chan-woo.”
Esa noche, Yeo-rok le contó todo a Do-won. Le explicó por qué había tenido que actuar como doble de Kang Chan-woo. Por eso, cuando recientemente le confesó la verdad de nuevo, Do-won no reaccionó demasiado sorprendido. En aquel entonces, Yeo-rok se sentía sofocado por la presión de tener que tomar el lugar de Chan-woo. Solo quería que fuera la última vez. Su corazón estaba en vilo, esperando que todo terminara.
Tal vez fue el vino. Tal vez fue el ciclo de calor y la desesperación… Por eso, en ese momento…
“No quiero seguir haciendo esto… Por favor, sálveme… Se lo ruego…”
Yeo-rok se aferró a Do-won, rogándole. Do-won lo miró, pasando de la sorpresa a la perplejidad.
“Si hago lo que me pides… ¿qué recibiré a cambio?”
“Entonces, estaré contigo para siempre.”
“¿Qué?”
“Me casaré contigo.”
El corazón de Yeo-rok se desplomó. Al mismo tiempo, los labios de Do-won se separaron de los suyos. Se sintió como si su alma estuviera a punto de desaparecer en otro mundo. ¿Por qué le había propuesto matrimonio a alguien que acababa de conocer? Si Do-won había recordado esas palabras cuando lo volvió a ver… ¿Cómo debió haberse sentido? Yeo-rok quería morirse de la vergüenza.
Capítulo 121
Cuando Yeo-rok se dio cuenta de que le había propuesto matrimonio a Do-won, empezó a sudar frío. Su frente se cubrió de gotas y sus mejillas se encendieron de un rojo intenso. Que no estaba en su sano juicio aquella noche era un hecho, pero jamás imaginó que haría algo tan absurdo. ¿Por qué lo había hecho? Se recriminó y se odió a sí mismo.
- ¿Yeo-rok, qué pasa?
Do-won se incorporó, estirando las piernas que había mantenido dobladas sobre el suelo. Con expresión preocupada, tomó la mano de Yeo-rok. Al sentir su calidez, la respiración de Yeo-rok se volvió aún más agitada. Pensó en fingir que no recordaba nada, pero los ojos de Do-won se entrecerraron levemente.
- Tienes algo que decirme, ¿verdad?
Por supuesto, él lo había notado.
- Dímelo de una vez.
Do-won estaba esperando pacientemente a que hablara, asegurándole con su ternura que podía confesarlo sin miedo. Por culpa de esa gentileza, Yeo-rok no encontró otra excusa para evadir el tema.
- No, no es nada importante.
Decidió salir del paso con una evasiva, pero Do-won se volvió más insistente.
- Si no es nada, ¿por qué tienes la cara tan roja?
- Ah… bueno… eso…
- Solo dímelo. Me muero de curiosidad.
Yeo-rok comprendió que, si intentaba seguir esquivándolo, este alfa no dejaría de hacer preguntas hasta obtener una respuesta sincera. Además, Do-won ya le había abierto su corazón contándole todo sobre su doloroso pasado. Era justo que él también respondiera con la misma sinceridad.
- Aquella noche yo… le dije algo a Do-won…
- ¿Aquella noche?
- Sí… algo que le pedí…
Do-won ladeó la cabeza, confuso, hasta que de repente sus pupilas se dilataron.
- Ah, ¿así que lo recordaste todo?
Su mirada brillaba con alegría y emoción. Yeo-rok bajó la cabeza y se tocó la mejilla, avergonzado.
- No… no todo, pero sí recuerdo lo que le pedí. Esa noche yo no estaba en mis cabales. Era la primera vez que bebía, la primera vez que pasaba por un ciclo de calor… por eso dije esas cosas. Lo siento. No quiero que Do-won sienta que tiene que hacer algo por mi culpa.
Do-won, que había estado observando la coronilla de Yeo-rok, soltó suavemente su mano y, en su lugar, tomó sus mejillas entre las palmas. Gracias a eso, sus miradas se encontraron.
- Como te dije antes, no tienes porque sentirte culpable por alguien como yo. Quiero salvarte, Yeo-rok, pero también es una forma de salvarme a mí mismo. ¿Podrías dejarme hacerlo?
Los grandes ojos de Yeo-rok temblaron sin rumbo fijo. Do-won se describía a sí mismo de la manera más humilde posible, pero a los ojos de Yeo-rok no era más que una figura deslumbrante. Incluso si su resplandor no era perfecto y estaba deformado por el dolor, seguía siendo hermoso…
- Aún tengo que hacer la propuesta oficial, pero la verdad es que quiero casarme contigo, Yeo-rok.
La palabra matrimonio saliendo de sus labios le supo a un dulce caramelo en la boca. Sin embargo, Yeo-rok no podía aceptar esa propuesta así como así.
- Si es por aquella noche, no tienes que hacer todo esto.
- Te amo.
La dulce voz de Do-won atrapó con fuerza el corazón de Yeo-rok.
- Te amo, Yeo-rok, por eso esperaré tu respuesta.
Sus palabras dejaban claro que no lo hacía solo porque Yeo-rok se lo hubiera pedido. Do-won lo amaba. Y el corazón de Yeo-rok también ardía como una llama intensa por él. Si solo se tratara de compartir ese sentimiento, no habría motivo para dudar. Sin embargo, no podía simplemente aceptar la idea de salvación que Do-won le ofrecía y entregarle todo de sí mismo. Yeo-rok se sentía atrapado en un castillo construido con los sentimientos de Do-won. Cada día disfrutaba de lujosas comidas y un refugio cálido, pero la ansiedad de que todo se derrumbara con un solo paso en falso lo mantenía inquieto. Do-won lo miró en silencio antes de tomar su mano. Su tacto transmitía respeto y la disposición de esperar pacientemente su decisión.
- Antes de que regreses, ¿quieres ver el Festival de Estrellas?
Además, cambió el tema de conversación con naturalidad. Ese gesto considerado hizo que Yeo-rok se sintiera aún más culpable.
- ¿Qué dices?
Ante la segunda invitación de Do-won, Yeo-rok levantó la cabeza. Según lo que Tae-hoon había dicho antes, el parque donde se celebraba el Festival de Estrellas estaba justo al lado de este parque de diversiones abandonado. Por eso, aunque el parque estaba en ruinas, el resplandor del festival parecía devolverle algo de vida.
- El festival termina hoy. Si no lo vemos ahora, tendremos que esperar hasta el próximo año.
- Sí, pero… habrá mucha gente, ¿no?
Era inevitable que cualquier lugar donde estuviera Do-won atrajera multitudes.
- Es la hora de cierre, así que no habrá tantas personas. Y si no lo vemos hoy, tendremos que esperar hasta el año que viene.
- Eso es cierto, pero…
- Nuestro bebé debería ver cosas hermosas.
- Ah…
Al escuchar a Do-won referirse a nuestro bebé, Yeo-rok sintió un cosquilleo en el corazón.
- Vamos antes de que termine.
Guiado por la cálida mano de Do-won, Yeo-rok lo siguió sin oponer resistencia.
***
- Cada año este festival tiene un tema, y este año es sobre constelaciones.
- ¡Wow! Es realmente hermoso.
Los ojos de Yeo-rok se abrieron de par en par. Ante él se desplegaba un escenario digno de un cuento de hadas. Las luces formaban diferentes constelaciones y había zonas especiales para tomar fotos, además de un enorme castillo iluminado. También había un escenario, lo que indicaba que probablemente habría espectáculos en vivo. Por un momento, Yeo-rok deseó poder volver el próximo año para verlo formalmente. Tal como había dicho Do-won, no había demasiada gente, así que podían disfrutar de la belleza del festival con tranquilidad.
- Tu cumpleaños es el 14 de marzo, ¿verdad?
Ante la voz de Do-won, Yeo-rok levantó la cabeza.
- ¿Cómo lo supiste?
- Lo vi en tu currículum.
- Ah… ya veo…
Yeo-rok recordó el currículum que había presentado cuando entró a trabajar como asistente del hogar. En aquel entonces, su único objetivo y esperanza era aguantar tres meses, pagar sus deudas y regresar a Cheongdo. ¿Quién habría imaginado que terminaría esperando un hijo de alguien tan hermoso y hablando de matrimonio con él…?
- ¿Y Yeo-rok sabe cuándo es mi cumpleaños?
La pregunta de Do-won sonó como un pequeño acertijo, y Yeo-rok respondió con seguridad:
- Sí, es el 8 de abril.
Era una respuesta obvia, pues bastaba con buscar el nombre Joo Do-won en cualquier portal para encontrar la fecha. Sin embargo, Do-won parecía emocionado por ello.
- Me hace feliz que lo recuerdes. Además, nacimos en primavera, así que eso también me gusta.
Incluso agregó que habría sido aún mejor si sus cumpleaños hubieran coincidido. Yeo-rok dudó por un momento antes de hablar con cautela:
- Actor… quiero preguntarle algo, pero si es incómodo, no tiene que responder.
- ¿Qué quieres saber?
Do-won le instó a que preguntara sin dudar, asegurándole que respondería cualquier cosa.
- ¿Be, Beret Briss también nació el mismo día que Joo Do-won?
- Sí. Tiene el mismo tipo de sangre y la misma fecha de nacimiento. Es AB.
- Oh, ¡qué coincidencia! Chan-woo y yo también compartimos cumpleaños. Aunque nuestros tipos de sangre son diferentes.
En cuanto Yeo-rok mencionó a Chan-woo, la expresión de Do-won se endureció por completo.
- Dios cometió un gran error, haciendo que ese bastardo naciera el mismo día que tú…
En su voz se notaba un dejo de enojo. Yeo-rok comenzó a sentirse incómodo, pensando que quizá no debió haber sacado el tema. Justo cuando intentaba cambiar de conversación, dos mujeres del otro lado del parque se acercaron a Do-won.
- Disculpe… ¿es usted Do-won oppa?
Parecían ser fanáticas de Do-won. Yeo-rok, al notar su presencia, soltó la mano de Do-won con disimulo. Do-won le sonrió en señal de que no pasaba nada, pero Yeo-rok no podía evitar sentirse incómodo. Sin embargo, Do-won no le permitió alejarse y, con firmeza, volvió a tomar su mano antes de mirar a las mujeres.
- Sí, soy yo.
- Sabía que era usted… entonces… uh…
Las mujeres miraron sus manos entrelazadas y parecieron captar algo, pues sus expresiones se tornaron serias. No obstante, no dijeron nada y sacaron una libreta y un bolígrafo de sus mochilas para pedirle un autógrafo. Yeo-rok intentó soltar la mano de Do-won nuevamente para que pudiera firmar con comodidad, pero el agarre de Do-won se volvió aún más fuerte, impidiendo que se separara.
- ¿Podrían sostener esto un momento?
Do-won les pidió a las mujeres que sostuvieran la libreta por él. Ellas dudaron un instante, pero finalmente la sujetaron como si fuera un caballete, y Do-won comenzó a firmar. Durante todo ese tiempo, las mujeres lanzaban miradas furtivas a Yeo-rok, quien, sintiéndose cada vez más cohibido, desvió la vista sin saber dónde posar la mirada. Una vez que Do-won terminó de firmar, les devolvió la libreta con cortesía y firmó la otra que le ofrecieron.
- Gracias… um…
Las mujeres titubearon antes de mirar a Yeo-rok y preguntar.
- ¿Quién es la persona que está con usted?
Yeo-rok sintió que su presencia solo le estaba causando problemas a Do-won y quiso encogerse aún más. Sin embargo, Do-won sonrió con orgullo y respondió sin dudar:
- Es la persona con quien voy a casarme.
- ¿Entonces… esos rumores eran ciertos…?
Las mujeres parecían a punto de romper en llanto. Y, para colmo, algunas de las pocas personas que estaban en el festival también comenzaron a reconocer a Do-won, atrayendo miradas curiosas. Desconcertado, Yeo-rok intentó negar la declaración, pero Do-won se apresuró a taparle la boca con la mano.
- Nosotros nos retiramos ahora. Cuídense mucho.
Y con una amabilidad impecable, tomó a Yeo-rok y lo guió hacia la salida del parque.
***
- ¿Por qué dijiste eso frente a ellas?
De vuelta en la habitación del hospital, Yeo-rok miró a Do-won y le preguntó. Do-won, con sumo cuidado, le quitó el abrigo antes de responder.
- Porque me preocupaba que otro ladrón te robara.
- No, deja de darme respuestas así…
Desde que salieron del parque Shinju, subieron al coche de Do-won y regresaron al hospital, Yeo-rok no había dejado de repetir la misma pregunta como un loro. Pero Do-won solo respondía con frases como: "Temía que alguien te secuestrara" o "Eres tan guapo que mis fans podrían enamorarse de ti".
- No te preocupes. Si alguien intenta tocarte o encerrarte, no dejaré que se salga con la suya.
Los ojos de Do-won brillaron con una frialdad que parecía hecha de acero.
- Pero si eso es exactamente lo que tú me hiciste - refutó Yeo-rok con incredulidad.
- Me refiero a que si otro lo hace, lo destrozaré.
- Haa…
Yeo-rok suspiró con expresión frustrada. No tenía sentido seguir discutiendo. Aunque, para ser sinceros, se sentía bien. Si Do-won hubiera dicho que solo eran conocidos, se habría sentido increíblemente decepcionado. En conclusión, Do-won había respondido así por él, pero la posibilidad de que eso afectara su carrera lo inquietaba. Verse a sí mismo reaccionando así le hacía sentir hipócrita y mezquino.
- Yeo-rok, dame un segundo.
Do-won frunció el ceño al mirar su teléfono y salió rápidamente hacia la cocina del hospital. Parecía haber recibido una llamada importante. Mientras tanto, Yeo-rok se sentó en la cama. Al hacerlo, sintió algo debajo y lo sacó con curiosidad. Era su teléfono. Ah, seguro lo dejé aquí cuando salimos apresurados. Lo tomó y, de repente, una extraña sensación lo invadió. Parecía su teléfono, el que Do-won le había dado, pero se veía más limpio, casi como nuevo.
- ¡Ah!
Entonces recordó que, cuando había quedado atrapado en el edificio tras salvar al niño, no había podido recuperar su teléfono. Así que Do-won debió haberlo reemplazado por uno idéntico. Entre la llamada con su abuela y la revelación del pasado de Do-won, no se había dado cuenta hasta ese momento. Poco le importaba cuál fuera la verdadera identidad de Do-won o si estaba en su sano juicio. Al final, lo que importaba era que siempre era amable con él y lo trataba bien. Sin embargo, la escena en el parque Shinju seguía molestándolo. La posibilidad de que alguien entre los presentes hubiera compartido en internet lo que ocurrió lo ponía ansioso. Con el corazón latiéndole con fuerza, abrió el navegador y buscó Joo Do-won.
- ¡Huk…!
Los titulares estaban llenos de noticias sobre Do-won convirtiéndose en padre. En las búsquedas relacionadas aparecían frases como Joo Do-won matrimonio, pareja embarazada de Joo Do-won, bebé de Joo Do-won, y más.
Solo había pasado una hora desde el incidente en el parque, pero la magnitud del revuelo era abrumadora. Un escalofrío recorrió su espalda. Alarmado, Yeo-rok corrió hasta la puerta de la cocina donde Do-won estaba hablando. Pegó la oreja a la puerta para escuchar si la llamada había terminado.
- Cuando llegue el momento, haremos una conferencia de prensa. Asegúrense de que no se filtre información personal de Yeo-rok.
Do-won colgó y, justo en ese instante, abrió la puerta. Al encontrarse con Yeo-rok pegado a la madera, abrió los ojos con sorpresa.
- ¿Eh? Yeo-rok…
- E-El internet está hecho un caos ahora mismo.
- Lo sé. Parece que el mundo se está preparando para celebrarnos.
Do-won le sonrió con picardía.
- ¿Qué…?
Yeo-rok no podía creer que hablara así en una situación tan grave. Entonces, Do-won se inclinó un poco y le acarició suavemente el cabello.
- Me aseguraré de que nada te cause problemas, así que no te preocupes.
Capítulo 122
El techo apagado de la habitación del hospital albergaba la oscuridad en un silencio absoluto. Acostado en la cama, Yeo-rok dejó escapar un profundo suspiro.
- Haa…
- No te preocupes. No pasará nada malo.
Do-won, que estaba a su lado, lo abrazó con fuerza. Gracias a que estaba desnudo, Yeo-rok podía sentir su piel y sus músculos directamente contra su cuerpo. Por supuesto, él también estaba sin ropa. Según Do-won, los feromonas de un alfa son esenciales para una persona embarazada. Para que su cuerpo absorbiera mejor esas feromonas, debían estar en contacto piel con piel. En especial, aseguraba que lo ideal era que su miembro tocara directamente el cuerpo de Yeo-rok, razón por la que estaban pegados de esa manera. Do-won dejó escapar sus feromonas dulcemente y, al ser envuelto por esa fragancia, Yeo-rok sintió cómo su mente se volvía borrosa y sus párpados se volvían pesados. Extrañamente, su ansiedad se fue disipando poco a poco. Do-won era como un hipnotizador. Sin embargo, su preocupación no desapareció por completo.
Después de dudar un momento, Yeo-rok habló con cautela
- Me preocupa que, por mi culpa, algo malo te pase a ti, Do-won.
- Siendo sincero, ¿crees que realmente podría pasarme algo?
De repente, la voz de Do-won se tornó escalofriante. Yeo-rok se sobresaltó y no pudo continuar hablando.
- Si algún periodista o internauta nos difama, iré a buscarlos y les cortaré los dedos uno por uno.
- ¡Huk…!
La inesperada frialdad de Do-won le cayó como un balde de agua helada, haciéndole recuperar la lucidez. Sabía que él no solo hablaba por hablar, sino que era completamente capaz de hacerlo realidad. Sin perder tiempo, Yeo-rok cubrió la boca de Do-won con su mano.
- No digas cosas tan horribles. El bebé podría asustarse si te escucha.
Hasta ahora, había soportado todos sus comentarios sin filtro porque había estado ocultando el embarazo, pero ahora debía empezar a ser más cuidadoso.
- Mmm, ¿de verdad?
Do-won, aún bajo las sábanas, deslizó su mano sobre el vientre de Yeo-rok y lo acarició suavemente.
- Creo que tu barriga ha crecido un poco.
La curva de su abdomen sobresalía ligeramente más que antes.
- S-Supongo que sí…
Era normal, ya que, desde que había comenzado a liberar sus feromonas, el feto había crecido considerablemente.
- Mañana vayamos juntos al ginecólogo.
- Sí…
Ir al ginecólogo con Do-won… La idea le resultaba extraña y, al mismo tiempo, sentía que estaba viendo un deseo largamente anhelado volverse realidad. En el fondo, le hacía feliz. Como si hubiera leído su corazón, Do-won volvió a liberar sus feromonas. Como una flor impregnada de fragancia, la dulzura se esparció en el aire, suave y reconfortante, como una nana que arrullaba. Sumido en una sensación de paz, Yeo-rok cerró por completo sus ojos, que habían estado entreabiertos. Sus largas pestañas temblaron levemente, y su respiración comenzó a acompasarse. Su rostro, incluso en la penumbra, resplandecía con vitalidad. Do-won le dio un beso en los labios y sintió cómo los hombros de Yeo-rok se estremecían levemente.
- Ni siquiera yo mismo me entiendo…
Murmurando en voz baja, enterró el rostro en la nuca de Yeo-rok e inhaló profundamente. El aroma único de Yeo-rok se coló hasta lo más profundo de sus pulmones. Para Beret, es decir, Do-won, existían máscaras y mentiras infinitas. Y para alguien como él, Yeo-rok era una anomalía que no seguía sus planes.
La primera impresión que tuvo de Yeo-rok cuando lo vio fue esta: insignificante. Beret no era fanático del tipo de personas consideradas “lindas”, es decir, aquellas de estatura baja o con apariencia tierna. En realidad, si se ponía a analizarlo, no podía definir qué estilo le gustaba, ya que, en primer lugar, no le interesaban los demás. Para él, mientras pudiera abrazar a alguien sin sentirse incómodo y mientras la unión física no le resultara desagradable, era suficiente. Mucho menos quería establecer conexiones emocionales con nadie. Incluso si tenía pareja, simplemente observaba su comportamiento para usarlo como referencia y hacerlo más creíble en sus actuaciones.
Su padre adoptivo, Joo-bin, quería que Beret interpretara el papel del actor Joo Do-won, el hombre más ideal que pudiera existir. Beret también necesitaba una nueva vida. Si tuviera que elegir entre un príncipe y un mendigo, por supuesto, optaría por ser un príncipe. Así que se dejó moldear por Joo-bin: mejoró su apariencia, adoptó modales elegantes y refinó su discurso. Se sumergió en su papel como si estuviera haciendo un método actoral extremo, al punto de que terminó superando al verdadero Joo Do-won, convirtiéndose en un actor impecable y encantador para todos.
Aunque su vida estaba confinada en una alta muralla, no era tan mala como para no disfrutarla. Sin embargo, la herida en su corazón no sanaba. Solo por ser el hijo de un asesino, la sociedad lo había marcado. Y la alucinación de Wellie, su padre biológico, lo atormentaba con reproches y maldiciones interminables por haberlo denunciado a la policía. Aunque en el hospital probaron todo tipo de tratamientos, las alucinaciones y voces solo se intensificaban, asfixiándolo cada vez más. Cualquier otra persona en su lugar habría renunciado al mundo mucho antes.
Cuando el sufrimiento llegó a su punto máximo, Beret dejó de resistirse. En su lugar, decidió aceptarlo. Fue entonces cuando la máscara de Joo Do-won se volvió aún más gruesa y perfecta. Aun así, Beret quería vivir en ese mundo ficticio. En comparación con sus deseos, su enfermedad mental no era nada. Se convenció de que todo esto era solo un juego. Mientras pudiera engañar al mundo haciéndose pasar por Joo Do-won por completo, ganaría la partida. Si ganaba este juego, creía que la sombra de su padre desaparecería.
Para un actor, el cuerpo es su mayor capital y su todo. Por eso, dedicó todo su esfuerzo a controlarlo. Abandonó su propia identidad y vivió bajo la mirada de los demás. Su vida giraba en torno a la cámara y al público, priorizando siempre cómo lo percibían los demás. En su infancia, actuó principalmente en teatro, pero después de convertirse en Joo Do-won, su carrera se centró en la televisión y el cine. Estudió cada tipo de cámara, analizando cómo debía moverse para verse más atractivo y perfecto en cada ángulo. Incluso Joo-bin quedó satisfecho con la versión artificial de Beret. Sin embargo, siempre era necesario tener un plan de contingencia.
Para prevenir problemas en caso de escándalos imprevistos o filtraciones sobre su pasado, se unió a la organización benéfica I Wish. Su propósito era usar la imagen del actor Joo Do-won como una figura de influencia positiva, sirviendo de escudo para su reputación. Por esta razón, cada fin de año tenía que participar en eventos de caridad, como recolectar donaciones en una olla solidaria. Ese año, el evento se realizó en un parque de diversiones. Como Joo Do-won era una estrella en ascenso y la mayoría de los donantes de I Wish eran sus fans, no podía simplemente aparecer con su rostro descubierto. Habría causado un caos.
Podría haberse disfrazado de oso de peluche o de Santa Claus, pero eligió ser un payaso. Tal vez porque le resultaba familiar. Tal vez porque reflejaba lo que realmente era. Se sintió un poco triste por ello. El lugar donde estaba la olla solidaria era frente a la rueda de la fortuna, el sitio más concurrido del parque. Como la recaudación era para niños en situación vulnerable, también debía repartir globos a los pequeños.
Como no le interesaban los demás, obviamente tampoco le gustaban los niños. Tenían una habilidad casi sobrenatural para percibir su verdadera naturaleza. Sin importar cuán amable se mostrara con ellos, nunca se dejaban engañar. Además, eran increíblemente maleducados.
- No quiero el rojo, dame el plateado.
Un niño prepotente extendió la mano. Los globos eran limitados, y si accedía a su petición, otros niños harían lo mismo. Por supuesto, Beret se negó. Entonces, el niño simplemente le arrebató el globo sin permiso. Beret reprimió con dificultad el impulso de torcerle el cuello al niño y arrancarle los dientes con sus propias manos.
- Esto es realmente una mierda…
Agotado por tanta ingenuidad, Beret suspiró. Además, desde hacía un rato, sentía una mirada sobre él. No podía ignorarlo, ya que lo observaban fijamente durante demasiado tiempo como para ser una simple ilusión. Beret dirigió la mirada con indiferencia hacia aquel lugar.
Un chico con uniforme escolar estaba sentado en un banco, mirándolo. Era pequeño y delgado, lo que le daba un aire frágil y desamparado. Sin embargo, sus grandes ojos le hicieron pensar en una cría de ciervo. Beret apartó la vista sin mucho interés.
En ese momento, el viento sopló. Un aroma dulce, algo que nunca antes había sentido, rozó la punta de su nariz. No era un aroma artificial, pero tampoco tenía la misma sensación que el de un alfa. Era el de un omega. Beret, que había conocido a muchos omegas hasta ahora, solía clasificar sus olores en dos categorías: aquellos soportables y aquellos repugnantes. Pero este aroma era diferente. Era demasiado bueno. Como si estuviera hechizado…
Buscando la fuente de ese aroma, comenzó a deambular por los alrededores. Y el dueño de aquel dulce aroma resultó ser el mismo chico al que había comparado con un cervatillo. Al observarlo más de cerca, se dio cuenta de que el chico estaba llorando. Sus grandes ojos, como cuentas de cristal, estaban llenos de lágrimas. Su rostro le pareció sorprendentemente hermoso. Extrañamente, sintió curiosidad por su voz.
Parecía una ridiculez actuar así con un niño, pero no pudo resistirse a la atracción impulsiva que sentía. Antes de darse cuenta, Beret le estaba extendiendo un globo al chico. Sin embargo, el muchacho dudó, moviendo las manos con nerviosismo.
- ¿Por qué…?
- Porque soy mayor.
Aunque ya había pasado por la pubertad, su voz era suave, como la leche. A Beret le cosquilleó el corazón. Quería oír aquella voz una vez más, así que lanzó otra pregunta.
- ¿Cuántos años tienes?
- Dieciséis.
Era diez años menor que él. De repente, Beret se preguntó qué demonios estaba haciendo con un niño y soltó una risa irónica. Era extraño. Odiaba a la gente y también a los niños, pero aquel chico despertaba su interés. Quería poner algo en esas delgadas manos y ver su reacción.
Con su apariencia de payaso, Beret entró en una florería dentro del parque de atracciones y compró una rosa. Se sintió confundido por sus propias acciones, pero el agradable aroma, la voz y aquel rostro lloroso lo impulsaron a apurarse. El chico seguía sentado en el banco, con su piel blanca y pura. Beret se acercó y le ofreció la rosa con delicadeza. Los ojos del chico se abrieron aún más.
- ¿Eh? ¿Por qué me da esto…?
Beret tampoco sabía por qué lo estaba haciendo. Como no podía decir la verdad, fingió que era parte de un evento y le entregó la flor. La combinación de la piel pálida del muchacho con la rosa roja era sorprendentemente hermosa. Beret se preguntó si, después de tantas alucinaciones, finalmente se había vuelto loco. Sin embargo, en sus ojos aún brillaba el interés por aquel chico. Fue entonces cuando vio su placa con el nombre: "Kang Chan-woo".
Kang Chan-woo…
Pensé que el nombre no coincidía con la cara y me alejé en silencio. Después de haber sido intimidados por niños ruidosos durante todo el día, sentí que quería tomarme un breve descanso del ajetreo y el bullicio de la ciudad. Berrett no pensó que volvería a ver al niño una segunda vez. Sin embargo, el olor y la voz quedaron profundamente grabados en mi corazón.
Tal como se siente ahora. Do-won lamió la nuca de Yeo-rok mientras ella dormía profundamente. Un olor dulce insoportable sacudía los instintos Do-won. Su pene ya estaba erecto y en estado feroz. Giró a Yeo-rok, que estaba acostada en posición supina, ligeramente hacia un lado para que quedara boca arriba. Y mientras tocaba el trasero de Yeo-rok, quería oír un sonido chirriante. Su mano pasó sobre la axila de Yeo-rok y tocó su pezón. Sus pezones ya estaban regordetes y agradecieron el toque de Do-won.
- Ah… Aang.
También hubo gemidos suaves y húmedos. Él sonrió débilmente.
- Yeo-rok, se te nota la barriga, así que se ve mucho mejor…
Sus delicadas manos tocaron el abdomen que contenía nueva vida.
- Si no hubiera venido aquí, me habría arrepentido el resto de mi vida.
La voz de Do-won ardiendo de lujuria era sombría.
Capítulo 123
Yeo-rok entró en la consulta de ginecología con una expresión tensa y se sentó en la silla. No solo le preocupaba el estado del bebé, sino que también se sentía incómodo por la presencia de Do-won sentado a su lado. Estaba acostumbrado a acudir solo a sus revisiones, así que tener compañía lo hacía sentir extraño.
- Hola, Yeo-rok.
Yejun, que estaba sentado al otro lado del escritorio, lo saludó con amabilidad. Yeo-rok respondió con cortesía mientras lo observaba. Habían evacuado juntos durante el incendio, pero Yejun no parecía tener ninguna herida visible. Aun así, con cierta preocupación, Yeo-rok abrió la boca con cautela.
- Doctor, ¿cómo se encuentra?
- No estuve muy expuesto al gas tóxico, así que solo estuve hospitalizado un día y me dieron el alta.
- Qué alivio…
- El incendio comenzó en el área de traumatología, así que, afortunadamente, no hubo muchas víctimas en el resto del hospital.
- Pero el doctor Cha Geonsu es traumatólogo, ¿cierto?
Las cejas de Yeo-rok se inclinaron con tristeza.
- Ah, sí. Pero ese día había salido a recoger un pastel que mi padre encargó para el cumpleaños de Sejun. Fue en ese momento cuando ocurrió el incendio, así que mi padre se llevó un gran susto desde fuera del hospital. Si hubiera estado atendiendo pacientes en ese momento, habría sido muy peligroso para él.
- Menos mal…
Yejun asintió, compartiendo el mismo alivio.
- Si hubieras estado en traumatología ese día, las cosas podrían haber sido mucho peores para ti, Yeorok.
- Sí…
No haber ido a traumatología y, en su lugar, acudir a ginecología había sido una bendición.
Suspiró aliviado mientras acariciaba su vientre. Sin embargo, la cálida expresión de Yejun se tornó sombría en cuanto su mirada se cruzó con la de Dowyon, quien seguía a su lado.
- Mucho gusto, doctor Cha Yejun.
A diferencia de Yejun, la sonrisa de Do-won era completamente relajada.
- Ah, sí…
Yejun bajó ligeramente los hombros, como si se sintiera culpable. Yeo-rok lo miró con curiosidad antes de abrir mucho los ojos.
- Ahora que lo pienso… ¿por qué está aquí el doctor Cha Yejun?
Yejun era el ginecólogo del hospital donde ocurrió el incendio. Yeo-rok recordaba que, cuando perdió el conocimiento, la doctora Kang Yura, de neumología, le mencionó que un ginecólogo lo había examinado en su lugar. Pero había asumido que hoy se encontraría con un ginecólogo de este hospital.
- Le pedí al hospital que lo trajera.
Do-won tomó suavemente la mano de Yeo-rok. Sus ojos se abrieron aún más. Parecía que Do-won no solo sabía que había ocultado su embarazo, sino también quién lo había estado atendiendo durante todo este tiempo. Yeo-rok quería preguntarle desde cuándo sabía exactamente sobre su embarazo. Pero, con Yejun presente y la consulta médica siendo lo más urgente, decidió guardar silencio.
- El doctor Cha Yejun ha estado informándome sobre tu estado de salud.
Do-won lo confesó sin rodeos. Yeo-rok miró alternativamente a ambos hombres. Después de tanto esfuerzo por ocultarlo, ahora sentía que había sido un completo tonto.
- ¿Desde cuándo han estado en contacto?
Su voz sonó apagada por la confusión. Yejun, con un aire de culpabilidad, respondió:
- La misma noche en que se confirmó tu embarazo, el señor Joo vino a mi consulta. Ya sospechaba que estabas embarazado.
Do-won movió levemente la barbilla y miró a Yeo-rok.
- Dicen que los alfas de extrema dominancia sienten una atracción instintiva hacia el omega que lleva su semilla. Nace un deseo incontrolable de verlo, de estar con él. Eso me pasaba contigo. Pero en aquel momento solo lo intuía, no tenía certeza. Así que también dudaba…
- ¿Cómo supiste que me atendía el doctor Cha Yejun?
- Te vi salir de su consulta por casualidad. Así que lo busqué y le pedí que me dijera la verdad.
Ese día, Yeo-rok había estado demasiado aturdido con la noticia de su embarazo y los cambios en su fisiología. Mientras caminaba desde ginecología hacia su habitación, su cuerpo se movía, pero su mente estaba sumida en la angustia. Fue entonces cuando se encontró con Do-won frente a la habitación. Por lo visto, él lo había visto salir de ginecología en ese momento.
- Como noté que querías ocultármelo, fingí que no sabía nada. La verdad, nuestro hijo no nació de una relación formal o de un matrimonio, y en aquel entonces tú me evitabas. Si me apresuraba, podía alejarte aún más.
- …
- Pero quería que confiaras en mí. Esperé a que me lo dijeras primero… aunque al final fui yo quien lo mencionó antes.
Do-won sonrió con amargura.
- Ya veo…
Yeo-rok bajó la cabeza. Era cierto. En ese entonces, estaba agobiado por el problema del doble y por el hecho de haber desarrollado el rasgo que Chan-woo tanto deseaba. Además, le preocupaba que Do-won se enterara y eso perjudicara su carrera. Jamás pensó en apoyarse en él.
- Quiero que ahora puedas sentirte cómodo conmigo. Que confíes en mí.
Do-won apretó suavemente su mano. Era un contacto cálido. Yeo-rok se preguntó si, al tratar de sobrellevar todo por su cuenta, le había causado dolor a Do-won. Con fuerza, le devolvió el apretón.
- Lo siento… por ocultártelo.
- No tienes por qué disculparte. Yo tampoco podía decirte tan fácilmente que ya lo sabía.
Do-won tenía la expresión más tierna del mundo. Al mirarlo, Yeo-rok sintió que su pecho se llenaba de calidez. Sí, Do-won podía ser aterrador y desquiciado, pero también era increíblemente amable.
- Bien, ahora procederemos con los análisis de feromonas y otros exámenes básicos antes de la ecografía.
- Sí, de acuerdo.
Yeo-rok soltó con suavidad la mano de Do-won y se levantó. En ese instante, Yejun y Do-won intercambiaron miradas. Yejun tenía la frente perlada de sudor, mientras que Do-won tenía una expresión altiva. Parecía la escena de un depredador acechando a su presa.
***
En el estacionamiento subterráneo de Seed Entertainment, Joo-bin entró acompañado de su secretario. En las manos del secretario había una caja de pastel rosa. Desde un rincón, una mirada los observaba en secreto. Era Ji-ho, quien estaba sentado en el asiento del conductor de su Equus, alternando bocados de un panecillo con crema y tragos de leche de plátano mientras vigilaba.
- Después de estar aquí todo el día, me duelen los hombros…
En realidad, hoy era su día libre. Pero no podía predecir cuándo Joo-bin iría a ver a Yeo-rok, así que terminó en esta situación. El secretario de Joo-bin le había dicho que sería en la tarde, pero que podía cambiar según su agenda. Ji-ho estaba inquieto. Le preocupaba lo que Joo-bin pudiera hacerle a Yeo-rok. Aunque él mismo tenía sentimientos encontrados con Yeo-rok por haber ocultado su fisiología y había muchas cosas que quería decirle, ver la actitud de Joo-bin solo aumentaba su malestar.
En el pasado, cuando era actor bajo el nombre de Kevin Lewis, Joo-bin tenía fama de ser una persona íntegra. Pero desde que fundó Seed Entertainment, se convirtió en un empresario frío y despiadado, tanto que su nombre se asoció con el término "bulldozer". Y cuando se trataba de algo relacionado con Do-won, su intensidad era aún mayor.
- Espero que no haga nada grave…
Ji-ho murmuró mientras observaba a Joo-bin. Él se subió al asiento trasero de un Benz, y el auto comenzó a moverse. Ji-ho, sin perder tiempo, encendió el motor y lo siguió.
***
- La última vez que Yeo-rok perdió el conocimiento, el bebé no presentó ninguna anomalía, y esta vez tampoco. Su ritmo cardíaco es normal. Ya está adquiriendo una forma más parecida a la de un ser humano. Se pueden distinguir sus brazos y piernas, e incluso le está creciendo vello fetal. Esto demuestra que, como omega de extrema dominancia, Yeo-rok está encontrando estabilidad.
- Ya veo…
Yeo-rok miró la ecografía que le entregó Yejun. Definitivamente, la imagen del bebé era más nítida que antes. Su corazón latía con una mezcla de asombro y emoción indescriptible.
- En la próxima revisión, probablemente podremos determinar su sexo.
- ¿Su sexo? Ah…
Sabrían si era niño o niña.
- Cuando un alfa de extrema dominancia y un omega de extrema dominancia tienen un hijo, la mayoría de las veces nace un príncipe. Aunque, en ocasiones, también puede ser una princesa.
- Ya veo…
Para Yeo-rok, lo importante era que el bebé estuviera sano, sin importar su sexo. De repente, sintió curiosidad por la reacción de Do-won. Giró la cabeza para mirarlo y sus ojos se encontraron. Se dio cuenta de que Do-won no estaba mirando la ecografía, sino a él.
- ¿Sabes que ahora mismo tienes una expresión increíblemente tierna?
Yeo-rok, que solo estaba observando la ecografía, sintió que sus mejillas se encendían de calor. En ese momento, Do-won inclinó el rostro y acercó sus labios con una clara intención de besarlo. Pero Yejun estaba justo delante de ellos. Era un comportamiento demasiado atrevido. Para desviar la conversación, Yeo-rok le extendió la ecografía a Do-won.
- Mira a nuestro bebé, Do-won.
Do-won alternó la mirada entre la imagen y Yeo-rok antes de dirigirse a Yejun.
- El sexo del bebé no me importa. Pero ¿hay alguna forma de saber a quién se parecerá más?
- ¿Eh? Eso solo se podrá ver después del nacimiento, cuando el bebé crezca.
- Entonces, ¿qué tipo de estimulación prenatal hay que hacer para que se parezca más al padre o a la madre gestante?
Yeo-rok se quedó perplejo. Él, en realidad, deseaba que el bebé se pareciera a Do-won.
- No, no. No quiero que el bebé se parezca a mí.
- ¿Por qué no? Si se parece al Yeo-rok más bonito, adorable, guapo y bondadoso del mundo, su futuro será brillante.
Los halagos incesantes de Do-won hicieron que el rostro de Yeo-rok se pusiera rojo como un tomate. Además, con Yejun presente, la situación era aún más embarazosa. Si seguía conversando con Do-won, seguramente vendrían más comentarios que lo harían estremecer. Así que decidió mirar a Yejun.
- Doctor, entonces, ¿cuándo debo regresar?
Yejun, con una expresión incómoda, se ajustó las gafas.
- Vuelva el próximo miércoles.
- Sí… entendido.
Mientras Yeo-rok se preparaba para levantarse, Do-won lanzó una pregunta inesperada a Yejun.
- ¿Podemos seguir mordiéndonos?
- ¿Qué?
Los ojos de Yejun se agrandaron como si hubiera presenciado un desastre natural.
- Ah, me refiero a las relaciones sexuales.
La pregunta repentina de Do-won hizo que el rostro de Yeo-rok ardiera de vergüenza. Hasta ahora, siempre había acudido solo a las revisiones, limitándose a verificar el estado del bebé. No se había dado cuenta de que venir acompañado de Do-won a la consulta de obstetricia y ginecología era como llevar una bomba de tiempo.
- Sí. Las relaciones sexuales son posibles en las primeras y medianas etapas del embarazo, especialmente en el caso de Yeo-rok, cuyo fenotipo ha cambiado. De hecho, necesita más feromonas positivas de un alfa. Como ya saben, la zona donde más se generan feromonas es el órgano reproductor del alfa, por lo que el contacto es importante. Cuanto más expuesto esté el útero a esas feromonas, mejor. Yejun trató de explicar el tema sin utilizar palabras demasiado explícitas, pero la conclusión era clara: debían tener relaciones con frecuencia. Seguramente, otras embarazadas no tenían este problema.
Las omegas y betas embarazadas que Yeo-rok conocía solían evitar el sexo en los primeros meses y, si lo retomaban más adelante, lo hacían con precaución. Pero su caso era especial: no solo su pareja era un alfa de extrema dominancia, sino que su propio fenotipo había cambiado.
- ¿Hay alguna posición que debamos evitar?
Recordó que en la escuela le habían enseñado que algunas posturas eran peligrosas durante el embarazo.
- Para los betas sí hay ciertas limitaciones, pero los alfas y omegas no tienen restricciones específicas.
- ¿Y el nudo? ¿Podemos hacerlo con normalidad?
- Sí, de hecho, cuando hay nudo, se generan más feromonas, así que es recomendable.
- Eso es un gran alivio.
La voz de Do-won sonó húmeda y oscura, como si estuviera profundamente satisfecho con la respuesta. Yeo-rok sintió un escalofrío. Las noches iban a volverse aún más agotadoras, pero, para su desconcierto, notó que una parte de él lo anticipaba con placer. Parecía que la locura de Do-won estaba contagiándolo poco a poco.
- El aroma de Yeo-rok es tan embriagador que mi polla no puede mantenerse tranquila.
- ¡Hngh!
Yeo-rok, horrorizado por las palabras descaradas de Do-won frente a Yejun, le cubrió la boca con la mano. Pero Do-won no se detuvo ahí: sujetó la muñeca de Yeo-rok y la acercó a su nariz, inhalando profundamente.
- Haa… Tu olor es realmente delicioso…
Aterrorizado, Yeo-rok retiró su mano rápidamente. Do-won era impredecible.
- No hagas esto delante del doctor.
- Ah… Lo siento, es que tu aroma es tan embriagador que pierdo la razón.
Do-won se masajeó las sienes. Yeo-rok olfateó el dorso de su propia mano y su muñeca. Lo único que percibía era el olor de su crema de manos. Cuando suprimió sus feromonas en Salute Mall, Do-won se había vuelto loco, pero él mismo no había notado nada.Y ahora ocurría lo mismo. Decidió preguntarle a Yejun sobre ello.
- Doctor, aún no puedo percibir el olor de mis propias feromonas.
- ¿En serio? ¿No siente nada en absoluto?
Yeo-rok dudó un momento antes de asentir. A diferencia de su mirada algo sombría, la expresión de Yejun era tranquila.
- Ahora que ha entrado en la fase estable, poco a poco comenzará a percibirlo. Solo es cuestión de tiempo.
- Entiendo…
- Parece que tendré que darle mucho amor para que se convierta en un omega de extrema dominancia perfecto.
Do-won sonrió con dulzura, pero la atmósfera que lo rodeaba era demasiado lasciva. A Yeo-rok se le puso la piel de gallina. Se frotó la nuca, incómodo.
- Entonces, nos retiramos.
Do-won se puso de pie y, sin previo aviso, rodeó la espalda y las piernas de Yeo-rok, levantándolo en brazos. Los ojos de Yeo-rok se abrieron de par en par por la sorpresa.
- Puedo caminar. Bájame.
- Ni se te ocurra caminar, Yeo-rok.
- ¿Eh? ¿Por qué?
- Es por nuestro bebé. No debes esforzarte ni un poco.
- Pero…
No entendía por qué estaba siendo tan exagerado. El calor en su rostro no se disipaba.
Capítulo 124
Yeo-rok entró en el pasillo que conducía a su habitación mientras aún estaba en los brazos de Do-won. Sin embargo, algo en el ambiente era diferente a lo habitual. Frente a la puerta de la habitación, hombres vestidos con trajes negros se mantenían firmes como guardianes. Sus cuerpos grandes y musculosos dejaban claro que eran guardaespaldas.
- Parece que alguien ha venido - susurró Yeo-rok, sintiendo una tensión inusual mientras miraba a Do-won.
Él también percibió la incomodidad en el aire y aceleró el paso. Al acercarse, los guardaespaldas inclinaron la cabeza en señal de respeto y abrieron la puerta de la habitación. Do-won ignoró sus saludos y entró directamente. Sentado en un sofá dentro de la habitación estaba un hombre de mediana edad con el cabello rubio. Sus párpados dobles bien definidos, iris azules y nariz alta y recta hacían que su rostro resultara inconfundible. Yeo-rok lo reconoció al instante. Había sido una vez un actor en Estados Unidos bajo el nombre de Kevin Lewis, pero tras nacionalizarse en Corea adoptó el nombre de Joo-bin. Más importante aún, era el padre de Do-won.
- Has llegado, Do-won... - Joo-bin se puso de pie con una sonrisa, pero su expresión se ensombreció inmediatamente al ver a Yeo-rok aún en los brazos de su hijo.
Yeo-rok también se sintió intimidado. Siendo los padres de Do-won, presentarse ante ellos en esa posición no parecía apropiado. Intentó liberarse rápidamente del agarre de Do-won, pero él no lo permitió. En cambio, avanzó hasta el sofá frente a Joo-bin y lo acomodó allí, asegurándose de que no quedara directamente frente a su padre. Luego, Do-won se sentó a su lado, enfrentando directamente a Joo-bin. Yeo-rok estaba nervioso ante la inesperada visita. La noticia sobre el embarazo de Do-won había causado revuelo en internet, y ahora que Joo-bin los veía juntos, no había duda de que había captado la situación. Sin embargo, Yeo-rok sabía que debía mantener la cortesía frente a un adulto y se levantó para saludar con respeto.
- Mucho gusto. Mi nombre es Yeo-rok.
Joo-bin lo observó en silencio. Yeo-rok, sintiéndose incómodo por la falta de respuesta, enderezó lentamente su postura.
- Le... ¿le gustaría tomar un té...?
- No es necesario, Yeo-rok.
En ese momento, Do-won rodeó suavemente la cintura de Yeo-rok, instándolo a sentarse de nuevo.
- ¿A qué se debe su visita sin previo aviso? - preguntó Do-won con una voz fría y cortante.
Joo-bin carraspeó antes de responder con cautela.
- Ya lo he confirmado. Un empleado en prácticas del equipo de atención privada filtró la información sobre tu hijo.
Yeo-rok sintió un escalofrío recorrerle el cuerpo. Podía prever la dirección que tomaría la conversación, y le aterraba. Do-won también pareció notarlo, pues le apretó la mano con firmeza.
- ¿Así que ha venido a oponerse? - preguntó Do-won con dureza.
- El equipo de atención privada solo contrata a betas.
- Es cierto.
- Yeo-rok es un omega de extrema dominancia, pero fingió ser beta para conseguir el trabajo. Eso constituye una violación de contrato y justifica una demanda por incumplimiento, incluyendo una compensación por daños y perjuicios...
- Yo... eso... -balbuceó Yeo-rok, sintiéndose acorralado.
Cuando Yeo-rok intentó apresuradamente dar una explicación, Do-won lo interrumpió.
- Hace 20 años, la tecnología médica no estaba tan avanzada como ahora, por lo que el diagnóstico del fenotipo de Yeo-rok fue erróneo. Por eso, cuando ingresó a la empresa, él mismo creía ser un beta.
Yeo-rok se sorprendió al ver que Do-won entendía su situación mejor de lo que había imaginado. Parecía que, durante sus conversaciones con Ye-jun, también se había enterado de esto.
- En la escuela, durante los chequeos médicos, también deberían haber realizado una nueva evaluación del fenotipo para evitar estos problemas - comentó Joo-bin con una expresión escéptica.
Sin embargo, la mirada de Do-won estaba llena de determinación.
- Padre, usted lo sabe, ¿cierto? Que Yeo-rok pasó su adolescencia como el doble de Kang Chan-woo.
- Sí, Ji-ho me lo contó.
La respuesta de Ju-bin hizo que Yeo-rok se tensara. No tenía idea de cómo se habían enterado de un asunto tan importante sin que él lo supiera. Sin embargo, como era algo que eventualmente saldría a la luz, decidió mantenerse en silencio.
- Yeo-rok trabajó como doble de Kang Chan-woo para pagar los gastos médicos de su madre. En ese entonces, él mismo creía ser un beta y, como Chan-woo era un omega recesivo, no podía permitirse ser descubierto, por lo que evitó los exámenes médicos.
Era evidente que Do-won y Ye-jun habían estado en contacto. Aunque Ye-jun desconocía la historia de Yeo-rok como doble, Do-won sí estaba al tanto de todo. Ahora, estaba combinando lo que sabía con la información obtenida de Ye-jun para presentar una versión de los hechos que se acercaba bastante a la verdad.
- Por eso vivió toda su vida creyéndose un beta. No fue sino hasta que ingresó al equipo de atención privada que descubrió que era un omega.
- Hah… - Joo-bin suspiró con evidente molestia, arrugando el entrecejo.
Aun así, Do-won no se inmutó y continuó con su explicación.
- Sin embargo, Han Mi-ja, la madre de Kang Chan-woo, sí conocía el verdadero fenotipo de Yeo-rok. Aun así, lo hizo trabajar en mi residencia para poder seguir utilizándolo.
- ¿Eh? - Yeo-rok quedó atónito.
Ni Han Mi-ja, ni Kang Chan-woo, ni Kang Ji-tae sabían que él era un omega. Siempre lo habían tratado como un beta, y esa seguía siendo su percepción hasta ahora. Do-won acababa de decir una mentira descarada. Yeo-rok lo miró, preguntándose por qué estaba inventando esas cosas. Pero Do-won no se detuvo.
- Probablemente pensaron que, siendo un omega de extrema dominancia, podría seguir haciéndose pasar por beta sin problema. Su objetivo era obtener información sobre mí para luego chantajearme y expandir su negocio.
Esto también era mentira. Han Mi-ja solo quería que Do-won fuera el modelo publicitario de la empresa de cosméticos de Kang Ji-tae. Por eso, había enviado a Yeo-rok a la residencia de Do-won, pensando que sería beneficioso ganarse el favor de Joo-bin. Nunca le había ordenado a Yeo-rok que obtuviera información comprometedora de Do-won. Yeo-rok no entendía por qué Do-won estaba mintiendo de esa manera. Sin embargo, sintió que debía haber algún motivo oculto, así que decidió mantenerse en silencio.
- Espera un momento. - Joo-bin levantó una mano para interrumpirlo. - Según tengo entendido, ese zorro… quiero decir, Yeo-rok, es un omega de extrema dominancia.
- Su fenotipo cambió al quedar embarazado de mi hijo.
- ¿Qué?
- ¿Estás diciendo que algo así es posible?
Una voz aguda irrumpió en la conversación, sorprendiendo a los tres en la habitación. Todos miraron a su alrededor, alarmados, justo cuando la puerta de la habitación se abrió de golpe. Ji-ho entró jadeando con fuerza.
- ¿Qué haces aquí? - preguntó Do-won con frialdad.
Joo-bin gritó alarmado, mientras Ji-ho se acercaba con una expresión avergonzada.
- Solo vine para evitar que el presidente le hiciera algo terrible a Yeo-rok.
- Hah… - Joo-bin suspiró pesadamente.
- Por cierto… - Ji-ho se sentó descaradamente junto a Joo-bin con movimientos animados -. ¿Dijiste que el fenotipo de Yeo-rok cambió?
- Sí… - Yeo-rok, aunque sorprendido por la repentina aparición de Ji-ho, respondió con sinceridad.
Sin embargo, Do-won no se inmutó por la interrupción y continuó explicando:
- Las células de los omegas de extrema dominancia son fuertes. Hubo un documental que mostraba cómo los pacientes que recibían transfusiones de sangre de un omega de este tipo se recuperaban rápidamente. Además, estas células poseen una tendencia dominante a transformar otras. Se dice que la probabilidad de que ocurra un cambio aumenta si el alfa en cuestión es de ascendencia occidental.
- ¿Probabilidad? - Joo-bin frunció levemente el ceño.
- Sí. Se trata de una posibilidad del 0.03% cuando hay una conexión mental completa. Es decir, Yeo-rok y yo estábamos en perfecta sintonía.
Do-won respondió con orgullo mientras rodeaba la cintura de Yeo-rok, acercándolo aún más. Luego, frotó su mejilla contra la de él. Totalmente desconcertado, Yeo-rok intentó apartarlo, pero Do-won no se movió ni un centímetro. Al contrario, parecía que si él seguía resistiéndose, Do-won incluso podría robarle un beso en cualquier momento.
Ji-ho hizo una mueca de disgusto y desvió la mirada, mientras que Joo-bin mantenía una expresión de absoluto asombro. Do-won, por otro lado, parecía estar disfrutando cada vez más de la situación a medida que los demás se mostraban incómodos. Su rostro resplandecía con aún más belleza.
- En conclusión, Yeo-rok fue una víctima de la familia de Kang Ji-tae, obligándolo a actuar contra su voluntad. Y si las cosas hubieran salido mal, nosotros también podríamos haber sido sus víctimas.
Joo-bin permaneció en silencio, observando fijamente a Yeo-rok. A diferencia de la mirada de Do-won, los ojos azules de Ju-bin eran agudos y penetrantes, lo que hacía que Yeo-rok se sintiera incómodo bajo su escrutinio.
***
- Haa…
Ye-jun frunció el ceño mientras observaba la silla donde Do-won había estado sentado momentos antes.
- Maldito loco con doble personalidad…
Recordó la noche en que Do-won lo visitó. Ese día, estaba conversando con su padre, Cha Geon-su, sobre el embarazo de Yeo-rok con una mezcla de preocupación y lástima. Sin embargo, fueron interrumpidos por un repentino golpe en la puerta del consultorio.
Ye-jun no le dio demasiada importancia, ya que tenía una cena programada con un colega médico. Así que, sin pensarlo mucho, abrió la puerta. Frente a él, de pie en el umbral, había un hombre de aspecto imponente vestido con una bata blanca. Su rostro era tan famoso que lo reconoció de inmediato. Era el actor Joo Do-won. Ye-jun se quedó perplejo. ¿Por qué un hombre tan reconocido había aparecido en un lugar como ese?
- ¿Es cierto que Yeo-rok está embarazado?
Su voz estaba impregnada de elegancia, pero la feromona que emanaba de él le provocó escalofríos. Era el mismo aroma que el suyo. Como si estuviera enfrentándose a otra versión de sí mismo. En ese momento, Do-won le pareció un monstruo.
- Responda con la verdad.
No necesitaba más explicaciones. Sabía que el padre del bebé de Yeo-rok era un alfa de extrema dominancia. Y también sabía que Do-won frecuentaba la habitación del hospital de Yeo-rok. La verdad estaba clara. Pero si Yeo-rok había decidido ocultar que Do-won era el padre, debía de tener una buena razón. Como cuando su propia hermana había terminado con un alfa despreciable. Por eso, debía guardar el secreto.
- No.
- ¿No?
Do-won entró en el consultorio y cerró la puerta con seguro. Luego, sin previo aviso, agarró a Cha Geon-su por el cuello y le apuntó con un cuchillo que había sacado sin que nadie se diera cuenta. Cha Geon-su temblaba de miedo.
- ¿Aún así no vas a decirme la verdad?
- Llamaré… llamaré a la policía.
Ye-jun temblaba mientras sacaba su teléfono, pero la amenaza de Do-won continuó.
- Sé que su hermana, Cha Ye-seo, tiene un hijo llamado Cha Se-jun.
- ¿Qué?
- ¿Ahora entiendes por qué los menciono?
- ……
El hombre que el mundo conocía como alguien educado y de buen carácter mostraba su verdadero rostro: el de un monstruo. Cuando Do-won amenazó no solo a su padre, sino también a su hermana y a su sobrino, Ye-jun supo que ya no podía seguir ocultando el embarazo de Yeo-rok.
Desde entonces, cada vez que Yeo-rok visitaba la clínica para sus controles prenatales, Ye-jun enviaba los resultados a Do-won. Para ser sincero, le daba lástima que Yeo-rok hubiera quedado atrapado con un psicópata. Sin embargo, cuando vio la actitud de Do-won momentos atrás, se sorprendió.
Era el alfa más cariñoso que había conocido. Cada vez que Yeo-rok se hacía un chequeo, un ultrasonido o cualquier otra prueba, Do-won no apartaba la mirada de él ni por un segundo. Fue entonces cuando Ye-jun lo entendió. El Do-won que lo había amenazado y el Do-won que miraba a Yeo-rok con ternura eran la misma persona. Ambos eran reales. Recordó lo que Do-won le había dicho cuando lo obligó a hablar.
- No le digas a Yeo-rok que sé de su embarazo. Podría sentirse presionado.
Por eso, Ye-jun no pudo decir nada. Aunque en su interior se sentía culpable por haber prometido mantener el secreto, el miedo a la represalia de Do-won lo hizo permanecer en silencio.
- ¿Qué clase de loco es este?
Ye-jun suspiró, dirigiendo su frustración hacia el ausente Do-won.
***
- ¿Y esto qué es?
Do-won observó la caja rosa sobre la mesa. Tenía una tapa de plástico transparente que dejaba ver su contenido.
- La traje yo.
Joo-bin respondió, mirando de reojo a Yeo-rok. Ji-ho, por su parte, se tensó, preguntándose si Joo-bin había traído algo peligroso para fastidiar a Yeo-rok. Mientras tanto, Do-won se acercó un poco más para ver el contenido de la caja.
- Oh, es un pastel de fresa.
Sonrió amablemente y le hizo un gesto a Yeo-rok para que lo viera también. Pero Yeo-rok, paralizado por el miedo a Joo-bin, no pudo reaccionar.
- No suelo comer pastel… ¿Quizás mi padre lo trajo para Yeo-rok?
- ¡¿Huh?!
Yeo-rok ya estaba lo suficientemente nervioso, y ahora Do-won lo hacía entrar en pánico con sus palabras. En ese instante, la rígida expresión de Jpo-bin pareció suavizarse levemente. Sin embargo, permaneció en silencio.
- ¿Qué? ¿A mi padre también le gusta Yeo-rok?
La suposición de Do-won hizo que Yeo-rok se sintiera aún más confundido. No podía ser cierto, pero no entendía por qué este alfa estaba diciendo tales cosas. En el fondo, quería taparle la boca, pero con Joo-bin y Ji-ho presentes, no podía actuar libremente y tuvo que contenerse.
- Me voy.
- ¿Eh? ¿Tan pronto?
Ji-ho se sorprendió por el repentino cambio de opinión de Joo-bin. Este se levantó del sofá y miró una vez más a Yeo-rok. Permaneció en silencio por un momento antes de salir de la habitación. Yeo-rok, viendo su espalda alejarse, juntó ambas manos e hizo una reverencia con respeto. Ji-ho, sintiéndose incómodo con el ambiente, también decidió levantarse. Fue en ese momento cuando Do-won dirigió su mirada hacia él.
- Hyung, ¿la construcción del centro comercial Salute en Gangnam sigue en marcha?
El centro comercial Salute era el lugar donde Yeo-rok había salido a encontrarse con Chan-woo la última vez.
- No lo sé, tendré que averiguarlo. ¿Por qué?
- Parece un buen escenario para cazar ratas.
Do-won sonrió de manera siniestra. Yeo-rok pudo intuir a quién se refería con "ratas". Pero Ji-ho, que no conocía bien la situación, frunció el ceño con confusión.
- ¿Ratas?
- Sí. Averígualo y dime.
- Ah… está bien.
Ji-ho parecía querer seguir preguntando, pero finalmente salió de la habitación. El bullicio que había en la habitación se desvaneció y el silencio tomó su lugar.
- ¿Vas a llevar a Chan-woo allí?
Yeo-rok preguntó con cautela.
- Solo piensa en cosas bonitas, Yeo-rok.
Do-won evadió la pregunta con su habitual ternura, pero Yeo-rok se sintió inquieto. El vendaje que aún cubría la herida de Do-won le recordaba lo grave que había sido su lesión. Si volvía a salir herido… o si sufría una herida aún más grave… Los grandes ojos de Yeo-rok temblaron de ansiedad. ¿No había algo que pudiera hacer? Con un corazón pesado, Yeo-rok se sumió en sus pensamientos. Mientras tanto, Do-won abrió la caja del pastel. La combinación de crema batida blanca y fresas era visualmente deliciosa. Era exactamente el tipo de pastel que le gustaba a Yeo-rok.
- Ugh…
De repente, Do-won se cubrió la boca con la mano. Ayer, antes de salir, también había hecho lo mismo, lo que dejó a Yeo-rok desconcertado.
- ¿Qué te pasa?
- Mirar el pastel me revuelve el estómago. ¿Será que tengo náuseas matutinas?
- ¿Qué? ¿Por qué tendrías náuseas matutinas?
- ¿Por qué más? Porque amo demasiado a Yeo-rok. Ugh…
Do-won sonrió como si estuviera disfrutando la situación y luego corrió al baño. Yeo-rok, completamente atónito, miró el pastel.
Capítulo 125
- ¿Te sientes mejor ahora?
Sentado en la cama, Yeo-rok observó con cautela la expresión de Do-won. Él, que acababa de salir del baño, dejó escapar un pequeño suspiro.
- Creo que me siento un poco mejor. Oh, ¿guardaste el pastel?
- Sí... Lo puse en la nevera de la sala de descanso.
Era una acción lógica, considerando que el pastel había sido la causa de sus náuseas. Do-won se sentó junto a Yeo-rok y bajó la cabeza. De repente, su rostro parecía más pálido y demacrado. Compadecido, Yeo-rok deslizó su mano por la espalda de Do-won, acariciando suavemente su columna.
- ¿Sigues sintiéndote mareado?
- Un poco, sí.
- Pero el que está embarazado soy yo, ¿por qué te pasa esto a ti, Do-won?
Era una situación desconcertante por muchos motivos. Además, Yeo-rok solo había tenido náuseas brevemente al inicio del embarazo, pero después no había vuelto a sentirlas.
- ¿Has oído hablar del síndrome de Couvade?
- ¿Eh? Ah... Me suena de algún lado...
Yeo-rok inclinó la cabeza con curiosidad.
- Se llama embarazo empático, es cuando el esposo experimenta náuseas como si estuviera embarazado. Sucede porque es afectado por las feromonas de la embarazada.
- ¡Ah!
Le sonaba haber escuchado algo parecido en una clase de educación sexual.
- Algunos dicen que ocurre cuando el esposo ama demasiado a su esposa.
Con la explicación de Do-won, el corazón de Yeo-rok comenzó a latir con fuerza. Sentía vergüenza de mirarlo directamente, así que bajó la vista con cautela. Al ver la coronilla de Yeo-rok, los ojos de Do-won adquirieron un brillo pícaro.
- Dicen que la exposición a las feromonas de la embarazada alivia las náuseas. ¿Por qué no nos quitamos la ropa y nos abrazamos bien fuerte?
- ¿Qué?
- Como te dije ayer, cuando la piel entra en contacto, las feromonas se perciben mejor.
Entonces, Do-won rodeó a Yeo-rok con sus brazos y lo acostó con delicadeza en la cama, antes de inclinarse sobre él.
- Yeo-rok, ¿estás bien?
- I…….
- No me siento muy bien,
Como un zorro de nueve colas, Do-won metió su mano dentro de la camisa de Yeo-rok. Pasó sobre su abdomen ligeramente protuberante, agarró sus pezones con el pulgar y el índice y comenzó a acariciarlos. Yeo-rok se sorprendió por el tacto y casi gimió, pero apenas logró soportarlo.
- Ah… ¿Por qué tiene los pechos tan suaves, Yeo-rok?
Do-won sonrió extrañamente. En ese momento, la palabra "metamorfosis" llenó la cabeza de Yeo-rok. Inmediatamente, Do-won me desabrochó los pantalones y me bajó la cremallera y los calzoncillos. Entre sus robustos muslos se destacaba un pene de color rojo oscuro con una forma robusta. Era una forma horrible a la que no podía acostumbrarme sin importar cuántas veces la encontrara. Do-won agarró la muñeca de Yeo-rok.
- Yeo-rok, tóqueme el pene
- ¿Por qué, por qué……?
- Aquí es donde el alfa tiene más feromonas. Cuanto más contacto haya, mejor.
- Bueno, eso es cierto, pero……
¿Por qué los alfas producen más feromonas en sus penes? Fue muy vergonzoso. Pero Yejun también lo admitió y no pudo negarlo ya que estaba médicamente probado. Yeo-rok agarró los genitales de Do-won. Estaba caliente y duro, y tan pronto como Yeo-rok lo tocó, su forma se volvió más áspera y repugnante.
- Verte tocar mi pene me hace querer follarte.
Do-won escupió las desagradables palabras como si fueran agua corriente. El monstruoso pene se expandía aún más rápido. El nervioso Yeo-rok lo soltó rápidamente.
Do-won tomó nuevamente la mano de Yeo-rok y lo ayudó a sostener sus genitales. Fue un gesto inútilmente caballeroso.
- Agárrate fuerte y no te sueltes.
Pronto le levantó la camisa a Yeo-rok. En la parte superior de su cuerpo, de un blanco inmaculado, resaltaban unos pezones rosados. Una luz extraña apareció en los ojos de Do-won. Envolvió sus brazos alrededor de la cintura y la espalda de Yeorok, enterró su rostro en ellos y comenzó a chupar sus pezones con avidez.
- ¡Ah!
La espalda de Yeo-rok se encorvó ligeramente por la vergüenza. Mis omóplatos se hicieron más fuertes y arañé las suaves sábanas.
- Ah… Por favor, hazlo con cuidado…
- Sí, no te preocupes.
Do-won chupó los pezones de Yeo-rok como un animal que hubiera estado hambriento durante días, y su voz era muy cariñosa. Además, como para demostrar la extensión de este afecto, comenzaron a brotar dulces feromonas. Gracias a esto, los pezones de Yeo-rok se volvieron extremadamente sensibles cada vez que sus dientes los tocaban.
- Yeo-rok, tu leche materna se ve deliciosa. Se la daré al bebé más tarde.
Yeo-rok, cuyo rostro ya estaba tan rojo como una zanahoria, estaba desconcertado por su absurda codicia.
- ¿Por qué el Do-won también toma eso?
- Quiero comer lo que es mío
Al oír las palabras “mío”, Yeorok sintió una emoción por un momento. Pero ni siquiera podía aceptar la afirmación de un paraíso anormal.
- ¿Qué adulto completamente desarrollado bebe leche materna?
- La leche, en última instancia, proviene de las glándulas mamarias de las vacas. Si lo piensas así, no hay problema.
- No……
Yeo-rok intentó objetar, pero estaba demasiado sorprendido para hablar.
- En cambio, Yeo-rok, puede beberse todo mi semen.
Do-won sonrió brillantemente y tocó suavemente el vientre ligeramente protuberante de Yeo-rok.
- Ojalá nuestro Yeo-rok tuviera más barriga pronto. Creo que estaría muy sexy.
Los ojos de Do-won se humedecieron extrañamente. Yeo-rok se sintió impuro, sabiendo que su proceso de pensamiento no era normal. ¿Pero por qué todavía se siente hermoso? Fue un momento en que la fascinación retorcida se volvió aún más aterradora. La extraña atmósfera se calmó cuando la vibración comenzó a resonar por un momento. Mientras Yeo-rok miraba a su alrededor preguntándose si era su teléfono, Do-won sacó su teléfono del bolsillo de sus pantalones que llegaba hasta su muslo y lo revisó. Frunció el ceño y rápidamente arrojó el teléfono sobre la cama. Entonces vi un teléfono justo al lado de Yeo-rok. En la pantalla, una llamada provenía de un número guardado como Jin Tae-hoon.
- Creo que debería contestar el teléfono, Do-won.
- No importa. Ahora mismo, lo importante es que nos sintamos el uno al otro.
Pronto, Do-won se inclinó y encontró los labios de Yeo-rok, mordiéndolos y chupándolos. Yeo-rok se preguntó si esto estaba bien, pero las feromonas y los labios que le dio eran tan cariñosos que inconscientemente cerró los ojos y lo sintió. Fue en ese momento que la gruesa lengua de Do-won separó los labios de Yeo-rok y trató de acomodarse.
Se escuchó un golpe en la puerta de la habitación del hospital.
- ¿Está Joo Do-won aquí?
La voz de Taehoon también se escuchó continuamente. Debido a eso, la tez de Do-won se endureció en un instante. Cuando Yeo-rok se dio cuenta de que este no era un problema que pudiera resolverse con una simple llamada telefónica, rápidamente empujó el hombro de Do-won. Y luego soltó la mano que sujetaba sus genitales.
- Haa…
Do-won se mordió los labios con fuerza. Y después de subirse los pantalones, cubrió la sábana para que el cuerpo de Yeo-rok quedara cubierto.
- Cuando Taehoon entre, no te levantes y simplemente quédate acostado.
- ¿Eh? Pero… debería saludarlo.
- Pero… debería saludarlo, ¿no?
- No hace falta. Ahora mismo, si otro tipo viera la cara de Yeo-rok, sería peligroso
- ¿Me veo muy mal?
Como hacía poco había estado inmerso en la excitación, tenía la sensación de que su aspecto debía de estar hecho un desastre.
- No, es que estás jodidamente hermoso. Si otro alfa te viera ahora, te pediría matrimonio en el acto.
- ¿Eh? ¿Quién haría una propuesta de matrimonio así tan a la lige…? No, olvídalo.
Yeo-rok se mordió la lengua, sintiendo que se estaba delatando a sí mismo y sin saber cómo continuar la conversación.
- Que seas tan bonito es un problema. Mejor quédate acostado.
Do-won se levantó de la cama, fue al baño a lavarse las manos y luego abrió la puerta de la habitación. Sin ninguna sorpresa, Tae-hoon estaba allí de pie.
- ¿Por qué no contestaste el teléfono?
Tae-hoon entró con una expresión de reproche. Do-won frunció el ceño con fastidio, claramente molesto por su presencia.
- ¿Y tú por qué viniste?
- No pude verte ayer. Me quedé con ganas, así que vine.
Tae-hoon sacudió ligeramente la caja de pastel rosa que tenía en la mano mientras echaba un vistazo a la habitación. Parecía indeciso sobre dónde dejarla. Entonces, sus ojos se encontraron con los de Yeo-rok, que estaba acostado. Do-won le había dicho que se quedara recostado, pero gracias a que Tae-hoon lo había llevado hasta donde estaba Do-won el día anterior, había podido conocer su pasado y sus verdaderos sentimientos. No podía simplemente ignorarlo cuando, en realidad, debería estar agradeciéndole. Así que Yeorok se incorporó con cuidado.
- Hola.
- Ah, sí. Hola.
Tae-hoon respondió con amabilidad. Mientras tanto, Do-won se posicionó frente a él, bloqueando su vista de Yeo-rok. Fue entonces cuando notó la caja de pastel en la mano de Tae-hoon. Era del mismo color rosa que la que Joo-bin había traído hace un momento.
- ¿Qué es eso?
- Pastel de fresa. Lo traje para Yeo-rok.
- ¿Qué? ¿Y quién te crees que eres para traerle comida a mi amor?
La forma en que Do-won dijo mi amor tan naturalmente hizo que la cara de Yeo-rok se pusiera completamente roja.
- No podía venir de visita sin traer nada - replicó Tae-hoon con calma.
- …….
Do-won le quitó la caja que Tae-hoon sostenía y revisó su contenido. Era del mismo tipo de pastel que Joo-bin había traído hace un momento.
- Yeo-rok, Tae-hoon también trajo pastel de fresa. A partir de ahora, podrás comer todo lo que quieras.
Su expresión era completamente diferente de cuando hablaba con Tae-hoon, como si fuera otra persona. Avergonzado por su doble cara, Yeorok asintió en silencio. Do-won se dirigió a la sala de descanso, guardó la caja de pastel en el refrigerador y luego salió. Acto seguido, empujó sutilmente la espalda de Tae-hoon, guiándolo hacia la salida.
- Yeo-rok, voy a hablar un momento con Tae-hoon.
- Está bien, vayan tranquilos.
Cuando Yeorok respondió, sus ojos se encontraron con los de Do-won. Él le dedicó una sonrisa tan suave como la brisa primaveral. Sin decir una palabra, formó con los labios un "te amo" antes de salir. El corazón de Yeo-rok se tiñó de un calor profundo y dulce. Instintivamente, se llevó una mano al vientre. Empapado en la ternura de Do-won, pensó que sería bonito que su hijo se pareciera a él. Como si el bebé pudiera sentir esos pensamientos, su vientre se calentó un poco más.
De repente, un fragmento de aquella noche en la que se unieron por primera vez cruzó su mente. A decir verdad, aún no había recuperado completamente la memoria de aquella noche. Solo tenía algunas piezas sueltas que empezaban a tomar forma. Cómo había terminado embarazado seguía siendo un misterio.
***
El cielo, poco a poco, anunciaba la llegada de la primavera, volviéndose de un azul más intenso que antes. Do-won estaba en la azotea del hospital junto a Tae-hoon, mirando hacia el bosque de edificios más allá de la barandilla. Sin embargo, Tae-hoon llevaba un rato observándolo fijamente.
- ¿Tengo algo en la cara? - Do-won, desconcertado, se tocó la mejilla.
- No, no es eso. Es solo que ayer Yeo-rok estaba realmente preocupado por ti. Quería ir solo a buscarte, pero lo llevé yo.
Ante la respuesta de Tae-hoon, Do-won esbozó una leve sonrisa.
- Tú eres el único que podría haber sabido que estaba allí.
- ¿Por qué? Ahora Yeo-rok también lo sabe. Además, si lo miras bien, se ve un poco diferente a Beodeul. Así que me disculpé con él por ser grosero la última vez.
- Bien hecho. Y gracias. Gracias a ti, pude contarle a Yeo-rok sobre mi pasado.
- ¿Se sorprendió?
Do-won guardó silencio por un momento antes de responder.
- En realidad, Yeo-rok ha estado viviendo como el doble de Beodeul.
- ¿Qué? ¿De verdad?
Los ojos de Tae-hoon se abrieron con sorpresa. Entonces, Do-won le explicó brevemente la razón por la que Yeorok terminó asumiendo ese papel. No quería que Tae-hoon conociera demasiado sobre él.
- Me sentí atraído por Yeo-rok porque hemos compartido el mismo dolor.
- Y ahora que lo contaste todo, ¿te sientes más tranquilo?
- Sí…
Do-won solo sonrió de manera ambigua. Había algo inquietante en su expresión, pero Tae-hoon no lo percibió y cambió de tema.
- Hoy nuestro jefe me contó algo. Estaba alborotado diciendo que ibas a ser padre. ¿Es cierto?
- Sí.
- ¿No me digas que la madre es Eun Yeo-rok?
Do-won asintió. Los ojos de Tae-hoon se agitaron rápidamente.
- ¿Cuántos años tiene Yeo-rok?
- Veintidós.
- ¡¿Qué?! Es diez años menor que nosotros. ¡Maldita sea, estás loco! Eres un maldito asaltacunas.
Ante la crítica de Tae-hoon, Do-won sonrió con arrogancia.
- Sí. Incluso yo pienso que soy un completo desgraciado.
- Tú, que siempre fuiste el más responsable con la protección, ¿cómo pudiste cometer un error así?
- No fue un error.
- ¿Qué…?
- No fue un error.
Do-won habló con firmeza, sus ojos reflejando una posesividad absoluta.
Capítulo 126
Después de hablar con Tae-hoon, Do-won regresó a la habitación del hospital y miró fijamente a Yeo-rok. Mientras estuve ausente por un momento, él cayó en un sueño profundo. La habitación del hospital estaba llena de pestañas largas y perfectamente rizadas, una nariz alta, labios infinitamente dulces al paladar y feromonas dulces que se extendían desde la nuca. Do-won retiró con cuidado la sábana que Yeo-rok había estado cubriendo. La camisa que había enrollado antes todavía colgaba ordenadamente, pero no podía ocultar la forma de mi estómago protuberante. Do-won se acostó sobre la espalda de Yeo-rok y lo miró apasionadamente. Después de un rato, besó suavemente a Yeo-rok en los labios.
- ¿eh?
Los labios de Yeo-rok se abrieron ligeramente. Los dientes de conejo parecían lindos. Poco a poco, la respiración de Do-won se volvió más agitada. Agarró la camisa de Yeo-rok y la levantó. Los pezones que habían sido lamidos y chupados hace un momento ahora eran prominentes. Todavía se mantenía en pie, lleno de emoción. Do-won se quitó la hebilla del pantalón y los calzoncillos al mismo tiempo. Se reveló el pene comp letamente erecto, mostrando sus gruesos tendones. Agarró su erección, que me llegaba justo al abdomen, y la bajó. Y se frotó con el glande el vientre saliente del pene. Se produjo un líquido pegajoso y brotó desde la punta del glande.
- Ha… suave…
Pronto agarró sus genitales y comenzó a sacudirlos hacia arriba y hacia abajo.
- Ahá…
El sonido de los genitales y de las manos frotándose entre sí se extendió de forma lasciva.
- Después de encontrarte en el parque de atracciones… yo… lo pasé mal durante un tiempo.
Después de conocer al chico que llevaba una placa con el nombre de Kang Chan-woo hace cinco años, la vida de Do-won comenzó a resquebrajarse. No podía acostarse con nadie. Según el médico, los síntomas de esquizofrenia de Do-won se debían a un trauma infantil causado por el abuso y la culpa, acompañados de una carencia afectiva. Por eso, le dijeron que mejoraría rápidamente si experimentaba sentimientos de interés y amor por parte de alguien. Por eso, de cara al público, era amado como el correcto y amable actor Joo Do-won, pero en la cama adoptaba la personalidad de Beret, devorando el afecto de su pareja como un vampiro.
Aunque la unión física no hacía desaparecer por completo las alucinaciones visuales y auditivas, al menos las atenuaba. Por eso, cambiaba de amante innumerables veces o tenía parejas sexuales, e incluso organizaba orgías. Lo único que deseaba era liberarse de las visiones y voces que lo atormentaban. Sin embargo, el alivio que proporcionaba el contacto físico era solo temporal. Una vez fuera de la cama, las alucinaciones volvían a acosarlo sin cesar.
En esta situación, el hecho de que ni siquiera el sexo funcionara debido a aquel chico lo dejó desconcertado. Sabía que, con el uniforme escolar y el nombre de Kang Chan-woo, podría encontrarlo si quisiera. Pero la sola idea de albergar sentimientos inapropiados hacia un niño diez años menor, un adolescente, le provocaba un profundo asco, así que decidió dejarlo estar.
Pero a medida que pasaba el tiempo y los recuerdos de ese día se desvanecían, Do-won pudo regresar a su vida original. Cinco años después, en otoño.
Tae-hoon, quien había visitado el mansión de Do-won, exclamó con asombro mientras sostenía su teléfono. Había sido elegido para interpretar a un detective en un próximo drama criminal. La historia giraba en torno a la persecución de un asesino en serie que utilizaba una aplicación de citas para cazar a sus víctimas. Una de las empresas patrocinadoras del drama era la desarrolladora de la aplicación Lover App, por lo que la aplicación aparecería en la grabación real. Do-won observó con indiferencia el exagerado entusiasmo de Tae-hoon. Para alguien como él, que podía conseguir amantes o compañeros sexuales sin necesidad de una aplicación, aquello le resultaba trivial.
- Hey, mira esto. Este de aquí es de mi tipo.
Tae-hoon le mostró la pantalla de la aplicación a Do-won. Estaba llena de nombres de usuario y perfiles abiertos de omegas. Entre ellos, Tae-hoon había señalado a alguien con el apodo Beodeul (Sauce).
- ¿No parece un ciervo?
- ¿Estás insultando a los ciervos ahora?
- ¿Por qué? Tiene los ojos grandes. Aunque se ve un poco feroz…
- Mm…
Do-won no podía apartar la mirada de aquel perfil. Había algo inquietante en él. Se parecía a aquel ciervo llorón que había visto frente a la noria. Claro que, en su opinión, Beodeul era mucho más feo. ¿Había cambiado tanto con el tiempo? Sintió una extraña mezcla de vacío y decepción. Pero el aroma que había percibido aquel día… le había gustado tanto… Por un instante, se dejó llevar por la nostalgia. Pero pronto una sospecha se instaló en su mente. ¿Y si Beodeul no era el mismo chico que había conocido, sino alguien completamente distinto? Aquellos ojos redondos podrían haberse vuelto tan afilados. No, quería creer que no era posible. Intrigado, Do-won tomó su teléfono.
- ¿Cómo se llama esa app?
- ¿Por qué? ¿Piensas usarla?
- Solo tengo curiosidad.
- ¿Alguna vez has pensado en casarte?
- ¿Por qué?
- Es una agencia matrimonial en forma de aplicación. Como es para citas con condiciones, verifican la identidad de los usuarios de manera rigurosa al registrarse. Si tienes intención de casarte, no te detendré.
- No, olvídalo. Ya sabes que soy partidario de no casarme.
- Lo sé. Por eso me alegra. Un tipo amable pero problemático como tú no debería casarse. Solo arruinarías la vida de alguien decente.
Tae-hoon agitó la mano con indiferencia y revisó más detenidamente el perfil de Beodeul.
- Ah… Beodeul específica en sus requisitos que solo quiere conocer alfas de extrema dominancia. No acepta a dominantes. Qué lástima...
- ¿En serio? ¿Y qué tipo de genotipo tiene?
- Omega recesivo.
- ¿Qué? Si quiere un alfa de extrema dominancia, al menos pensé que sería dominante...
Do-won chasqueó la lengua, incrédulo. Tae-hoon también frunció el ceño, coincidiendo con su pensamiento, pero luego aplaudió como si hubiera entendido algo.
- Ah… ya sé por qué.
- ¿Por qué?
- Dicen que si un omega recesivo tiene un hijo con un alfa de extrema dominancia, existe una posibilidad extremadamente baja de que el genotipo cambie a extrema dominancia.
- ¿Qué? ¿De verdad?
- Es una historia que circula entre los omegas como si fuera una leyenda urbana. De hecho, una amiga de mi hermana era omega recesiva. Quería cambiar su genotipo y viajó al extranjero buscando un alfa de extrema dominancia, hizo de todo, pero como son tan escasos, nunca logró su objetivo.
- Entonces, ¿Beodeul sí me aceptaría?
Cuando Do-won insinuó que podría contactar a Beodeul, la cara de Tae-hoon se torció instantáneamente.
- ¿No decías que no te interesaba?
- No, solo quiero verificar si la conozco o no. Pero creo que no podré registrarme en esta app.
- ¿Por qué?
- Mi número de identificación está completamente comprometido.
Debido a su gran popularidad, Do-won tenía muchas fans obsesivas. Su número de identificación había sido hackeado tantas veces que ya no podía registrarse en ningún sitio web. Si no hubiera mantenido oculta su verdadera identidad, su pasado ya se habría hecho público en internet.
- Entonces usa esta cuenta. El desarrollador me la dio para investigación de personajes, así que es segura. Además, como es una cuenta de administrador, puedes modificar el genotipo en la configuración.
- ¿Seguro que puedes prestármela así como así?
- Sí, mientras no cometas ningún delito.
Tae-hoon enfatizó la palabra "delito". Do-won sonrió con suavidad.
- Si alguien te oyera, pensaría que soy un completo desastre. Jaja.
- En serio, no hagas nada raro.
- Lo tengo claro.
Así fue como Do-won usó la cuenta y la contraseña que Tae-hoon le había dado para acceder a la app y contactar a Beodeul. Este le respondió con entusiasmo, como si hubiera estado esperando a un alfa de extrema dominancia. Sin embargo, Do-won lo encontraba aburrido. Solo quería confirmar si ese Beodeul era el mismo chico de aquel entonces. Impaciente, decidió llamarlo por voz a través de la aplicación. Por supuesto, para evitar que lo reconocieran como el actor Joo Do-won, modificó el tono de su voz. Pero el modo de hablar y la voz de Beodeul eran sutilmente diferentes a las del chico que recordaba. Tal vez era porque en ese entonces el chico aún no había pasado por la pubertad o porque estaba llorando, lo que alteraba su voz. Además, Beodeul afirmó tener veintisiete años. Al calcular la edad, parecía aún menos probable que fuera el mismo chico, aunque también existía la posibilidad de que estuviera mintiendo.
Beodeul era muy insistente y, antes de que se diera cuenta, ya habían acordado una cita para cenar. Al principio, Do-won pensó en no ir, pero la posibilidad, por más mínima que fuera, de que Beodeul fuera aquel chico lo dominaba. Si lo dejaba pasar por una simple suposición errónea, lo lamentaría. Pensó en pedirle a Jiho que investigara la identidad de Beodeul, pero luego se contuvo. Si Jiho lo sabía, entonces también lo sabría Joo-bin. Y la idea de escuchar regaños sobre qué hacía un actor en una app de citas le resultaba agotadora. Mientras se debatía, el tiempo siguió corriendo y, al final, llegó el día del encuentro. El lugar de la cita era un restaurante de hotel con habitaciones privadas. Estando en su coche, Do-won intentó bajarse, pero sus piernas no se movieron.
- Mejor lo dejo.
Para ser honesto, ¿qué estaba haciendo? Le intrigaba aquel chico, pero su vida como actor no debía complicarse con problemas innecesarios. Al final, decidió rendirse y arrancó el coche. Fue en ese instante cuando vio a alguien salir de la estación de metro: era Beodeul. Se suponía que provenía de una familia adinerada, pero, en lugar de llegar en un coche de lujo, había tomado el metro. Era extraño.
Por un momento, pensó que Beodeul podía haber mentido sobre su identidad en la app, pero los procesos de verificación eran estrictos, así que la probabilidad era baja. Desconcertado, Do-won formuló varias hipótesis hasta que se vio reflejado en el retrovisor. Era Joo Do-won, el actor, con su imagen cuidadosamente pulida. Si su intuición era correcta, el Beodeul que acababa de ver era un doble. Su curiosidad aumentó.
Decidió entrar al restaurante y fue conducido a la habitación reservada. A medida que se acercaba a la sala, la comisura de sus labios se curvó con emoción. Ese aroma. Era el mismo que lo atormentó con nostalgia cinco años atrás, frente a la noria. Y así, Do-won se encontró cara a cara con un Beodeul falso.
Llevaba maquillaje y su voz imitaba la de Beodeul, pero el tono era ligeramente diferente. Aunque solo había escuchado su voz por teléfono, podía notar la discrepancia. Además, después de haberlo visto salir del metro y percibir aquel aroma tan familiar, supo que no era la misma persona. Do-won siempre era más amable y educado con las personas con las que no tenía confianza, lo que le daba una buena primera impresión. Esa amabilidad fingida también se aplicó al impostor frente a él. Actuó como el dulce y gentil actor Joo Do-won.
Después de cenar, su curiosidad sobre el falso Beodeul solo creció. Ya habían comido y no podían ir a un lugar concurrido, así que le sugirió ir a un bar de vinos. A simple vista, era evidente que era su primera vez bebiendo. Apenas había tomado un poco y ya tambaleaba, aunque intentaba mantenerse firme. Había algo encantador en su torpeza.
El aroma que despedía era agradable, al igual que la delicada línea de su perfil. Al ver su cuello blanco y delgado, sintió el impulso de tomarlo entre sus manos y apretarlo. Pero, como no podía hacer eso, optó por besarlo en su lugar. La sensación era más suave que la seda. Su cuerpo se estremeció ante la placentera sensación. Curiosamente, en ese momento, las alucinaciones y recuerdos que solían acecharlo parecieron desvanecerse. Todo lo que existía era el dulce aroma que lo envolvía y lo hacía sentir eufórico.
En ese punto, pensó que bien podría disfrutar de una noche con él. Se notaba a simple vista que nunca había estado con un alfa. Do-won nunca se acostaba con personas sin experiencia; para él, era más divertido cuando la otra persona tenía cierta habilidad. Pero, por alguna razón, la idea de ser el primero de ese impostor lo excitaba. Aquel niño inocente que alguna vez conoció ya era un adulto. Ahora podía desordenarlo y ensuciarlo a su antojo. Fue entonces cuando ocurrió.
- Uugh...
De repente, el impostor vomitó. Al final, su cuerpo no pudo soportar el vino. Do-won pensó que el alcohol tenía un grado bajo, pero parecía demasiado fuerte para él. Su rostro pálido se tiñó de rojo y comenzó a toser mientras devolvía lo poco que había ingerido.
Era extraño. Por alguna razón, esa imagen le pareció hermosa. Sentía que iba a explotar de deseo. Con una falsa muestra de preocupación, se acercó a él. No era más que otro de sus trucos para devorar a esa inocente presa.
- Haa… Haa…
Había vomitado todo, manchando su ropa y dejando su boca empapada. Tambaleándose de un lado a otro, terminó desplomándose en el suelo. Do-won, alarmado, se inclinó para sostenerlo. Pero antes de que pudiera hacerlo, el impostor se aferró a su cuello y lo abrazó con fuerza.
- Ugh… Uung… Quédate conmigo...
Su voz… Era exactamente la misma que había escuchado frente a la noria años atrás. Parecía haber perdido completamente la razón debido al alcohol.
- Tus hombros son realmente anchos, actor…
Murmuró mientras acariciaba los hombros de Do-won, estrechándose aún más contra él. Do-won estaba desconcertado, pero el olor de su feromona era tan embriagador que eclipsaba por completo el hedor del vómito. Sometido por aquella fragancia, lo tomó en brazos.
- ¿Vamos a la habitación?
Su pregunta era una forma elegantemente disfrazada de decir "Voy a tomarte." El impostor, ya fuera por inocencia o estupidez, asintió sin dudarlo.
- Sí, vamos… Quiero descansar…
- Perfecto.
Con una sonrisa pegajosa, Do-won hizo el check-in en una suite.
Capítulo 127
La suite tenía dos habitaciones con camas. Do-won entró en la habitación con la cama relativamente más pequeña y acostó al impostor. Sin embargo, en el momento en que intentó quitarle la chaqueta del traje, sintió disgusto. El cinturón estaba demasiado apretado, probablemente porque los pantalones no eran de su talla. No es que simplemente estuviera ajustado, sino que la pretina estaba tan apretada que se doblaba. Por mucho que fuera un doble, si querían una imitación perfecta, deberían haberle puesto un traje que le quedara bien, ¿no? De repente, a Dowon le nació el impulso de vestir a ese impostor con un traje que realmente se ajustara a su cuerpo.
No sabía por qué se sentía así. Se sentía confundido, pero llegó a la conclusión de que estaba sintiendo una innecesaria compasión solo porque quería acostarse con él. Finalmente, se quitó la ropa, al igual que la del impostor, y se dirigió al baño. Llenó la bañera con agua caliente. Cuando estuvo lo suficientemente llena, llevó al impostor y comenzó a lavarlo. Su piel blanca era tan suave como la de un bebé, pero estaba tan delgado que Dowon sintió el deseo de alimentarlo y hacer que ganara algo de peso.
"¿Estoy loco? ¿Por qué sigo actuando así...?"
Se sorprendió al ver ese lado desconocido de sí mismo. El impostor obedecía todo lo que Dowon hacía sin resistencia, como un polluelo que sigue a su madre con inocencia. Hasta ahora, la bañera solo había sido un lugar para disfrutar del sexo, pero hoy se sentía diferente. Así que le lavó la cara, le ayudó a cepillarse los dientes, secó su cuerpo y su cabello, y luego lo llevó a la habitación con la cama más grande para acostarlo.
El rostro del impostor, ahora sin maquillaje, lucía realmente puro. No era muy distinto de la imagen que Do-won recordaba de hace cinco años en aquel parque de diversiones. Sin embargo, en ese entonces también debía estar haciéndose pasar por Kang Chanwoo... ¿Quizás no usaba maquillaje porque era más joven? Mientras lo pensaba, recordó las lágrimas que empapaban los ojos del impostor aquella vez. Tal vez el maquillaje se le había corrido porque había estado llorando.
En ese entonces, igual que ahora, su apariencia húmeda le parecía increíblemente hermosa. Y ahora, aunque le había secado el cuerpo, aún quedaban rastros de humedad aquí y allá. Pequeñas gotas cristalinas sobre su piel pálida como la nieve. Un deseo oscuro y sediento, de origen desconocido, comenzó a arder en su interior. Dowon se inclinó sobre el impostor y pasó la lengua por la humedad de su nuca. Un dulzor abrumador invadió su boca.
“ah… “
El impostor gimió y tembló ligeramente. Entonces, las gotas de agua que quedaban en su nuca resbalaron, dibujando un fino rastro sobre su piel. Do-won siguió esa línea con la lengua, lamiéndola.
- Hngh...
El suspiro del impostor se extendió en el aire con un dulzor embriagador. Esa suave reacción hizo que Do-won perdiera el control. Terminó de lamer su cuello y descendió hasta su pecho, donde lo esperaban dos pezones rosados y erguidos. Sin dudarlo, los tomó con la boca y comenzó a succionarlos.
El impostor gimió y sacudió su cuerpo ligeramente. Luego, las gotas de agua que quedan en la nuca se deslizan hacia abajo dibujando una línea. Do-won lamió la gota de agua con su lengua.
- Ugh.
El sonido de la respiración del impostor se extendió dulcemente. Debido a eso, Do-won perdió el control y lamió la nuca del impostor y bajó hasta su pecho. Luego, le esperaban unos pezones regordetes y rosados. Do-won lo absorbió rápidamente.
- Ah…. uhm.
El pecho del impostor subía y bajaba, y la fragancia que emanaba de su cuerpo se volvía más intensa. Esto llevó a Do-won a no apartar la boca del cuerpo del impostor ni por un instante. Besó con avidez cada rincón, desde las axilas sin vello hasta la cintura delgada y la parte interna de los muslos. A medida que su deseo se intensificaba, separó las piernas del impostor con determinación.
Debajo del pene flácido y rosado se veía un agujero cubierto de jugo de amor. Do-won lamió el líquido excitado alrededor de la entrada del agujero con su lengua. Aunque estaba pegajoso, no era desagradable ponerlo en la boca y tragarlo. Fue como probar el jarabe exprimido por lujuria. Lo lamía tan distraídamente que me dieron ganas de hacerle el agujero también. Entonces apunté con mi lengua y la metí allí un poquito.
- Ah… . Ugh,… eh…
Entonces, el impostor gimió y sacudió su cintura ante la provocación de la lengua de Do-won. El pene pequeño se puso ligeramente erecto y adquirió una forma más oscura. Do-won, embriagado por la dulzura, sintió que su corazón latía con fuerza como si fuera a estallar. Quiero comer a este impostor cuando recuperará la consciencia, no ahora. Pensé que tendría mejor sabor. Así que esperó a que el impostor despertara. Porque no disfrutaba el acto coercitivo de reprimir a otros sin ninguna razón. Era mucho mejor derretirlo lentamente y hacer que te obedeciera, que luego comértelo bruscamente.
Poco después, el impostor se despertó. A medida que recuperé la conciencia, las dulces feromonas se hicieron más fuertes. La expresión borrosa de su rostro era aún más lánguida e indefensa, lo que lo hacía aún más atractivo. El impostor se sintió muy avergonzado al ver mi cuerpo desnudo y el suyo, pero fue educado. Era un aspecto completamente diferente a cuando estaba allí colgado después de vomitar antes. Parecía como si se hubiera vuelto sobrio.
En ese momento sonó el teléfono falso. Rápidamente lo tomó y fue al baño. Intenté tener cuidado mientras hablaba por teléfono, pero la pared del baño era delgada y mi voz se podía escuchar a través de la rendija de la puerta.
'¿Pero qué pasa con Chanwoo?'
Fue un momento en el que la suposición de Do-won se hizo realidad, ya que se preguntó por Chan-woo y su bienestar. Pero no es como si no pudieras usar tu identidad por razones tan serias como esa. Hoy en día hay muchos trabajos a tiempo parcial disponibles. Inmediatamente después, el impostor salió del baño con pasos torpes. Do-won pensó que el ingenuo impostor estaba haciendo algo bastante bueno. También fue porque el olor de la ropa era bueno, como pelar una mandarina madura. Do-eon le hizo un gesto al impostor para que se acercara, y el inocente impostor se acercó como un ciervo.
Do-won comenzó a hablar sobre el ciclo de celo diciendo que las manos del impostor son bonitas. Habiéndose enfrentado a Omega innumerables veces, ha visto y experimentado el ciclo de calor muchas veces. Ahora, esos sonidos de respiración, esos ojos y esas feromonas que se filtraban me decían que era el primer ciclo de celo. El cruel orgasmo que Dios infligió a Alfa y Omega. Gracias a eso pude alcanzar el climax fácilmente. Como era de esperar, estaba delicioso. Además, las alucinaciones y las alucinaciones auditivas que me habían parecido tan terribles no parecían como si nunca hubieran existido en el principio. Eso no significa que debas perder la cabeza. Es fácil de manejar porque es un ciclo de celo, pero si se hace mal, puede ocurrir el peor escenario posible: un embarazo.
El matrimonio, el parto y los hijos eran áreas desconocidas que no podían existir para Do-won. Buscó la libertad dentro de los confines de la desesperación. Do-won abrió de nuevo las piernas del impostor. Los genitales rosados comenzaban a tomar forma. Él agarró ese pene. Me sentí bien. Aunque los pensamientos de Do-won no eran muy brillantes, le gustaba tener sexo con personas vivas. Así que no entendí la necrofilia, que es sentir lujuria por los cadáveres.
El pene del impostor se hizo más grande poco a poco mientras estaba envuelto alrededor de la mano de Do-won. Era más suave que la seda. Esta es la primera vez que me pasa algo así. Casi lo insulté, pero no necesitaba mostrarle mi verdadero carácter a alguien con quien solo me iba a divertir por una noche. Así que continué interpretando al caballeroso actor Joo Do-won.
- Chanwoo-sii, ¿te depilaste?
- Ah… yo no lo hice…
- Ya veo. Está muy limpio. Es el color de dos gotas de jarabe de fresa en la leche. Es muy suave al tacto. Siento como si mis dedos se fueran a derretir.
Joder, era tan jodidamente suave que quería chuparlo en mi boca hasta que se rompiera. Pude masticar y tragar el glande inmediatamente. Sin embargo, las cosas se complican cuando este cobarde impostor se resiste. Había que tratarlo lo más caballerosamente posible. Envolvió su otro brazo alrededor de la espalda del impostor, que no sostenía sus genitales. Y comencé a explorar desde la nuca, donde el olor era más fuerte. Lo lamí excitadamente con mi lengua y lo chupé con mis labios. Entonces el falso envolvió sus delgados brazos alrededor de la espalda de Do-won y lo abrazó. Sus cortas uñas arañaban tiernamente.
- Ah … ah… . ¿Eh?
Fue un gemido realmente delicioso. Gracias a esto, el deseo ardiente de Do-won se hizo aún más grande. Lamió la esbelta clavícula de la falsa, pasó sobre su pecho plano y chupó su pezón regordete. El impostor tembló violentamente, sacudiendo su cintura como si fuera sensible allí.
- Ah… . Es extraño… … . Ugh, aha… . No lo hagas…
Antes de que se diera cuenta, el impostor estaba frotando la barbilla de Do-won con su dedo. Aunque pensé que me estaba resistiendo, sentí que Do-won me estaba impulsando. Entonces mordió el pezón falso. Los huevos redondos eran claramente visibles y las areolas estaban hinchadas.
Mirando este espectáculo, pensé en lo espectacular que sería si de aquí saliera leche. Poco a poco, un oscuro deseo comenzó a florecer. Exploré sus pezones izquierdo y derecho con mi boca y toqué su esbelta cintura y estómago. Aunque era un hombre, tenía más músculos que una mujer, pero era delgado y tenía muchas curvas. Parecía que era por culpa ser un omega. Como siempre había tenido relaciones apasionadas con mujeres altas y ligeramente más grandes, pensaba que ese tipo de cuerpo delgado no era de su gusto. Pero cuando realmente la abracé, me sentí bien. Tenía muchas ganas de probar este pequeño cuerpo. Soltó el pene falso que había estado sosteniendo por un momento y comenzó a explorar su cuerpo con seriedad. Le mordió y le lamió los pezones, el pecho y la esbelta cintura. Lo mismo ocurre con los vientres planos. Luego metió la lengua en su ombligo hundido.
- ugh
El impostor tirón de su cintura y agarró el cabello de Do-won con ambas manos.
- Ahí, ahí… No deberías hacer eso…
Sus ojos abiertos estaban llenos de lujuria. Solo metí mi lengua en el ombligo, pero ver esto me generó aún más curiosidad sobre lo que sucedería si exploraba más abajo. Entonces abrí de nuevo las piernas del impostor, enterré mi cara entre ellas y mordí sus genitales. Aunque era pequeño, ya estaba erecto, así que fue bueno ponerlo en mi boca y hacerlo rodar. El pequeño pene estaba envuelto firmemente alrededor de la lengua de la flor de durazno como si le diera la bienvenida. Mi corazón quería chuparlo bruscamente, pero como era mi primera vez, tuve que persuadirlo suavemente y consentirlo.
La respiración del impostor sonaba tranquila, tal vez por la consideración, pero el pene dentro de su boca se hinchó aún más rápido. Pronto, el líquido viscoso se vertió en mi boca. Do-won lo tragó de un trago.
- Ah… . ah… . más… . Está sucio…
Los ojos del impostor se humedecieron como si estuviera a punto de llorar en cualquier momento.
- No puedo evitar comerlo.
Además, un líquido dulce salía a borbotones del pene impostor. Él lo absorbió todo. De hecho, nunca había tomado el semen de otro omega en su boca. Así que le hice una felación, pero eso fue todo. Si parece que sale líquido, abra rápidamente la boca. Fue porque me molestaba el estómago al tragar ese líquido. Pero no pude evitar reírme cuando me vi rompiendo tabúes frente a esta farsa. Finalmente, enterró su nariz en el perineo del impostor y lo chupó. Estaba regordete e hinchado, lo que lo hacía perfecto para degustar. Luego me metí en la boca mis muslos, mis pantorrillas blancas y hasta los dedos de los pies y los sentí. Gracias a esto, el pene del melocotonero también se levantó y adquirió un aspecto pesado.
- ha… . Me voy a venir…
Giró el cuerpo del impostor para que su parte trasera fuera visible. Su espalda estaba ligeramente expuesta, mostrando su columna vertebral, pero tenía un encanto esbelto. Pero sus nalgas eran regordetas y regordetas, lo que le daba una apariencia extrañamente sexy. Do-}won respiró emocionado y abrió ligeramente las piernas, acercándose a las nalgas falsas. Y luego comencé a frotar mi pene entre sus nalgas.
- Ah… . Qué… que…
El impostor giró la cabeza confundido. Sus ojos ya estaban llenos de lágrimas, y parecía avergonzado al ver los horribles genitales de las Do-won frotándose entre sus nalgas.
- Ah… qué… Qué es eso…
- ¿Qué es? Es mi pene.
Do-won respondió con calma y rápidamente sacudió su cintura. El pene que se movía entre las nalgas falsas se estaba tensando y los tendones se estiraban. El glande estaba perdiendo líquido de Cowper y formando burbujas. El impostor que miraba hacia atrás no pudo soportarlo más ya que los genitales de Do-won seguía inchandose, por lo que giró la cabeza nuevamente y enterró su rostro en la sábana. Entonces Do-won agarró los dos brazos del impostor, los juntó y los sacudió rápidamente.
- ah … aha… . Ni siquiera es el comienzo, pero ¿qué pasa si ya es así…?
El agujero que sentía entre mis nalgas seguía tentándome. Te digo que lo pongas ahora mismo y esparzas mi semilla en este omega. Sentí como si todo mi cuerpo estuviera siendo envuelto por una mano diferente a la bienvenida habitual. Luego me mordió suavemente los genitales. Luego, sacó el gel del amor en forma de tubo que estaba colocado en la mesita de noche, lo aplicó en su mano derecha y extendió los pómulos falsos. Puede que los omegas no necesiten necesariamente gel de amor, pero fue una consideración ya que era su primera vez.
Metió el dedo entre ellos y lo movió como si fuera un gancho.
- Ah… . Oh … ah… este… Es extraño… no
.. no lo hagas…
El impostor, que tenía la cara enterrada en la sábana, murmuró con tristeza.
- Esa voz hace que me gustes más. ¿lo sabes?
- Ah… . No… . este… ¡Ah!
Do-won estiró las articulaciones de sus dedos y clavó al impostor. Como ya había probado antes, el interior era estrecho y apretado. Fue una sensación que me dejó claro que era la primera vez. Poco a poco, las comisuras de la boca de Taoyuan comenzaron a temblar como las de un demonio. Y luego comenzó a extender los dedos. Cada vez que esto ocurría, el impostor agarraba lastimosamente la sábana.
- Ah… . duele… . Sí… Ah…
-Al principio dolerá un poco. Pero una vez que superes ese obstáculo, te sentirás mejor por la cantidad de dificultades que has soportado.
- Ugh… ah…pero…
Do-won bajó ligeramente la cara para apaciguar al omega, que era diez años más joven que él. Y besó la espalda del impostor. Fue un mensaje para estar en paz y aceptarse a uno mismo. Pero el dedo que puse dentro del dedo impostor ya se había introducido profundamente en el hueso de la muñeca. Se sintió más suave de lo que había imaginado. Entonces, el pene de Do-won llegó hasta lo profundo de mi abdomen. Me duele la polla. Sentí que me volvería loca si no ponía algo propio en ese espacio suave. Lentamente sacó la mano que había colocado entre las piernas del falso. Entonces apareció un agujero, listo para ser comido.
Como si fuera el toque de una tentación… …Do-won invadió la entrada del agujero con su pene sin condón sin saberlo.
Capítulo 128
- ¡Ah!
Las pupilas de Do-won, que estaban nubladas debido al gemido del impostor, se aclararo de repente. Pensé: "Oh, no". Rápidamente sacó su pene, que estaba atrapado en la entrada del agujero del impostor. El oponente estaba en un ciclo de calor en este momento. Si hubiera sido descuidado, casi podría haber causado un accidente irreversible llamado embarazo.
El impostor estaba derramando lágrimas y sus labios estaban rojos. Era un rostro tan indefenso que aún así quería seguir mirándolo. Además, la visión del pene del impostor y el jugo del amor fluyendo alrededor de la entrada y el área circundante mientras lloraba era verdaderamente erótica. Era obvio que este impostor tenía miedo porque era su primera vez, pero estaba claro que realmente quería hacerlo. En momentos como este, hay que persuadir suavemente a la otra persona y luego tragársela. Y pronto Do-won adquirio una expresión caballerosa.
- ¿Tienes mucho miedo?
El impostor dudó y luego asintió. En ese momento, un chorro de líquido se creó desde la punta de su pene. Fue una prueba de que estaba bastante exitado.
- Estás en un ciclo de calor ahora mismo. Si nos detenemos aquí, Chan-woo lo tendrá difícil.
- ha… eso… pero…
El impostor se lamió sus lindos labios. Pudo haber sido una acción inconsciente, pero Do-won lo encontró muy lindo. Metió la mano en el armario, llenó su mano con los condones que estaban expuestos y los colocó sobre las sábanas. Abrí el paquete y me puse el condón en el pene. Pero curiosamente, me sentí apretado. Mi pene era más grande de lo normal y el condón parecía demasiado grande para manejarlo. Pero una vez que decidió comer al impostor, no tenía intención de detenerse. Abrió bien sus piernas del impostor. Luego el agujero rosado ensanchado se expandió un poco más. Do-won empujó su pene dentro del agujero sin dudarlo.
- Ah… Oh Dios mío…
Entonces, la respiración del impostor y el olor de las feromonas sofocaron a Do-won Además, sus paredes interiores eran estrechas y acogedoras, llenas de humedad, como para señalar que era la primera vez. Hubo una alegría abrumadora al superar obstáculos y crear un nuevo camino.
- Ugh … . ah… . Duele… 'Ah…
El impostor meneó la cabeza vigorosamente.
- Te dolerá menos si te relajas un poco.
Llevaba una máscara de bondad para apaciguar. Y luego continué insertándolo mientras rebotaba mi cintura hacia adelante y hacia atrás lubricando. Luego se inclinó, puso su boca sobre la boca del impostor y comenzó a besarlo.
- ugh...
El impostor, intentando escapar del dolor, envolvió ambos brazos alrededor del cuello de Do-won y la besó apasionadamente. Cuando Do-won se lamió los labios, él hizo lo mismo y se lamió la lengua. Cuando Do-won metió la lengua, él hizo lo mismo y movió la lengua. El beso fue más profundo y apasionado de lo esperado. Maldita sea, esto hace que lo odie aún más. El grueso pene de Do-won pronto fue empujado hasta el fondo de la raíz. La sensación redonda y el calor que me daba la tierna carne se extendieron por todo mi cuerpo. Al mismo tiempo, la erección se hizo más apasionada y rápida. Estaba tan preocupada de que el condón que estaba usando se pudiera romper.
- Ugh
El impostor, cuya boca estaba bloqueada por los labios de Do-won, dejó escapar un breve gemido y sacudió su cintura. Y entonces Do-won sintió una sensación húmeda en el abdomen y la ingle. Poco a poco retiró los labios que cubrían la boca del impostor.
- Yo… Lo siento…
El impostyor estaba sollozando. Un líquido espeso brotaba a borbotones de los genitales rosados. Había algo lindo en esa vista.
- Se… Se corrio tan pronto como lo puse... .
- ha… ha…
El vientre del impostor que contenía los genitales de Do-won estaba abultado. Sentí como si mi alma fuera consumida por su grotesca belleza. Me sentí como si me hubieran electrocutado. Un extraño deseo de reproducirme pasó por el pecho.
- Ah… . Supongo que esto… . Es extraño… eh… . Sácalo, sácalo…
El impostor tembló como si tuviera miedo de la sensación desconocida que estaba experimentando por primera vez en su vida. A medida que el temblor aumentaba, el pene de Do-won se volvió más caliente y monstruosamente apretado.
- Eso es difícil.
Él extendió una mano suave y secó las lágrimas que colgaban de las comisuras de sus ojos falsos.
- No se cae.
Es tan suave y agradable que me estoy volviendo loca y quiero tirarlo. Do-won agarró los brazos del falso como si lo estuviera atando y lo empujó contra la sábana. Empezó a cavar antes de poder decir otra palabra pidiendo más. Cuando la pared interior presionó contra el pene duro, comenzó a oírse un sonido chirriante.
- Ah… Ugh …
El pecho del impostor temblaba. Las pupilas, que ya se habían abierto, estaban desenfocadas. Esto también fue espectacular por sí mismo.
- ha… . Sí… ha
El sonido húmedo de su respiración aumentó y las piernas falsas y abiertas temblaron incontrolablemente. Cada vez que los deditos o las plantas de los pies rozaban la espalda o la cintura del muñeco, el pene se expandía más. Me preocupaba que el condón pudiera romperse por completo.
- Ah, creo que mi pene se va a derretir. Señor Chan-woo, maldita sea, está tan apretado... ¿Está bien si lo meto un poco más?
Do-won estaba realmente sorprendido y aumentó la velocidad de los movimientos de su cadera. Un sonido húmedo, sucio y chapoteante rodeó a los dos sin piedad.
- ...Ese sonido chapoteante es jodidamente obsceno.
- ah … eh… ah… . Estoy triste… … . Tengo miedo… ugh…
El impostor, cuyos ojos estaban llenos de lágrimas húmedas, pronto estalló en lágrimas. Era igual a las lágrimas que había visto en el parque de atracciones en aquel entonces. Al verlos convertirse en uno solo, no pude soportarlo más. Quería ensuciarlo y arruinarlo.
- Si quieres llorar, llora mirándome a los ojos. De lo contrario, podría empujar esta polla por la garganta de Chan-woo.
Surgió un deseo como un tabú. En ese momento, Do-won agarró el cuello del impostor como si lo estuviera estrangulando. Nunca ha habido una expresión más hermosa que la de una persona asfixiándose. Pero la sensación suave y cálida le hizo retirar suavemente la mano. Esto se debió a que se dieron cuenta de que las acciones coercitivas tendrían resultados desastrosos. En lugar de eso, decidí mostrar afecto. Se inclinó y tocó los sensibles pezones del impostor con las yemas de los dedos y lamió los lóbulos de sus orejas. Entonces los gemidos falsos se volvieron sutilmente lascivos.
- ¿asustado?
Do-won susurró suavemente y besó con cuidado la mejilla del impostor. El impostor asintió inocentemente, como si su tensión se hubiera aliviado un poco. Era tan indefenso y puro. Entonces, el pene de Do-won creció aún más. Pero la expresión de su rostro era tan cariñosa y gentil. Era una dualidad perfecta.
-Entonces ¿quieres besarme? Estará un poco mejor.
- Ah…
El impostor, con lágrimas en los ojos, dudó un momento y luego cerró los ojos. Y besó a Do-won en los labios. Fue un beso tan inmaduro que parecía patético, pero sabía bien. Intenta meter la lengua también.
- Sí…
Una pequeña lengua llenó la boca de Do-y. Incluso frotó la lengua de Do-won como para demostrarle que se estaba esforzando mucho. Cada vez, podía sentir los coloridos sonidos de la respiración y los gemidos húmedos.
Jaja, qué lindo. Detrás del rostro cariñoso de Do-won, la locura llenaba el lugar. Frotó el pezón del impostor con sus dedos mientras recibía el beso que el impostor le dio. La parte superior de su cuerpo tembló ligeramente, como para hacerle saber que definitivamente era una zona sensible. La pequeña lengua chupó la lengua de Do-won y también rozó el techo abultado de la boca. Do-won también respondió al beso del impostor y se mostró locamente codicioso. Sus úvulas se movían rápidamente como olas en una tormenta, tragándose la espesa saliva de las demás. Por supuesto, la pelvis de Do-won se movía rápidamente como si estuviera intentando transformar por completo el interior falso en su propia forma. El sonido pegajoso y caliente, el sonido palpitante que llegó hasta lo más profundo, resonaron.
-Ah, eh… ah … uhh
La voz del impostor que se escapaba entre sus labios cerrados era menos temerosa que antes. Me parecía que estaba entrando en el reino del placer. Do-won empezó a coger velocidad. El enorme agujero acogió los genitales de Do-won, y el jugo del amor fluyó como miel. Cada vez que salían Do-won se podía ver salir la tierna carne que había en su interior. También empezaron a formarse burbujas entre las articulaciones. La cama crujió y se sacudió violentamente. Do-won quería mostrar sus embestidas con más fuerza, pero sintió que era demasiado para que el Omega lo maneje, todavía era nuevo para él, por lo que encontró el punto extremo que le gustaría tanto como fuera posible y lo apuñaló. Entonces el impostor respiró profundamente y apartó los labios. Las glándulas salivales transparentes flotaron en el aire y luego se dispersaron rápidamente.
'¿Cómo es? ¿bien? ¿O es difícil?
'qué… . No lo sé…. justo.'
No sé si sea por el impostor, pero mi cuerpo ya no está rígido como antes. Pero no parecía del todo satisfactorio, así que seguí cambiando los ángulos y golpeándolo.
- No hago cosas como violar. Entonces si te sientes enfermo o incómodo, dímelo. Me detendré.
- Ah… Sí…
El impostor dejó escapar un suave gemido y envolvió sus piernas alrededor de la espalda de Do-won.
- O si te sientes bien, simplemente dímelo.
Susurró de manera caballerosa y empujó su pene con fuerza. Me llene una fuerte voluntad de hacer que esta pared interior fuera completamente mía. Poco a poco, los gemidos del impostor se fueron haciendo cada vez más seductores.
- Sí… ah… . Sí… ah . bien…
Las comisuras de los labios de Do-won se elevaron ligeramente ante el tono que parecía estar inmerso en el placer. Lo derretí con éxito. Cuando se dio cuenta de ese hecho, Do-won también comenzó a tomar medidas. Pero no llegué a darme cuenta. Fue porque el condón estaba dañado. Después de terminar de eyacular, sacó su pene. El condón estaba en tan mal estado que parecía que podría romperse en cualquier momento.
- Fin… ¿Terminó?
El impostor preguntó con cautela. También había una sensación de anhelo en los ojos que aún contenían un calor lujurioso.
- No.
Do-won rápidamente volvió a ponerse el condón. Y luego agarró sus piernas y las separó. Estaba pensando en cambiarlo una vez que me acostumbrara a esta situación normal. Empezó aclabar con más fuerza que antes. Condones cubiertos de semen amontonados en la cama y el suelo. El impostor sujetó fuertemente la nuca de Do-won con ambos brazos y emitió una serie de gemidos y gemidos que pondrían celoso a cualquiera. Pero entonces, como si el placer hubiera llegado a su punto máximo, empezó a decir cosas extrañas.
- ha… eso… sácalo… hazlo…
- ¿Qué sacó?
- Si le quitas esa cosa de goma, es aún mejor…Suena bien…Sí.
- Chanwoo, ¿quieres tener un bebé?
- Bebé… … ? Ha ha…
- Si saco esto, realmente tendrás un bebé. ¿Estás bien con eso?
Aunque habló como si estuviera siendo considerado con el impostor, Do-won todavía estaba teniendo problemas para embarazarlo. De todos los omegas que he conocido hasta ahora, este fue el más compatible e interesante, pero me negué a estar atado a las ataduras del embarazo por el resto de mi vida.
- Bebé… eso no pasará… Soy un beta, no un omega.
Fue impactante verlo afirmar ser un beta, a pesar de que tenía el cuerpo y la cara de un omega e incluso emitía feromonas. Supuse que era el doble de Kang Chan-woo, un omega recesivo. Pronto el impostor comenzó a escupir la verdad de su propia boca.
- Ay actor… No soy Kang Chan-woo. Me llamó Eun Yeo-rok...
Absurdamente, esta persona importará reveló todas sus circunstancias. Fue como si quisiera contarle a alguien sobre sus circunstancias reprimidas, y ahora era como si estuviera a punto de hacer realidad ese sueño con tanto detalle. Me pregunté cuánto estrés y presión debió haber sentido por ser un doble para hacer esto cuando nos conocimos.
- Ya no quiero ser un doble. Por favor sálvame… por favor…
Su petición posterior confundió aún más a Do-won. Sentí un cierto parentesco con él porque también había vivido como sustituto, pero no tenía intención de escucharlo. Pensé que podríamos divertirnos sólo por una noche y no volver a vernos nunca más. Hice preguntas sin alma para encontrar la forma más benigna de rechazar a alguien.
- Si hago lo que quieres, ¿qué harás a cambio?
No habrá respuesta que me satisfaga. O tal vez debería sugerir una pareja sexual…
-Entonces me quedaré contigo por el resto de tu vida.
- ¿Eh?
- Me casaré contigo.
- … … ?
Pensé que esto era realmente una locura.
Pensé que tal vez era fan mío, pero aún así no tenía intención de escucharlo.
-Lo siento, pero no tengo intención de casarme.
Do-won trazó la línea con frialdad. Al mismo tiempo, el impostor frotó su mejilla contra la de Do-won e incluso lo besó.
- Por favor sálvame. ¿eh? Por favor.
Él estaba desconcertado. Había estado actuando como alguien amable, pero nunca imaginó que se encontraría en una situación como esta. Y menos aún, con un omega ingenuo. ¿Y por qué le parecía tan adorable? Tanto que le hacía arder de deseo.
Capítulo 129
El impostor besó repetidamente a Do-won como si estuviera tatuándole un tatuaje en la mejilla. Lo mismo ocurrió con los lloriqueos pidiendo ayuda. Pero Do-won no respondió. Porque todavía no tenía intención de aceptar a ese ridículo impostor incluso si seguía actuando toda la noche. Aún así, quería seguir saboreando ese cuerpo suave y fragante. Hasta hace poco había sido considerado con el impostor y la había tratado con delicadeza, pero ahora comenzó a tratarlo con rudeza. Quería asegurarme de que no dijera más tonterías como pedirle que lo salvara o se casara con él. La cama se sacudió violentamente.
'Ja… . Sí… … . tú… . también… … . Fuerte… . grande… … . afuera.'
El impostor emitió una voz débil, incapaz de entrar en razón. Era un tono demasiado omega para llamarlo beta. Gracias a esto, los tendones de Do-won sobresalieron y adquirieron un aspecto abultado. El impostor que fue atrapado estaba distorsionado como si estuviera conteniendo los genitales de Do-won, y un líquido pegajoso mezclado entre los dos se filtró.
'Ufff... … .'
Poco a poco, las pupilas del impostor se fueron cerrando. Ya ni siquiera nos besamos. Él simplemente echó la cabeza hacia atrás y dejó escapar un suspiro. Poco a poco, el pene rosado se elevó hasta adquirir una forma dura. Era pequeño comparado con el mío, pero el color era inusual. Do-won agarró deliberadamente el pene del impostor y lo frotó contra su abdomen. Cuando el pene entró en contacto con el músculo duro, éste se oscureció y comenzó a salir líquido por la uretra.
He visto muchas pollas omegas antes, pero esta es la primera vez que veo una polla tan rosada y un jugo tan cremoso. Do-won tapó con su dedo índice el agujero por donde salía el líquido como si estuviera poseído.
'¿oh?'
El impostor tenía una expresión perpleja.
'por qué… … . ¿Por qué simplemente… … ? 'Para ya… … ?'
"Lo hago porque es interesante."
Dio una respuesta de admiración y luego frotó el glande del impostor.
'¡Ah!'
Los pezones del impostor se volvieron firmes y erectos instantáneamente. Cerró sus ojos húmedos y las lágrimas corrieron por sus mejillas. En ese momento, Do-won sintió ganas de chuparse las pestañas con tanta fuerza que se las arrancó. Fue cuando estaba a punto de sacar la lengua y lamer el párpado. El importir volvió a abrir los ojos. Sus ojos húmedos parecían cuentas brillantes. Al ver esa expresión, Do-won decidió que valía más la pena verla y cerró los ojos.
"Estoy tan frustrado."
Mientras Do-won está con la guardia baja, el impostor agarra el dedo índice de Do-won y se lo arranca. Al mismo tiempo, un líquido espeso brotó a través de la uretra. Gracias a esto, incluso los músculos pectorales de Do-won quedaron empapados. Do-won quedó sorprendido por su inyección inesperadamente poderosa.
'Disparas bien el semen.'
Luego, limpié el líquido de mi pecho con mi dedo índice y lo chupé. Era tan dulce como las feromonas.
'Ja… . Ja… … .'
El cuerpo del impostor se desplomó como si toda su energía hubiera sido vertida en él. El foco de sus ojos ya había desaparecido y la saliva goteaba de su boca abierta. Pero desde la perspectiva de Do-won, esto fue sólo el comienzo. Extrajo con cuidado el pene que estaba atrapado dentro de la prótesis. Los tendones del pene que estaba a medio camino hacia afuera se habían vuelto más gruesos y numerosos. Agarró la cintura y la espalda del falso y giró su cuerpo hacia un lado. Como ya se había ido, fue fácil moverlo. Do-won levantó solo una de las piernas del impostor y empujó el pene medio deslizado hacia adentro. Con un sonido chapoteante, el falso gimió como alguien que está teniendo un ataque.
'más… . Más adentro… … . Puaj… … .'
El pene cubierto de jugo de amor y condón se frotaba salvajemente, produciendo un sonido de bofetada. Fueron unas palabras verdaderamente obscenas. Do-won sintió que no sólo le dolían los genitales sino también los pezones y la cintura. Cada vez que embestía, la pared interior falsa mordía con fuerza el pene del jardín de duraznos, y cuando se retiraba, se sentía bien liberarse ligeramente como si se arrepintiera.
'demasiado… . mi… . Ni siquiera escucharás mi petición…
El impostor gimió y trató de huir, agarrándose a la sábana. Por supuesto, no era un paraíso que lo permitiera. Se clavó en los genitales, que parecían armas, como si fuera un taladro. Aunque el condón estaba enrollado, su forma era clara, como si hubiera sido hecho de carne cruda.
'Ah… … . ah… … . café helado.'
El importor cayó al suelo gritando. Y luego empezó a murmurar, con la pronunciación arrastrada.
—ah… Sí… barco… Señor… Malo… Ugh.
El resentimiento hacia Do-won continuó. Si las cosas siguen así será difícil disfrutarlo. Nunca debió haber habido violación desde el primer encuentro. Entonces decidió cambiar su actitud. Volvió a colocar el cuerpo del impostor boca abajo y se acostó encima de él.
- Si actúas bien, pensaré en hacerte un favor
Sí, bonita…¿
El impostor miró a Do-won con ojos interrogativos.
- Si haces lo que te digo, te salvaré.
Do-won le susurró dulcemente y luego comenzó a besarlo para consolarlo. La ira del impostor se calmó y rápidamente permitió que la lengua de Do-won entrara en él y succionó profundamente. Las dos lenguas se frotaron y la saliva mezclada se volvió pegajosa. Do-won cambió el ángulo de su rostro, exploró los labios falsos y luego los apartó lentamente.
'Ja… . Ja… … . Ja… … .'
El impostor respiraba con dificultad y su lengua rosada sobresalía. Do-won admiró el sonido y sacó sus genitales que habían sido implantados en el cuerpo del impostor una vez más. El agujero, que era tan ancho como mi pene, se movió lascivamente. Parecía como si estuviera apelando a Do-won para que llenaran rápidamente ese agujero. Do-won abrazó el cuerpo falso y lo giró completamente.
Lo que me llamó la atención fue su espalda esbelta, su cintura delgada y sus caderas. Pronto tuvo las rodillas falsas dobladas y sus nalgas ligeramente levantadas. Luego le agarró los pómulos, los separó y le clavó los genitales como si fuera una estaca.
'Ah… . tú… . Es demasiado profundo… … .'
La voz del impostor tembló violentamente y su nuca se puso roja brillante como una manzana madura.
"Cuanto más profundo, mejor."
Do-won susurró suavemente y envolvió sus brazos alrededor de su cintura antes de empujar hacia su cintura nuevamente. Sacudió su hueso púbico más rápido que antes. El sonido húmedo se extendió como una bofetada. El sonido de las suaves paredes internas y de los genitales sobresaliendo era perfectamente erótico.
'Ja… . Sí… . café helado… … . este… . Es extraño… … . Sí… . Aaaah.'
Además, sus gemidos se hicieron más intensos. De hecho, fue el propio Do-won quien realmente empezó a ponerse extraño. Estaba tan absorto en este omega que pensé que yo desaparecería. Lo que era aún más repugnante era que podía sentir su estómago abultándose cada vez que lo tenía. Giró ligeramente la cabeza y miró su estómago, queriendo capturar la sensación también con sus ojos. Fue un espectáculo muy bonito ver cómo el pene se aplanaba cuando lo sacaban y se abultaba cuando lo insertaban.
Si esta farsante se queda embarazado… ¿Cómo sería si llegara a término mi embarazo y su barriga sobresaldrá mucho? Se formó una nube de deseos impulsivos y la excitación cayó como lluvia. Allí mojado, inconscientemente perdió el control y aceleró la excavación.
'Sí… … . Ja… . Sí.'
Sus mejillas se pusieron rojas brillantes y su esbelto cuerpo se movió mientras Do-won se sacudía. Apenas podía sujetar la sábana, pero incluso eso era difícil y mis dedos seguían cediendo. Sus genitales, visibles entre sus carnosas nalgas en comparación con su delgado cuerpo, también parecían haber crecido y expandido como si hubieran ganado vida. Fue una visión más cercana a la cópula que al sexo.
'Ah… . Puaj.'
El cuerpo impostor se desplomó con un gemido destrozado. Ni siquiera oí un gemido. Se me ocurrió que a veces las personas sufren ataques cardíacos durante las relaciones sexuales. Estaba nervioso. Si esta falsificación resulta ser errónea, las cosas se pondrán difíciles. Do-won rápidamente se puso el dedo en la nariz. Los sonidos respiratorios regulares salieron en varios colores.
'Ah… … . Guau.'
Oí lloriqueos. Parecía como si hubiera perdido ligeramente el conocimiento. Do-won comenzó a explicar la situación con alivio. Pero su pasión ya estaba en ebullición, por lo que no podía detenerse allí. Así que seguí cambiando los condones y disfruté de su pequeño y flácido cuerpo a mi antojo. Se sintió aún mejor porque ya no podía ver oír a los fantasmas que siempre lo habían seguido como espectros. Me concentré únicamente en este farsante. Fue la primera vez que tuve sexo así, a pesar de que tenía el control durante el ciclo de celo.
Cuanto más lo apretaba, más dulce se volvía y sentía una alegría inexplicable. Y este éxtasis dio origen a placeres peligrosos. Quería quitarme el condón y eyacular. Pero fue muy difícil cuando quedé embarazada. Entonces, con pesar, se quitó el condón justo antes de eyacular y derramó semen en la espalda del falso. Me excité mucho cuando mis semillas estaban por todo su lomo blanco. A medida que pasaba el tiempo y se acercaba el amanecer, mi posición corporal volvió a la normalidad. Todo el cuerpo del impostor estaba cubierto con el semen del huerto de duraznos. La cara era la misma. Un líquido blanco espeso fluía por el puente de la nariz y las mejillas. Sentí que la falsificación era mía y se me quedó la respiración atrapada en la garganta. Él siguió cogiéndola sin enfriarse, y puso su nariz justo en su cuello para oler su respiración falsa y su dulce aroma.
'Ah… . Sí… … . oh… … .'
Un gemido, levemente revivido, pasó rozando mis oídos. Do-won giró rápidamente la cabeza. Nuestras miradas se encontraron, borrosas y apenas recuperando la consciencia.
'¿Estás despierto?'
'Ja… . barco… correcto… señor… … . Ja… . Sí.'
El impostor pronto sintió los genitales de Do-won y gimió, inclinando la cabeza hacia atrás. Ciertamente, cuando regresé me sentí más tenso y mis sentidos estaban mejor que cuando perdí el conocimiento. Además, la pared interior falsa ahora estaba posicionada en la forma de los genitales de un jardín de duraznos y estaba siendo aceptada de manera estable. Quería transformarla completamente en mío para que no se conformara ni siquiera con ser abrazado por otra persona. Mientras los crujidos y pinchazos continuaban, el impostor bajó ligeramente la cabeza. Luego envolvió sus brazos alrededor de la espalda de Do-won y lo abrazó con fuerza, luego hundió los dientes en su nuca.
'Ah.'
Do-won gimió desconcertado por las acciones inesperadas del impostor.
'Ah… . delito… … . Lo siento… … . Antes de darme cuenta… … .'
El impostor disculpa se convirtió en un mar de llanto. Además, me sentí aún más lindo porque mi semen se derramó sobre el.
'Estás bien. Si es difícil, sigue mordiendo. Porque yo también me siento bien.
Do-won pronto comenzó a cavar lentamente. El sexo intenso es bueno, pero el sexo suave tampoco es malo. Incluso el falso parecía sentirse más cómodo y su expresión mejoró significativamente.
'I… . Ja… . Ja… … . 'Sálvame.'
“… … .'
“Si hago lo que dices, Actor, ¿me… ayudarás?”
Parecía que el impostor no había desistido de su petición de dejar de ser suplente. Por supuesto, Do-won tampoco tenía intención de escuchar. Entonces, el impostor de repente agarró la barbilla de Do-won y comenzó a besarlo. Me chupo los labios torpemente y mezclo la lengua y la saliva. Do-won podía sentir lo que significaba este beso. Me tienta hacerte un favor. Debido a que era tan torpe y desgarbado, el corazón de Do-won no se conmovió fácilmente. Sólo quería probarlo de una manera diferente.
Do-won levantó su cuerpo abrazando la parte superior del cuerpo del impostor. Se sentó en la cama, giró un poco y apoyó la espalda contra el cojín colocado en la cabecera de la cama. El impostor se sentó sobre los muslos del taoísta con las piernas bien abiertas y empujó su pene desde abajo. El pene falso completamente erecto se volvió plano mientras se superponía a su abdomen y al abdomen de Do-won.
'Ja… … . Es demasiado profundo…. barco… . Siento que mi estómago va a estallar…
El impostor gimió y abrazó el cuello de Do-won. Do-won también le rodeó la espalda con sus brazos. Debería haber comenzado esta pose hace mucho tiempo… … . Fue tan bueno que me sentí completamente empapado y mis sentidos se volvieron locos. ¿Qué carajo? ¡Hay todas estas cosas! Cuanto más lo pensaba más sorprendido estaba.
‘Esto es demasiado… . bien… . 'Es peligroso… … .'
-No es peligroso. Mueve tus caderas Entonces te ayudaré.'
'¿Sí?'
Las pupilas redondas temblaron como si estuvieran avergonzadas. Do-won sintió ese rostro y levantó los labios de manera rencorosa.
'Si me derrites el pene, te dejaré dejar de ser doble de cuerpo o me casaré contigo. Así que hazlo.’
Capítulo 130
- Eh… oh… Es difícil…
- Te mostraré cómo hacerlo.
Do-won agarró la cintura y las nalgas del impostor y las sacudió hacia arriba y hacia abajo. Gracias a eso, sus muslos y rodillas que tocaban el asiento estaban muy tensos. Parecía bastante nervioso.
- Ah…
Entre las nalgas abiertas del impostor, los genitales de Do-won desaparecieron hasta la raíz y luego se retiraron ligeramente. Se reveló una forma horrible. El Impostor bajó la cabeza y miró la articulación, luego apretó la pared interior como si estuviera avergonzado. Gracias a eso, los genitales de Do-won incrustados en su interior quedaron empapados de una tremenda humedad y suavidad.
¿Qué carajo…? Incluso si algo te gusta, debes hacerlo con moderación. Do-won sintió que su estómago iba a estallar, pero intentó controlar su expresión.
- Entonces, ¿realmente vas a ayudarme?
- Puedes repetirlo así. Así, solo tienes que repetirlo de esta manera.
- Entonces… ¿de verdad me ayudará?
- Por supuesto.
Respondió con dulzura, pero en realidad era una mentira. Pensando en todas las dificultades que había pasado para obtener esta identidad, debía evitar cualquier problema. Lo único que realmente quería era probar y reclamar para sí el cuerpo de este impostor, que encajaba tan bien con él. Sin saber nada de esto, este tonto se mantenía diligente. Se apoyó con las rodillas sobre la sábana y comenzó a mover sus caderas arriba y abajo. Un sonido húmedo y lascivo resonó entre sus nalgas abiertas. Su ritmo era lento y torpe, como si estuviera dejando en claro que era su primera vez. Aun así, el leve abultamiento en su vientre cada vez que lo recibía era increíblemente hermoso. Si llegaba a llevar su semilla… Si quedaba embarazado…
Una intensa necesidad de posesión comenzó a arder en el pecho de Do-won.
- Chan-woo… No, dijistes que eras… Yeo-rok, ¿verdad? Yeo-rok-ah…
Do-won lo llamó por su verdadero nombre. De repente, el impostor rompió en llanto. Do-won sintió una extraña mezcla de compasión y desconcierto.
- ¿Por qué estás llorando?
- Es solo que… estoy muy feliz de escucharle decir mi nombre. Vivir como Kang Chan-woo ha sido muy difícil.
Do-won también había vivido una vida similar a la de Yeo-rok. Aceptó su destino de ocultar su verdadera identidad y permanecer en este mundo bajo el nombre de otra persona. Pero vivir así era como negar su propia existencia.
- Me daba miedo… que algún día la existencia de Yeo-rok desapareciera por completo.
Do-won había renunciado a su verdadero ser por voluntad propia. Sabía que no estaba en posición de sentir este tipo de emociones, pero, a veces, la vida falsa que llevaba lo sumía en la desesperanza. No estaba muerto, pero la sensación era como si estuviera a punto de morir.
Este impostor compartía su misma carga. Una intensa sensación de afinidad lo invadió. Un fuego ardió en su interior. Quería atar a este omega a su lado. En ese momento, los hombros de Yeo-rok temblaron con fuerza.
- ¡Ah! Algo… algo está entrando dentro… Ugh, esto es… extraño…
- ¿Qué?
Do-won, sorprendido, levantó la cintura de Yeo-rok y retiró su miembro.
El condón se había roto.
Cuando vio el interior de Yeo-rok manchado de un líquido blanco, una ola de deseo lo atravesó. En ese instante, sintió cómo una ambición oscura lo consumía. Si hubiera podido resistirse, lo habría hecho, pero su instinto se lo impedía.
- Por lo que veo, Yeo-rok, eres un omega. ¿Por qué crees que eres un beta?
- Cuando nací, fui clasificado como beta. Por eso no tengo feromonas.
- Entonces, ¿por qué ahora tienes fiebre y estás tan sensible?
Mientras hacía la pregunta, Do-won tomó suavemente el pezón de Yeo-rok entre sus dedos.
- Creo… que es por el alcohol…
- ¿Por el alcohol…? Desde mi punto de vista, eres un omega, sin duda.
- No… soy un beta… Haah…
El cálido aliento del impostor acarició el oído de Do-won. Emitía feromonas tan excitantes que Do-won se preguntó si era simplemente ingenuo o un completo idiota. Sin embargo, parecía que no era un omega dominante. Si lo fuera, alguien ya le habría recomendado hacerse otra prueba genética. Probablemente era un omega recesivo, o incluso uno aún más débil.
Mientras tanto, afuera, la noche había dado paso al amanecer, como si anunciara un nuevo comienzo. En ese instante, una conversación que había tenido con Tae-hoon resurgió en la mente de Do-won como un relámpago.
- Vamos a averiguar si eres un omega o un beta. A partir de ahora dolerá, pero por favor, aguanta.
Poco a poco, los genitales de Do-won comenzaron a crecer, comenzando desde las raíces hasta arriba. El agujero estrecho se bloqueo sin dejar espacio, y el espacio húmedo de Do-won se expandió y ensanchó. Un calor terrible envolvió todo mi cuerpo. Es cierto que Do-won tuvo muchas relaciones con otras personas, pero nunca tuvo notoriedad. Fue porque no tenía ningún deseo de dejar su descendencia en este mundo, en alguien que tendría una vida en la que tenía que ocultar su identidad.
- Ah... duele.
El impostor se quejó de dolor y bajó la cabeza. Clavó las uñas en la espalda de Do-won mientras lo arañaba. Poco a poco, su vientre comenzó a abultarse más. Esa imagen era tan hermosa como contemplar una escultura obscena.
El impostor inclinó la cabeza con dolor. Puso su mano sobre el dorso de Do-won lo araño. Poco a poco, el vientre del impostor se fue haciendo cada vez más convexo. La vista era tan hermosa, como estar frente a una estatua obscena. Do-won sintió como toda su sangre corría hacia sus genitales. Un placer escalofriante y un deseo extraño ardían como una llama. El glande agrandado se fue haciendo gradualmente puntiagudo y se hundió más profundamente. Llamé a la puerta del bebé y se abrió de par en par.
Omega tiene razón…
Aunque era la primera vez que lo notaba, podía decir que era el instinto reproductivo de alfa. Si inyecto mis semillas allí, donde se puede formar una cadena más segura. Tal vez había estado buscando ese dulce aroma y soñando con este momento durante los últimos cinco años. Do-won comenzó a eyacular después de horas de tener relaciones sexuales únicamente con la cubierta del condón. Las semillas, como un fuerte chorro de agua, se hundieron profundamente en el tronco como si estuvieran vivas. Debido a esto, las nalgas del impostor temblaban y se retorcían.
- Ha… . ¿Qué estás haciendo ahora?
Sus ojos también se llenaron de lágrimas mientras estaba desconcertado por la sensación pegajosa que entraba en su cuerpo.
- Sólo quiero comprobar si eres un Beta o un Omega.
Obsesionado con un deseo distorsionado de posesión, fingió no saber que el era un Omega.
- Ah… duele… ah… duele… ah…
El impostor arrugó el puente de su nariz y sacudió su flaca espalda. Aunque intentó quitarse los genitales a Do-won, las paredes internas ya domesticadas y los genitales hinchados de Do-won se frotaban entre sí sin dejar espacios, por lo que, por mucho que lo intentara el impostor, era inútil. Do-won le dio unas palmaditas cariñosas en la espalda al impostor.
- Duele más si te mueves. Me lo tomaré con calma.
Hasta ahora solo he eyaculación, pero esta fue mi primera vez anudando. He oído en alguna parte que el nudo es más fuerte e intenso de lo normal, pero no sabía que sería tanto. Fue una sensación de un nivel completamente diferente. Intenté recuperar el sentido, pensando que podría desmayarme si continuaba así.
- Si eres omega quedarás embarazado, pero si eres beta no será nada.
-¿Qué?
- Nunca hago buenas obras sin un motivo. Si quieres escapar de la vida de un sustituto, tendrás que pagar un precio. ¿Quieres casarte conmigo?
- Sí… . Ayúdame y nos vamos a casar…
El impostor tampoco estaba en sus cabales. Sus ojos estaban más nublados que antes. Abraco a Do-won, aceptando la semilla que podría dar nacimiento a una nueva vida dentro de el. Por supuesto, Do-won también agarró esa delgada espalda y la abrazó. La calidez de su cercano contacto era cálida.
- Si quedas embarazado te ayudaré.
Según la conjetura de Do-won, este impostor es definitivamente un omega. Sin embargo, si por una posibilidad casi maldita resultara ser un beta, entonces la feromona que percibió no sería más que una ilusión.
Un sonido pegajoso y chapoteante se extendió abiertamente entre las dos partes unidas. Cada vez que el impostor sacudía su cintura, Cada vez que el impostor movía la cadera, Do-won, que permanecía aferrado a él, sentía su miembro volverse aún más rígido y firme. La sensación del nudo por primera vez le proporcionó un placer tan intenso que era difícil de describir con palabras. Nunca antes había experimentado algo así. Embriagado por aquella sensación, Do-won volteó al impostor, lo hizo acostarse boca abajo y volvió a nudar una y otra vez.
- ¿Cómo estás? ¿Te sientes bien?
- Ugh... Sí... ... esto... Es extraño.
- Esta es la cara con la que quiero que te quedes embarazado. ha… … Me estoy volviendo loco.
- Eso…para… .
- ha… . Me voy a venir……. Joder, me encanta…
En ese momento, Do-won también sintió que estaba perdiendo el conocimiento. La máscara del personaje principal que había estado usando durante casi 16 años se quitó y se convirtió en Beret, y su deseo de tener a Eun Yeo-rok creció. Llegó a tal punto que quise cambiar incluso la forma. Pensé que si se convertía en un extremo dominante como yo, este sentido de identidad se profundizaría. Sin embargo, no sabemos específicamente cómo cambia el rasgo. Si seguimos plantando semillas, ¿no saldrá la respuesta?
- ah… ugh …
Cuando terminó la repetición de las muescas, el impostor se tumbó con las piernas bien abiertas. El agujero excitado ya no podía aceptar el semen de Do-won y éste se estaba filtrando. Sus muslos y perineo también estaban cubiertos de semen. El pene de Do-won ya había sido anudado innumerables veces, pero aún mantenía su forma firme.
- Mierda... más… Tengo que hacerlo…
Con sus instintos alfa despiertos, no pensó en las circunstancias. Lo único que me dominaba era el impulso de hacer mío al impostor que tenía delante. El impostor apenas podía respirar con los ojos cerrados.
- Eun Yeo-rok, si destruyo a Kang Chan-woo y a esa maldita familia , ¿vas acostarte conmigo?
Por supuesto, no había forma de que una respuesta pudiera venir del impostor inconsciente. Este silencio sólo aumentó su excitación. Do-won se acostó sobre el impostorb y lo besó sin dudarlo, metiendo su lengua y enrollándolo.
- Respóndeme. Si te concedo tu deseo ¿te acostarás conmigo?
- bien… . Sí.
El impostor gimió desmayándose. Pero Do-won decidió tomar ese gemido como respuesta. El pene se puso erecto como si estuviera a punto de ser muescado una vez más. Ya ha disparado de lleno dentro del tiro falso. Incluso aunque lo compres más barato, se desbordará. Me aparté y dejé que la mano del impostor agarrara mi pene, luego eyaculé en su estómago. El semen cubrió su abdomen seco como una manta, produciendo un sonido escalofriante. Era una locura llamada lujuria. Exploré los labios del impostor una y otra vez. Cuando el sol empezó a salir y se acercaba el mediodía, comencé a lavar la imitación. Y luego lo hizo tumbarse boca abajo en la bañera y se arrodilló.
- ¿Te gusta dormir?
Do-won, quien abrazó la espalda del impostor, preguntó mientras le chupaba el lóbulo de la oreja.
- Ha… Dormir… tú… Es demasiado profundo… Mierda… también… ah… eh… Mucho… ugh.
'
El impostor cerró los ojos, abrazó a Do-won y sacudió su cintura mientras lloraba en voz alta. Los movimientos instintivos observados en el inconsciente eran claros. Gracias a eso, el agua fluía agradablemente y la vista era realmente linda. Llamé al personal del hotel, cambiaron las sábanas y volví a la cama. El impostor balbuceaba tiernamente mientras dormía. Los ojos de Do-won se oscurecieron. No quería dejarlo ir así. Quería sostenerlo y chuparlo durante unos días. Sin embargo, este omega despistado intentó huir tan pronto como despertó. Así que traté de atraparlo. sin embargo…
– Mi madre me dijo que fuera a hacer las tareas de la casa, así que .. tengo que ir.
Me dijo que su madre falleció. ¿Por qué ahora dice esto? Do-won estaba desconcertado, pero asumió que aún estaba afectado por la energía del ciclo de celo. por lo que lo aceptó apropiadamente.
– Pero aún así quiero llevarte a casa.
– Ki... El conductor está aquí......
Vino en metro, pero ¿se suponía que el chófer vendría a recogerlo? Aun así, sentí que no podía dejarlo escapar en ese momento, así que intenté alcanzarlo de nuevo Sin embargo, en un breve momento de descuido, finalmente logró huir. Llevándose consigo mi corazón, que había robado por completo durante toda la noche..
Capítulo 131
He conocido a muchos omegas hasta ahora, pero la fragancia de Yeo-rok, esa sensación y ese estilo eran algo completamente nuevo. El impacto fue tan fuerte que su aroma seguía rondando en mi mente, y no podía soportarlo. Quería tenerlo más cerca, conocerlo mejor. Enfrentarme a algo tan desconocido hacía que mis emociones se agitaran.
- ¡Esto es una locura! ¡Mierda, de verdad, ¿qué me pasa?!
Siempre había sido atormentado por visiones, pero ahora todo sobre Yeo-rok aparecía en mi mente una y otra vez. ¿Si no hubiera huido, si lo hubiera tenido en mis brazos por una noche más, esta sed se habría calmado? Al principio, pensé en pedirle a Ji-ho que investigara sobre Yeo-rok. Pero no quería que surgieran malentendidos innecesarios, así que lo descarté. En su lugar, mencioné el tema de Yeo-rok de manera sutil. En ese momento, ni siquiera yo sabía qué eran estos sentimientos.
- Hyung, hace poco tuve un one-night stand, pero esa persona no responde mis mensajes.
La verdad era que Yeo-rok había aparecido en el lugar del encuentro en lugar de Chan-woo, así que no tenía su contacto directo. Pensé que si Chan-woon intentaba comunicarse conmigo, tal vez podría encontrar la manera de volver a ver a Yeo-rok, pero en ese momento no había manera de contactarlo.
- ¿Qué? Antes decías que te molestaba tener que rechazar educadamente a los ligues de una noche porque seguían buscándote, ¿y ahora qué te pasa?
- Ni yo sé qué me pasa. Quiero volver a verlo una y otra vez.
- ¿Te has enamorado de esa persona?
Ante la suposición de Ji-ho, el entrecejo de Do-won se frunció de inmediato. Para él, el amor no tenía sentido, y la idea de enamorarse a primera vista era aún más absurda en su vida.
- Eso es imposible. Solo… me estoy volviendo loco. ¿Debería ir a su casa?
- ¿Tienes su dirección?
- …….
Do-won no respondió. No quería que Ji-ho se ofreciera a averiguarlo por él.
- ¿No me digas que ya la conseguiste?
Su silencio solo llevó a Ji-ho a sacar sus propias conclusiones. Con una expresión llena de interés, continuó hablando.
- ¡Vaya! ¿Quién es esa persona para que estés así? ¿Debe de ser increíblemente guapa, no?
¿Era Yeo-rok realmente hermoso? Su primera impresión había sido bastante insignificante, pero al recordar cómo se veía en sus brazos, parecía que sí, que en realidad era bastante bonito.
- Hyung, ¿sabes por qué me siento así?
- Definitivamente te gusta.
- Te dije que no es eso."
Do-won lo negó, pero aquella noche no pudo evitar recordar la sensación de abrazar a Yeo-rok mientras se masturbaba hasta el amanecer. Sin importar cuántas veces eyaculara, su erección no desaparecía al pensar en él. La sensación de vacío tampoco se aliviaba. Sentía que iba a volverse loco si seguía así. Al final, decidió que atraparía a aquel pequeño ciervo y se lo tomaría de nuevo. Tal vez así saciaría ese hambre.
Primero, necesitaba una excusa para llevar a Yeo-rok dentro de su territorio. Como si siguiera su rastro, contrató a un investigador privado para investigar a la familia de Chan-woo. Descubrió que, tal como Yeo-rok había dicho, había vivido como el doble de Kang Chan-woo y tenía deudas. Si se las pagaba, ¿no podría poseerlo por completo? La intensidad del pensamiento le provocó una erección.
Además, ya lo había marcado, así que era más que probable que quedara embarazado. En aquel momento, Do-won no pensaba en el matrimonio como un propósito hermoso, solo quería poseerlo. No se le pasó por la cabeza la idea de una relación normal. Solo tenía ese extraño instinto primitivo de usar el embarazo como excusa para satisfacer su deseo con Yeo-rok. En el fondo, quería ir a la casa de Kang Chan-woo, matar a toda su familia y secuestrar a Yeo-rok. Pero sabía bien que un método tan primitivo solo le traería problemas.
Necesitaba que pareciera un accidente, aunque en realidad fuera intencional. Descubrió que la madre de Kang Chan-woo había sido compañera de clase de su propia madre, Yoo Sun-hwa. También supo que Yeo-rok apenas se mantenía con trabajos temporales y que en el pasado había trabajado para una agencia de servicio doméstico de élite. Justo en esa época, el rodaje del drama Love Cake estaba llegando a su fin. Cuando no tenía compromisos, Do-won solía descansar en una mansión que había preparado para su tiempo libre.
Ya tenía suficiente personal, y no necesitaba contratar más empleados, pero decidió forzar la situación. Le pidió a su madre que buscara entre sus conocidas a alguien que pudiera trabajar como ama de llaves. Su residencia era un espacio extremadamente privado, así que no contrataba a nadie sin referencias claras. Sin embargo, incluso con esta estrategia, la probabilidad de reencontrarse con Yeo-rok era muy baja. Por eso, empezó a considerar otras opciones.
¿Debería mudarse cerca de la azotea donde vivía Yeo-rok y fingir un encuentro casual? ¿O crear una situación en la que Yeo-rok no tuviera más remedio que presentarse como el doble de Kang Chan-woo?
Do-won continuó elaborando planes para encontrarse con Yeo-rok. A estas alturas, ya ni siquiera se reía de sí mismo por obsesionarse con un chico diez años menor. Quería atraparlo a toda costa, y hablaba en serio. Primero, necesitaba confirmar si Yeo-rok había postulado para el trabajo de ama de llaves. Sin muchas expectativas, fue a ver a Ji-ho con la intención de pedirle que le mostrara las solicitudes. Justo en ese momento, Ji-ho estaba revisando los currículos impresos. Do-won los atrapó con rapidez y, con facilidad, encontró el nombre de Yeo-rok. Una sensación de euforia, como si fuera el destino, lo embargó. Le pidió a Ji-ho que esta vez fuera él quien realizara las entrevistas.
Y así, finalmente, se encontró con Yeo-rok. Habían pasado quince días desde la última vez que lo vio, y se notaba más delgado. Sin embargo, en sus ojos aún quedaba ese ardor de aquella noche, y los feromonas que emanaban de su cuello seguían intactos, quizás incluso más intensos. Pero Yeo-rok lo evitaba. ¿Dónde había quedado aquel chico que lo había suplicado y seducido para que le permitiera dejar de ser el doble de Kang Chan-woo? Do-won se sintió herido. Por dentro, quería empujarlo contra el suelo y poseerlo de inmediato, pero sabía que actuar por impulso solo traería malos resultados.
Los mismos dedos que aquella noche se habían aferrado a su cuerpo ahora sostenían una taza de milk tea. Sus uñas, un poco más largas que antes, lo tentaban; sentía un deseo irracional de chupárselas. Su corazón latía con fuerza. La taza que Yeo-rok sostenía no era cualquier cosa. Era una obra de arte de un renombrado ceramista francés, una pieza única adquirida en una subasta VVIP de un centro comercial. Su tono de color peculiar le hizo pensar que quedaría perfecto en manos de Yeo-rok, cuya piel blanca realzaría aún más su belleza. Pero, en ese instante, Yeo-rok superó incluso el brillo de aquella taza de 2.600 millones de wones. Do-won estaba embelesado, tanto que se lamió los labios sin darse cuenta. Sus miradas se encontraron.
¡Crash!
La taza cayó de las manos de Yeo-rok y se hizo pedazos. Parecía que se le había resbalado. Pero a Do-won no le importó en absoluto. De hecho, se alegró. Tal vez podría usar esto más tarde como una trampa para atraparlo. Mientras Do-won se llenaba de júbilo, Yeo-rok, en cambio, estaba visiblemente alterado. Su expresión ansiosa era adorable, pero no quería hacerlo sentir incómodo, así que fingió indiferencia.
En el fondo, deseaba decirle: "Voy a destruir la familia de Kang Chan-woo por ti. A cambio, seamos al menos compañeros de sexo."
Pero aquel pequeño ciervo frente a él seguía actuando como si no lo conociera, como si fuera la primera vez que se veían. Intentaba evadirlo como si llevara una máscara de papel, frágil y endeble. Aun así, Do-won encontraba encantadora su torpe actuación. Después de la entrevista, ordenó a Ji-ho que aceptaran a Yeo-rok para el puesto. Sin embargo, por la actitud que mostró en la entrevista, ya se imaginaba que rechazaría la oferta.
Y tuvo razón.
Por eso, utilizó a Yoo Sun-hwa para presionar nuevamente a la madre de Kang Chan-woo. Y así, Yeo-rok terminó dentro de su territorio. A pesar de todo, Yeo-rok seguía evitándolo. Después de haberle contado su verdadero nombre y la razón por la que trabajaba como doble, ¿por qué ahora se comportaba así? Lo irritaba. Pensó en interrogarlo por la fuerza, pero temía que volviera a huir.
¿Qué está pasando aquí?
Al principio, creyó que quizás lo evitaba porque se sentía avergonzado después de haber compartido la cama con él. Pero entonces, otra posibilidad más inquietante cruzó su mente como un rayo.
¿Y si simplemente no le gustó? ¿Acaso le desagradaba tanto que ni siquiera quería estar cerca mi? ¿No fui atractivo para él…?
Al darse cuenta de esto, su corazón se desplomó hasta el suelo. En su época como Beret, siempre había sido popular. No solo entre sus compañeros, sino también entre los espectadores que iban a verlo actuar en el teatro. Recibía confesiones de amor casi a diario. Incluso cuando fue marginado por el sistema de castas, hubo omegas y mujeres beta que le ofrecieron ayuda con afecto.
Desde que comenzó a vivir como Joo Do-won, hijo de Joo Bin, ni siquiera hacía falta mencionarlo. Movía masas a su antojo y siempre era amado. Por eso, el hecho de ser rechazado o ignorado era algo que nunca había experimentado en su vida. Por primera vez en su vida, Do-won se dio cuenta de que podía ser rechazado por alguien.
Si Yeo-rok estaba evitando su mirada porque, en estado de embriaguez, le había hecho una petición impulsiva de la que ahora se arrepentía, entonces todo tenía sentido. La mañana después de haber estado juntos, Yeo-rok se había excusado con su madre y había tratado de irse apresuradamente de la habitación. Tal vez desde ese momento ya había decidido olvidarlo. Probablemente estaba fingiendo que nunca le había pedido nada.
Do-won también había perdido el interés rápidamente después de disfrutar a alguien muchas veces. Si hubiera sabido que esto pasaría, tal vez debería haber sido más moderado aquella noche. Ahora sentía que había sido rechazado. Sus ojos incluso se humedecieron. Pero aunque Yeo-rok lo rechazara, ya era demasiado tarde. Do-won había dejado todo su semen dentro de él, y su corazón ardía con intensidad. Haría lo que fuera necesario para atrapar a ese ciervo descarado.
- Dicen que quien ama más es quien pierde.
Esa era una línea de confesión de Lee Gi-jun, el personaje que Do-won interpretaba en la serie Love Cake. De repente, sintió que la frase cobraba un significado demasiado personal.
- Hah… qué humillante…
Pero no podía detenerse. Como Yeo-rok lo evitaba, decidió cambiar de estrategia. Mantendría cierta distancia y crearía un ambiente más cómodo antes de acercarse de nuevo. Mostrando su lado más amable y cálido, trataría de derretir el corazón de madera de Yeo-rok poco a poco. Además, como existía la posibilidad de que estuviera embarazado, ordenó a Ji-ho que no le asignaran tareas pesadas.
Mientras tanto, recibió un mensaje de Beodeul y Kang Chan-woo. Aunque ya sabía todo sobre la situación de Yeo-rok y no tenía interés en responder a Kang Chan-woo, contestó de manera superficial para evitar que Yeo-rok saliera perjudicado.
Pasó un mes.
Entonces, ocurrió un incidente: Yeo-rok se desmayó mientras trasladaba latas de pintura. Do-won había advertido repetidamente que no le asignaran trabajos pesados, así que la situación lo enfureció. Cuando Cheol-min intentó levantarlo, lo apartó bruscamente y lo llevó él mismo a su habitación. Ver a Yeo-rok acostado en su cama hizo que su corazón ardiera aún más. Su voz susurrando "sálvame" y el aroma de su cuello seguían siendo los mismos que aquella noche.
-- Si ibas a ignorarme, mejor no me habrías rogado que te ayudara. Si solo hubieras disfrutado de una noche conmigo y ya…
Se sentía ansioso. Quería arrancarle la ropa y hacerle lo que fuera en ese mismo instante, pero por mucho que se sintiera como un perro en celo, no podía aprovecharse de alguien enfermo. En su lugar, llamó a su médico personal. El médico examinó a Yeo-rok y, de repente, mostró una expresión de asombro.
- Está embarazado.
- ¿Embarazado?
- ……
Yeo-rok, que aseguraba ser un beta, en realidad era un omega. Do-won había considerado la posibilidad de un embarazo, pero enfrentarse a la realidad lo dejó perplejo.
- Este paciente figuraba como beta en su solicitud de empleo, ¿verdad?
El médico preguntó con cautela. Pertenecía al equipo de cuidado privado de Do-won y había sido su médico de confianza durante mucho tiempo. Después de un momento de duda, Do-won asintió, ya que en el currículum de Yeo-rok figuraba como beta.
- Tiene útero y sus feromonas son detectables, así que no es un beta. Parece ser un omega de extrema dominancia.
- ¿Omega de extrema dominancia?
Do-won se quedó atónito. Había supuesto que Yeo-rok, al ocultar su verdadera naturaleza, sería un omega recesivo. Pero ahora resultaba ser un omega de extrema dominancia.
¿Acaso su genética había cambiado? No tenía sentido que alguien nacido como un omega dominante hubiera podido vivir como un beta sin ser descubierto. Pero ahora, la leyenda urbana sobre los cambios genéticos inducidos por el embarazo se hacía realidad ante sus ojos. Él había deseado tantas veces transformar su fisiología a través del nodding constante, y ahora sucedía de forma inesperada.
- Ja, ja… Ja, ja, ja…
Do-won se echó a reír. Era una risa incrédula, pero al mismo tiempo llena de una euforia incontrolable. Sus ojos brillaban con locura. Su risa no se detenía.
Capítulo 132
El médico personal también se sintió desconcertado por la reacción inusual de Do-won, pero pronto adoptó una expresión seria.
- Es cierto que es un omega de extrema dominancia, pero parece que ha habido un cambio en su fisiología.
El médico confirmó lo que Do-won ya sospechaba y comenzó a explicarlo con más detalle.
- Por eso, algunas funciones corporales pueden no estar completamente estables.
- ¿A qué se refiere con que no están estables?
- Depende de la persona, pero podría experimentar fatiga extrema, pérdida de apetito o incluso amnesia temporal.
- ¿Amnesia temporal?
- Sí. Se trata de una pérdida momentánea de recuerdos específicos. Cuando las feromonas se liberan o se absorben en exceso durante el acto sexual, la actividad del hipocampo se ralentiza y la regeneración de las células nerviosas se ve afectada, lo que disminuye la capacidad de almacenar recuerdos. Es un fenómeno que ocurre cuando las células del omega recesivo absorben las de otra fisiología.
Fue entonces cuando Do-won comprendió algo sobre Yeo-rok. Yeo-rok tenía una personalidad inusualmente ingenua para alguien de su edad. Además, su encuentro íntimo con él había sido impulsado por el ciclo de celo. Para Yeo-rok, lo que ocurrió aquella noche debió de ser una experiencia completamente nueva y abrumadora. Si su mente había bloqueado ese recuerdo, entonces no tenía razones para evitarlo. Sin embargo, Yeo-rok no solo evitaba mencionarlo, sino que huía de él. Eso significaba que solo había perdido una parte de la memoria de aquella noche. No podía saber exactamente qué fragmento había olvidado.
Pero podía hacer una conjetura.
¿Y si Yeo-rok no lo evitaba porque le desagradaba, sino porque había olvidado que le había pedido ayuda? ¿Y si lo esquivaba por miedo a que descubriera su doble identidad? Era solo una suposición. Pero también era la forma de Do-won de evitar enfrentarse a la posibilidad de que, en realidad, simplemente no le había gustado.
Decidió observarlo más de cerca. Pasar más tiempo con él y comunicarse más le ayudaría a entender mejor sus pensamientos. Le dio dinero al médico para asegurarse de su silencio y le ordenó que mantuviera el asunto en secreto. Después de que el médico se marchó, Do-won se quedó mirando el vientre de Yeo-rok. Aún era demasiado pronto para que se notara, pero con el tiempo, su abdomen comenzaría a hincharse.
- Haa… ¿Cuánto más excitante puede ser esto…?
Una oleada de deseo lo recorrió. Saber que había una parte de él dentro de Yeo-rok lo hacía arder por dentro. ¿Por qué se sentía tan eufórico? Desde el principio, nunca había considerado la idea de un matrimonio normal o de formar una familia. En la práctica, esta situación era un problema y una carga. Pero, aun así, no podía evitar sentirse emocionado. Lo único que tenía claro era que quería seguir viendo a Yeo-rok mientras su vientre crecía. No le importaba si terminaba destrozado, solo quería tenerlo a su lado.
Poco después, Yeo-rok despertó. Ver al omega que llevaba su semilla en el vientre hizo que el pecho de Do-won se estremeciera con una calidez intensa. Por eso, le pidió que se quedara a pasar la noche. Aunque no pudieran tener sexo, solo quería estar con él. Pero Yeo-rok insistió en regresar a casa.
Do-won se sintió dolido por su actitud. Era tarde en la noche y, además, ya no estaba solo en su cuerpo. No podía dejarlo ir por su cuenta, así que lo acompañó hasta su azotea. Sin embargo, no regresó de inmediato. Se quedó en el callejón, debatiéndose entre si entrar o no a la habitación de Yeo-rok. Mientras veía la luz apagarse en su ventana, su mente iba y venía entre el deseo de seguir su instinto y el miedo a alejarlo aún más. Finalmente, con gran esfuerzo, logró contenerse.
Esa noche, Do-won se masturbó dentro de su Lamborghini mientras pensaba en Yeo-rok. No podía sacarse de la cabeza la imagen de él sentado en el asiento del copiloto. Se estaba volviendo loco. Solo quería estar con él. Por eso, al día siguiente, usó como excusa el regalo de bodas para la guionista y llevó a Yeo-rok a salir. Durante el paseo junto al río y la visita a la cafetería, no pudo contar cuántas veces tuvo que reprimir sus impulsos de lanzarse sobre él.
- Me preocupaba porque Yeo-rok es más joven que los demás empleados y parece que me tiene mucho respeto. Quería que me viera de manera más cercana.
Lo que había dicho en el restaurante coreano no era más que un montón de tonterías. Se estaba disfrazando de caballero para acortar la distancia entre ellos. La verdad era que quería tenerlo a su lado y devorarlo como aquella noche. Había escuchado que los omegas disfrutan aún más del sexo en las primeras etapas del embarazo.
Después de lo que prácticamente fue una cita, lo acompañó hasta su azotea. Pero no quería irse. Quería entrar en su habitación y quedarse con él. Mientras intentaba idear alguna excusa, apareció un hombre con una ballesta. El corazón de Do-won se desplomó. Por un instante, creyó ver a su difunto padre, Welly Bris. Todos los recuerdos de sufrimiento y humillación que había soportado por ser hijo de un asesino lo golpearon de golpe. De repente, ya no era el actor de 31 años, Joo Do-won, sino el niño de 13 años llamado Berrett. Su cuerpo entero se paralizó.
“Me ahogué en el mar de la muerte por tu culpa, Berrett.”
La fría voz de su padre lo atrapó con una fuerza aterradora. Las visiones a su alrededor se llenaron de figuras que lo habían secuestrado y de personas que lo despreciaban.
“Hijo de un asesino.”
“Sangre inmunda.”
“Al final, tú también serás un asesino.”
Entre ellos, había un niño mestizo que lo miraba con odio. Era su propio reflejo: el verdadero Joo Do-won. El rostro de Do-won, convertido ahora en Berrett, se puso pálido. Sus pupilas temblaron y se llenaron de lágrimas. No podía soportar el miedo de enfrentarse a una flecha afilada. Fue entonces cuando una calidez lo envolvió.
Era Yeo-rok.
Con su pequeño cuerpo, se interpuso para protegerlo y recibió la flecha en su lugar. En ese instante, todas las alucinaciones que atormentaban a Do-won desaparecieron, y una sensación de éxtasis floreció dentro de él. Su corazón ardía con el calor de la primavera. El Berrett de 13 años era alguien a quien todos despreciaban y castigaban. Nadie jamás había extendido una mano para salvarlo.
Pero Yeo-rok lo había hecho.
Lo había protegido.
- Haa… haa…
En su estado de semiconsciencia, Yeo-rok sostuvo con fuerza la mano de Do-won.
- Ya todo está bien…
Quizás esas eran las palabras que Berrett había anhelado escuchar toda su vida. Su pecho se calentó. En la difusa línea entre la realidad y sus traumas, Do-won comenzó a ver a Yeo-rok como su salvación.
Ahora estaba seguro de que Yeo-rok no lo odiaba. No podía perderlo. Jamás. Entonces, el hombre volvió a levantar la ballesta. El corazón de Do-won se encogió nuevamente. Pero esta vez, la punta de la flecha no estaba dirigida hacia él, sino hacia Yeo-rok. En ese instante, la necesidad de protegerlo fue más fuerte que su trauma.
Se lanzó sobre el agresor, le sujetó la cabeza y la estampó contra la pared como si fuera una sandía, destrozándola. Después de eso, Do-won llevó a Yeo-rok con Cha Geon-su, un famoso cirujano ortopédico, para que lo tratara. Quería que se recuperara lo antes posible, pero también tenía otro motivo. Era bien sabido que el hijo de ese médico era un reconocido obstetra. Había grandes probabilidades de que Cha Geon-su notara el embarazo de Yeo-rok y lo enviara con su hijo. Como el obstetra era considerado el mejor en su campo, Do-won confiaba en que Yeo-rok recibiría la mejor atención posible. Y, de esta manera, Yeo-rok descubriría su propio embarazo.
Do-won esperó fuera de la habitación del hospital, observando su expresión. Poco tiempo atrás, le había dicho a Cha Yejun que había descubierto el embarazo de Yeo-rok al verlo salir de una consulta ginecológica. Pero eso era mentira. Ya lo sabía desde antes, gracias a su médico personal. Simplemente, no quería decirlo.
El rostro de Yeo-rok, al encontrarse con Do-won, estaba lleno de preocupación. Debía de estar asustado y desconcertado. Para alguien de poco más de veinte años, era un problema demasiado grande de afrontar solo. Si Yeo-rok le pedía ayuda, Do-won estaba dispuesto a extenderle la mano sin dudarlo y asumir la responsabilidad. Sin embargo, ese omega obstinado no mencionó su embarazo frente a él. Parecía haber decidido ocultarlo por completo.
Era cierto que no era un tema fácil de abordar. No estaban comprometidos ni tenían una relación establecida. Primero había llegado el bebé, pero ahora tenían que pasar por las etapas de las citas y el enamoramiento, como si estuvieran empezando desde cero. Para colmo, el ginecólogo Cha Yejun también parecía estar encubriendo a Yeo-rok, ya que había eliminado cualquier registro de sus consultas prenatales.
Do-won estaba desesperado. Quería asegurarse de que Yeo-rok llegara sano y salvo al parto. Por eso, fue a ver a Cha Yejun. Sabía que no hablaría fácilmente, así que llevó consigo un cuchillo de los que se usan para cortar carne y lo usó para intimidarlo un poco. Gracias a eso, consiguió información sobre cada consulta médica de Yeo-rok. Según Cha Yejun, Yeo-rok había experimentado un cambio en su genética y, hasta que alcanzara un estado estable, Do-won no podría percibir sus feromonas. Pero, aunque su aroma se había debilitado desde el embarazo, Do-won, por ser un alfa de extrema dominancia, aún podía percibirlo débilmente. Y era un olor que lo volvía loco de deseo.
Decidió esperar a que Yeo-rok se lo confesara por sí mismo. Primero, quería ganarse su confianza y hacer que dependiera de él, hasta que se sintiera lo suficientemente seguro como para contarle sobre el embarazo. El día de Navidad, Do-won fue al mercado para comprar ingredientes y prepararle sopa de pollo con abulón. Había notado que Yeo-rok no tenía náuseas, sino más bien un aumento del apetito, así que quería esmerarse en cocinar algo especial para él.
Al entrar en la habitación del hospital, lo encontró hablando por teléfono. La habitación era silenciosa y la voz de la otra persona era bastante fuerte, así que no tardó en reconocerla.
Era Kang Chan-woo.
Ya había hablado con él antes a través de la app Lover, así que su voz le resultaba familiar. El asco lo invadió al escuchar cómo ese bastardo intentaba chantajear a Yeo-rok usando a su abuela. El descaro con el que actuaba solo significaba una cosa: tarde o temprano, también le haría daño a Yeo-rok. Dejarlo en esa azotea ya no era una opción. Era mucho más seguro que se mudara a su mansión. Por eso, le propuso contratarlo como un ama de llaves interna. Pero Yeo-rok rechazó la oferta.
- ¿He fallado…?
Esa noche, mientras dormía junto a él en la habitación del hospital, Do-won acarició su vientre, sintiendo el amargo sabor de su fracaso. Deseaba que Yeo-rok dejara de alejarlo. Así que decidió aprovecharse de su situación como doble de Kang Chan-woo para acercarse aún más a él.
***
- Haa…ha
Los ojos de Do-won, que habían estado sacudiendo mis genitales, estaban lascivamente abiertos. Sus genitales también habían crecido enormemente. El glande era puntiagudo y de forma triangular, y el cuerpo grueso tenía tendones tensos. Poco a poco, el semen blanco comenzó a acumularse en la punta del glande y pronto comenzó a brotar. El líquido fue rociado sobre la cara de Yeo-rok.
- Eh… ¿Eh?
Las cejas de Yeo-rok se cruzaron. Abrió los ojos con desgana, sintiendo la sensación cubriendo su frente y mejillas. Por un momento, sus pupilas estrechas se dilatan. Fue porque el grueso pene de Do-won se hizo visible ante mis ojos. Do-won dobló suavemente su cintura y tocó la mejilla de Yeo-rok.
- ¿Estás despierto?
- Yo… ¿qué… qué es esto…?
La voz de Yeo-rok tembló por la sorpresa cuando se sobresaltó por la repentina descarga de semen mientras aún estaba dormido.
- Ahhh… Yeo-rok-ah es tan bonito que no puedo quedarme quieto.
Do-won se inclinó y miró la mejilla de Yeo-rok, que estaba manchada con su semen. Semen pegajoso fluyendo por sus impecables mejillas blancas. Maldita sea, no sé lo bonita que eres.
- Yeo-rok-ah.
- ¿Eh?
- Puedes llamarme cariño ahora?
- wow
En un instante, las mejillas de Yeo-rok se pusieron rojas. Los alumnos también empezaron a temblar violentamente. Do-won miró a Yeo-rok con ojos torcidos.
- ¿Por qué? ¿No te gusta?
- Yo… yo… todavía me siento un poco avergonzado por eso…
- Entonces, en el futuro, para que nuestro Yeo-rok-ssi no se avergüence, te llamaré primero, cariño.
- ah…ah…
Yeo-rok inclinó la cabeza. Luego, el semen blanco fluyó por su mejilla con un movimiento pegajoso. Mientras Yeo-rok entraba en pánico y trataba apresuradamente de limpiarse la mejilla, los labios de Do-won se acercaron y la golpearon como si la estuvieran atacando. Yeo-rok rápidamente lo agarró del hombro y lo empujó.
- Creo que necesito limpiar esto un poco.
- Cariño, ¿a tu cuerpo no le gusta mi semen?
Los ojos de Do-won se volvieron lastimeros y su boca se abrió. Yeo-rok, avergonzado, sacudió la cabeza bruscamente.
- Oh, no, no es eso.
- Entonces eso es bueno.
Do-won sonrió suavemente.
- Cariño, mis feromonas son importantes para ti ahora mismo.
- Sí……
- ¿Seguiremos siendo uno a partir de ahora?
- ¿Eh…? ¿Convertirse en uno?
- Así es, te voy a meter mi pene para siempre, Yeo-rok.
- Dijiste eso también la última vez.
- Sí. Pero no lo hiciste bien aquella vez. Hagámoslo esta vez. Me gusta el pene de Yeorok.
Yeo-rok se sintió aturdido por su escandalosa sugerencia. Pero no sé por qué parece tan caballeroso cuando hace esta petición.
Capítulo 133
- Haah... Uuh.
Yeo-rok dejó escapar un gemido húmedo mientras abría los ojos lentamente. Como estaba acostado de lado, podía ver directamente la ventana con las cortinas corridas. A través de un pequeño espacio sin cubrir, entraban rayos de sol dorados, lo que indicaba que el día estaba despejado.
- Yeo-rok...
La voz de Do-won llamándolo se escuchó desde atrás. Él también estaba acostado de lado, abrazando la espalda de Yeo-rok. Su mano descansaba sobre el vientre de Yeo-rok, acariciándolo suavemente, como si estuviera explorando cada curva abultada con sus dedos. Esa sensación hizo que el calor se extendiera desde la coronilla de Yeo-rok, provocando un escalofrío estimulante.
- ¿Dormiste bien?
Su mandíbula afilada se apoyó naturalmente sobre el hombro de Yeo-rok.
- B-bueno, sí…, pero…
En la frente de Yeo-rok se formaron gotas de sudor frío. En contraste, Do-won le dio un beso en la mejilla con una sonrisa radiante. No fue solo un roce de labios, sino un contacto prolongado y cariñoso.
- ¿Por qué será que hoy mi Yeo-rok se ve aún más hermoso?
Sus palabras estaban llenas de genuina admiración.
- P-pero… ¿por qué sigue tan grande incluso en la mañana?
Con el ceño fruncido, Yeo-rok miró alternadamente a Do-won y a sí mismo, ambos cubiertos por la sábana.
- Así es. ¿Será porque está tan cómodo, Yeo-rok? Ah... Está tan apretado que se siente de maravilla.
- No digas palabrotas. El bebé te oye.
- Ah, lo siento. No pude evitarlo porque la polla de Yeo-rok es tan buena.
- Ah… Maldita sea…
Yeo-rok decidió permanecer en silencio mientras Do-won continuaba mostrando sus extrañas expresiones. Porque tenía miedo de que volviera a decir algo inesperado.
- ¿Cómo te sientes, Yeo-rok?
Dowon preguntó mientras frotaba su mejilla contra la de Yeo-rok. Yeo-rok dejó escapar un breve gemido de dolor y sujetó con fuerza la sábana. Sentía como si una enorme sensación de saciedad estuviera apretando su abdomen.
Anoche, Do-won insistió en que Yeo-rok debía permanecer insertado porque sus feromonas eran importantes para él. Como era un problema que Ye-jun también reconoció, Yeo-rok no tuvo más opción que mostrarle el trasero a Do-won, y él empujó su pene dentro de el sin dudarlo. Después de eso, confirmaron su amor hasta el punto que la cama tembló y el cuerpo de Yeo-rok quedó cubierto de coloridas marcas de caricias. El acto que continuó hasta el amanecer terminó cuando Yeo-rok se desmayó y se despertó, y luego se desmayó nuevamente y continuó nuevamente. Y ahora que había despertado, los siniestros genitales de Do-won todavía estaban incrustados entre las nalgas de Yeo-rok. Además, todo mi cuerpo estaba pegajoso y húmedo. Después de ducharme, estaba cubierto de un líquido pegajoso y viscoso en lugar de agua. Estaba claro que la causa era Do-won. Incluso ahora, estaba lamiendo y chupando con avidez la nuca de Yeo-rok.
- Ah… ya lo hice, pero está tan rico que quiero volver a hacerlo.
Do-won comenzó a sentir el pecho de Yeo-rok con ambas manos y pronto comenzó a jugar con sus pezones. Los pezones rosados poco a poco se fueron volviendo más firmes. Yeo-rok sintió una sensación de hormigueo que le recorría la columna desde la parte superior de la cabeza.
- Ah… esto… esto es raro… deja de tocarme…
Yeo-rok levantó la parte superior de su cuerpo después de soltar los dedos de Do-won. La sábana que la cubría cayó hasta su estómago y los genitales de Do-won estaban atrapados dentro de el se aflojaron ligeramente. Yeo-rok aprovecha este impulso y empuja el área de la ingle donde se encuentra la trama de Do-won.
- Sacalo ahora.
- Han pasado doce horas desde que el Yeo-rok se comió mis semen. Aún queda mucho camino por recorrer.
Do-won, que había levantado la parte superior de su cuerpo junto con Yeo-rok, tenía una expresión obstinada en su rostro como si fuera imposible. Luego, agarro mis piernas de, las separó y las sentó sobre sus muslos. Por supuesto, con él insertado. Mientras lo hacía, vi que el pene de Do-won estaba atrapado hasta la raíz a través del agujero ubicado debajo de mis genitales. Estaba tan apretado que incluso sus testículos estaban a punto de quedarse atrapados si no tenía cuidado. Do-won acercó las piernas de Yeo-rok hacia adelante y abrazó su cintura. Gracias a eso, pude sentir vívidamente los firmes músculos del pecho y el abdomen de la flor de durazno detrás de mí. Su cálida calidez y su respiración eran las mismas.
- Quédate así. Cariño
Al escuchar el apelativo "cariño", Yeo-rok sintió una sensación de calor en sus mejillas y en la nuca. Le preocupaba que Do-won siguiera usando ese apelativo en el futuro. Es decir, ni siquiera sabía si realmente era digno de ser la esposa de Do-won, y además, el simple hecho de imaginarse llamándolo así le provocaba un cosquilleo.
- Yeo-rok, tu cuello está completamente rojo. Es un color parecido al de mi pañuelo.
- ¿Qué pañuelo?
- Cuando viniste al restaurante en lugar de Kang Chan-woo y derramaste el vaso de agua, estoy hablando del pañuelo que te presté en ese momento.
- Ah... cierto...
En ese instante, Yeo-rok recordó aquel momento. En ese entonces, había pensado que él era un hombre caballeroso y amable. Jamás se habría imaginado que en realidad era un loco demente. Fue en ese momento cuando comprendió que solo se llega a conocer a una persona después de tratarla.
- Por supuesto, el color de Yeo-rok es mucho más bonito… y excitante.
Do-won lo elogió con dulzura mientras recordaba la vez que la había llamado a Yesin Department Store. En aquel entonces, después de que su propuesta de convivencia con Yeo-rok fracasara, Do-won se había quedado pensando. ¿Cómo podría disfrazar a Yeo-rok con la apariencia de Kang Chan-woo para luego devorarlo? No lograba idear un plan claro, lo que lo frustraba. Se estaba convirtiendo en una maldita bestia, con la presa justo delante de él pero sin poder tocarla.
Si seguía así, la relación entre ellos dejaría de ser la de una empleada doméstica y un actor, para convertirse en la de un violador y su víctima. El dulce aroma de Yeo-rok lo envolvía las 24 horas del día sin darle tregua, y la sangre se le acumulaba dolorosamente en la entrepierna. Mientras reflexionaba sobre ello, estaba en su auto bebiendo un americano cuando su manager pisó el freno de golpe, derramando un poco del café. El manager entró en pánico y se disculpó repetidamente. Pero Do-won ya estaba lo suficientemente irritable por culpa de Yeo-rok, y ahora, con su manager sumándose a la molestia, su enfado no hizo más que aumentar.
Lo que realmente quería era romperle los dedos al manager como si fueran ramitas, pero soportó la irritación porque lidiar con las consecuencias sería más molesto. En lugar de eso, fingió dulzura y lo tranquilizó. Que Do-won actuará con amabilidad en una situación como esa solo significaba que estaba realmente furioso. Al menos su ropa no se había mojado, así que simplemente se limpió las manos con un pañuelo. En ese momento, recordó que había prestado su pañuelo rojo a Yeo-rok. Como el había dicho que lo lavaría antes de devolverlo, seguramente aún lo tenía guardado con cuidado. Así que usó el pañuelo como pretexto para citar a Yeo-rok en Yesin Department Store… y allí la devoró.
Sentir el cuerpo de Yeo-rok de nuevo, el mismo cuerpo que lo había hecho anudar incontables veces durante la noche, fue jodidamente increíble. Tan increíble que las groserías escaparon de su boca sin querer. Aunque Yeo-rok quedara embarazado, su estructura, que había cambiado a un fenotipo extremadamente domiante, hacía que los feromonas de un alfa fueran esenciales para el, y el sexo le resultaba beneficioso. Sobre todo porque su casta multiplicaba el placer cada vez que lo anudaba. Por eso, justificando su obsesión con teorías médicas sin fundamento, repitió el nudo una y otra vez. Joder, era el paraíso.
Con su instinto de apareamiento completamente despierto, Do-won solo podía pensar en una cosa: hacer lo que fuera necesario para retener a Yeo-rok. Cuando Do-won llegó al centro comercial, tenía la intención de ganarse su favor y luego llevarlo directamente a su mansión. Para ello, le compró ropa y le compró todos los bocadillos que vendían en los puestos ambulantes. Sin embargo, Yeo-rok escapó de nuevo, convirtiéndolo en un completo idiota. Era pequeño y delgado, pero su velocidad era impresionante. De verdad, ¿había sido un cervatillo en su vida pasada?
Más que nada, le pesaba la idea de que Yeo-rok lo rechazara con tanta vehemencia. Se sintió como si lo hubieran abandonado otra vez. Pero a estas alturas, ya era demasiado tarde para rendirse. Lo único que pasaba por su mente era atraparlo y poseerlo por completo. Decidió que ya no se conformaría con Yeo-rok como el simple doble de Kang Chan-woo. Era hora de enfrentarse a el directamente. Con una nueva estrategia en mente, se dirigió a su azotea. Si fuera por él, lo primero que habría hecho al entrar en su habitación sería tocarle la polla y metérsela sin previo aviso.
Para empeorar su humor, allí estaba Kang Chan-beom, merodeando alrededor de Yeo-rok como un maldito acosador. Al verlo, el deseo de monopolizarla se intensificó aún más. Con ese sentimiento de urgencia, Do-won contactó a Yeo-rok y, con palabras melosas, la convenció de dejarlo entrar en su azotea. Luego, le pidió ayuda para seducir a Kang Chan-woo.
Increíblemente ingenuo, Yeo-rok aceptó sin dudarlo. Gracias a eso, Do-won pudo quedarse en su habitación esa noche. Quizá porque Kang Chan-beom seguía rondando la zona, pero en el fondo, la verdadera razón era que Do-won quería estar cerca de el.
Cuando apagaron la luz y se quedaron en la misma habitación, sintió que se acercaban un poco más. No físicamente, sino de una manera más profunda, como si compartieran algo más que sus cuerpos. Se preguntó si Yeo-rok realmente había olvidado lo que le pidió la primera vez que durmieron juntos. Para comprender mejor sus sentimientos, decidió hablar con sinceridad.
- Pero esto es como ir al infierno en vida. No es algo que un humano debería hacer. Por eso quiero que vivas la vida que yo no pude tener.
Lo dijiste tú, ¿recuerdas? Te aferraste a mí y me suplicaste que te salvara porque no querías ser un simple doble. Con la mirada, le pidió que dejara de ocultar la verdad. Pero entonces…
- Actor, no entiendo lo que está diciendo.
Su respuesta fue completamente vacía. Do-won no pudo evitar preguntarse si realmente no recordaba nada o si solo estaba fingiendo ignorancia. Para asegurarse, insistió en la pregunta. Sin embargo, Yeo-rok seguía viéndolo con esos malditos ojos inocentes y desconcertados.
No parecía estar actuando. En ese instante, Do-won confirmó que Yeo-rok no recordaba en absoluto la petición que le había hecho.
Si de verdad recordara cómo se aferró a él en aquel momento, seguramente habría recurrido a él nuevamente cuando Kang Chan-woo lo usó para chantajear a su abuela. Ya le había contado su historia y le había pedido ayuda antes, así que no habría tenido reparos en hacerlo otra vez.
Si lograra recuperar la memoria, ¿se abriría finalmente a él? Para averiguarlo, consultó a Cha Ye-jun, quien le dijo que la mejor manera de estimular su memoria era exponerla a muchas feromonas alfa. Justo en esa época, Yeo-rok fue atacada por Kang Chan-beom y sufrió una lesión en los ligamentos del tobillo.
Aunque no era una herida grave y se recuperaría pronto, Do-won tomó una decisión radical. No permitiría que escapara nunca más. Así que entró en su habitación del hospital. Cuando la encontró en un estado similar a un ciclo de celo, lo tomó a la fuerza. El contacto físico, al final, no era muy distinto del contacto emocional.
Do-won quería que Yeo-rok abriera su corazón. Por eso, con cautela, intentó sonsacarle la verdad sobre su embarazo. Si respondía con sinceridad, había decidido no tocar su lesión en el ligamento. Pero Yeo-rok mantuvo los labios sellados. Su obstinada resistencia le resultó irritante. Le molestaba que no entendiera sus sentimientos.
Al final, decidió seguir con su plan y manipular su lesión. No quería que sintiera dolor, así que, con la ayuda de Cha Geon-soo, le inyectó un anestésico en el tobillo antes de agravar la herida. Después de eso, se la llevó a su mansión. Bajo el pretexto de ayudarlo a seducir a Kang Chan-woo, la encerró en una habitación.
Desde entonces, cada mañana despertaban juntos, compartían las comidas y hablaban. Do-won no podía evitar pensar que, cuando se casaran en el futuro, su vida sería así. Su polla estaba caliente todos los días solo de imaginarlo. Por eso, mientras Yeo-rok dormía, a menudo usaba su mano para masturbarse. La sensación de su semen cayendo sobre su rostro era indescriptible.
Para Yeo-rok, era como haber entrado en la guarida de un tigre. Aun así, seguía en contacto con Kang Chan-woo. Do-won se daba cuenta de ello fácilmente, pero decidió ignorarlo. Cuanto más intentaba acercarse a el, más lo rechazaba. Por eso, decidió mantener la distancia. Tal vez ese había sido su error.
Llegó el momento de terminar el contrato. Do-won le propuso una renovación, pero Yeo-rok lo rechazó. En medio de esa incertidumbre, el dulce aroma de sus feromonas se intensificó. El crecimiento del bebé y su estabilidad como omega extrema dominancia habían alcanzado un punto óptimo.
"Me estoy excitando..."
Embriagado por ese aroma, Do-won quería desesperadamente ganarse su favor. Por eso, alquiló por completo el restaurante donde Yeo-rok había dicho que le gustaba la tortilla de arroz. Hizo lo mismo con un cine. Pero durante la película, no pudo concentrarse en nada. El aroma de Yeo-rok era demasiado fuerte.
Siempre lo había visto desde una perspectiva puramente sexual, y ahora estaba perdiendo el control. No pudo resistirse y la besó. Sus labios, en el ambiente cerrado, sabían aún más dulces. Su deseo creció. Ahora quería que Yeo-rok comprendiera sus sentimientos.
- Me gustas. Te amo.
Pero Yeo-rok, aun escuchándolo claramente, fingió no haber oído nada. Do-won se sintió frustrado. Pero lo que lo volvía loco de verdad era que encontraba irresistible la forma en que Yeo-rok fingía ignorarlo.
Pensó que incluso si él lo abofeteara y le dejará una marca en la cara, lo consideraría un honor. Se burló de sí mismo por haberse convertido en un completo imbécil. Siguió insistiendo en la renovación del contrato, pero fue rechazado nuevamente.
Eso le dolió.
Sintió como si Yeo-rok estuviera negando incluso su propia existencia.
Se dio cuenta de que no podía seguir así. Decidió llevarla al hotel donde se habían acostado por primera vez.
Su plan era pasar toda la noche follándolo hasta que recordara aquella noche. Si recuperaba la memoria, tal vez lo aceptaría. Quería creerlo. Pero justo cuando iba a buscarlo, Kang Chan-woo lo llamó y la presionó con amenazas. En ese punto, Do-won ya no pudo seguir ignorando la farsa del doble.
Decidió revelarlo todo. Le ofreció su mano a Yeo-rok como una señal de salvación. Pero el lo rechazó.
Se enfureció.
Nunca en su vida había sentido tanta ira. Sin pensarlo, agarró su bolso con una motosierra dentro y lo siguió hasta el centro comercial Salut. Usando el teléfono de Kang Chan-woo, le envió un mensaje a Yeo-rok, dejando claro que sabía sobre el doble. Quería romper con la relación de mentiras y secretos. Pero Yeo-rok no parecía recordar aquella noche, ni admitir su embarazo. Frustrado, intentó que lo confesara preguntándole indirectamente:
- ¿Por qué un omega trabajaría en un equipo de cuidados privados?
Yeo-rok respondió que había descubierto que era omega cuando se lesionó el hombro. Sintió que, con un poco más de presión, el mismo confesaría su embarazo. Pero volvió a cerrar la boca.
Do-won notó que aún no confiaba en él, lo que lo hirió profundamente. Para acercarse más, reservó boletos para un musical prenatal y fue al hospital a recoger un pedido. Pero mientras él no estaba, se produjo un incendio en el hospital. Yeo-rok inhaló mucho humo tóxico y quedó en peligro.
Cuando la vio al borde de la muerte, con su cuerpo clamando por feromonas alfa, finalmente confesó su embarazo. Do-won la miró con ternura mientras le daba la espalda. Este pequeño omega era desesperante, torpe y testaruda. Pero tenía una fortaleza inesperada. No dudó en interponerse entre él y un hombre con una ballesta. Tampoco dudó en arriesgar su vida para salvar a un niño atrapado en las llamas. Pero, ¿qué iba a hacer él ahora?
“Lo siento, Yeo-rok. No soy tan puro como tú. Cada vez que te veo, lo único en lo que pienso es en follarte. Soy un maldito basura. Pero aun así, te amo demasiado."
Capítulo 134
[El pasado 23 de enero, la policía anunció que el incendio en un hospital de Gangnam no fue causado por combustión espontánea, sino que fue provocado intencionalmente por un pirómano. El fuego comenzó en el vestuario de ortopedia, un área de acceso restringido solo para el personal autorizado. No había ningún objeto o circunstancia que pudiera haber generado llamas de manera natural. Sin embargo, tras inspeccionar el suelo, se encontraron restos de una sustancia inflamable esparcida en forma de ondas. Un testigo declaró haber visto a un hombre vestido de negro entrar en el vestuario con un bidón que parecía contener gasolina poco antes del incendio. La investigación sigue en curso basándose en este testimonio.]
Desde un televisor de 55 pulgadas, la voz de la presentadora resonaba mientras mostraban las imágenes del hospital reducido a cenizas. El paisaje carbonizado era tan espeluznante que evocaba la idea de un infierno negro.
Sentado en el sofá, Chan-woo frunció el ceño con fuerza.
- Mierda, qué jodida rabia...
Apretando los dientes, agarró el mando y apagó el televisor con brusquedad. Luego tomó su teléfono, abrió el navegador y entró en la galería de Do-won. Ese era el lugar con más fanáticos de Do-won y el que tenía la mayor actividad, por lo que no tenía más remedio que ir allí si quería obtener información sobre él.
Los títulos de los hilos estaban llenos de rumores: "Boda de Do-won", "Do-won será papá", "Su prometido es una persona común", y similares.
Uno de los temas más recientes y populares captó su atención:
"Vi a la pareja de nuestro ídolo en el festival de luces"
En la imagen, la firma de Do-won, la fecha y el nombre del autor del post estaban censurados.
"Hace poco fui con una amiga al último día del Festival de Luces en Sanju Park y vi a nuestro ídolo. Aún tenía el brazo vendado, parece que no ha sanado del todo. Le pedí un autógrafo con mucha educación y me respondió de manera muy amable, me hizo muy feliz. Pero a su lado había una persona de ojos grandes. Le pregunté quién era y me dijo que era su prometido…
Se tomaban de la mano con mucha firmeza. Sinceramente, ¿no crees que es muy pronto para que nuestro ídolo se case? Tiene poco más de treinta años, pero aun así me sentí rara, no pude evitarlo ㅠㅠ
Ojalá también pensara un poco en nosotras. Me dejó con sentimientos encontrados."
Era la típica publicación de una fan decepcionada por su amor platónico. En los comentarios, algunos expresaban su tristeza y otros apoyaban la decisión de Do-won, generando un debate entre ambas posturas.
ㅇㅇ(121.090)
"¿Cómo es físicamente su pareja? No es por criticar su apariencia, solo tengo curiosidad porque es la persona que eligió nuestro ídolo."
“Era guapísimo. Honestamente, entiendo por qué nuestro ídolo cayó rendido. Se veía tan joven que podría pasar por un estudiante de secundaria."
"¿Eh? ¿Tan joven? ¿De verdad parece un adolescente?
"No, no es un estudiante de secundaria, pero su cara era tan aniñada que parecía recién salido de los veinte."
ㅇㅇ(121.050)
"¿Es hombre? Escuché rumores de que es un omega."
"Sí, es un hombre. Y con ese aspecto delicado, parecía un omega. Tenía los ojos enormes."
"Entonces, ¿los rumores del embarazo son ciertos?"
"Dios, ¿me he vuelto loco? ¿Por qué ya me estoy emocionando por la cara que tendrá el bebé de nuestro ídolo?"
Chan-woo tomó su teléfono y lo arrojó al suelo con fuerza. La pantalla se rompió como una telaraña. Todo estaba saliendo terriblemente mal. Sintió que algo iba muy, muy mal. La primera vez que Chan-woo vio a Yeo-rok fue cuando tenía seis años. Aunque era un recuerdo de su infancia, la imagen de Yeo-rok seguía fresca en su mente. La razón era su asombroso parecido físico. Al principio, le resultaba incómodo y molesto. Pero, a medida que la gente los elogiaba por parecer gemelos hermosos, empezó a no desagradarle tanto.
Yeo-rok era una persona sana, tanto física como mentalmente. Su presencia parecía tener un efecto sanador en quienes lo rodeaban. Chan-woo lo admiraba y quería parecerse a él, tanto por fuera como por dentro. Cuando los padres de Yeo-rok fallecieron y él asumió su papel de doble, Chan-woo sintió la esperanza de acercarse más a él. Sin embargo, a medida que su propia salud se deterioraba con más frecuencia, empezó a sentir una creciente frustración. Poco a poco, su deseo de parecerse a Yeo-rok se volvió una obsesión. Uno de los motivos por los que su necesidad de imitarlo se intensificó fue que, al acercarse a los doce años, su apariencia comenzó a desviarse de la de Yeo-rok. Su piel se oscureció, le salieron dientes torcidos, pecas y acné. Su mandíbula y su mirada se volvieron más afiladas. No era tan feo como para que lo llamaran desagradable, pero comparado con Yeo-rok, se sentía inferior.
Mientras tanto, Yeo-rok seguía desempeñando a la perfección su papel como doble de Chan-woo. No solo tenía un rendimiento académico sobresaliente, sino que también gozaba de gran popularidad en la escuela y su atractivo aumentaba con los años. Aunque ambos partieron del mismo punto, sus caminos empezaron a divergir.
En ese momento, su padre, Kang Ji-tae, quiso que Yeo-rok dejara de ser su doble. La razón era que sus diferencias físicas estaban aumentando demasiado, lo que podría generar problemas cuando Chan-woo tuviera que retomar su verdadera identidad. Intentaron encontrar a otro doble, pero era difícil hallar a alguien con una edad, complexión y apariencia similares.
- Padre, déjelo así. Hagamos de Yeo-rok un títere.
En ese entonces, Chan-woo quería vivir como Kang Chan-woo, el personaje que Yeo-rok había construido. A los quince años, comenzó a someterse a cirugías plásticas. Como su cuerpo era débil por naturaleza, sufrió efectos secundarios, pero los soportó. Como tenía tendencia a ganar peso más fácilmente que Yeo-rok, también redujo su consumo de alimentos. Sin embargo, nunca le contó a Yeo-rok sobre sus cirugías. Él era una persona demasiado empática y considerada con los demás. Si se enteraba de que Chan-woo estaba forzándose tanto para parecerse a él, sin duda le pediría que se detuviera y renunciaría a su papel de doble.
Con el tiempo, al llegar a la adultez, su salud mejoró, pero no pudo evitar los efectos secundarios de la cirugía. Por ello, tuvo que estar bajo atención médica constante. Cuando las manchas rojas comenzaron a extenderse por su rostro debido a las complicaciones, sintió una profunda tristeza. Fue entonces cuando su padre le sugirió someterse a otra cirugía. El médico había advertido que, con el tiempo, esas manchas podrían cubrirle completamente la cara.
- En Nueva York hay un cirujano famoso. Si te sometes a un tratamiento con él, esas manchas dejarán de aparecer.
- Entonces, ya que voy… cambiemos mi cara también.
- ¿Qué? ¿Qué más quieres cambiar?
- Mi mirada es diferente a la de Yeo-rok. Sus ojos se ven más naturales y bonitos.
- ¿Qué? ¿Qué te pasa?"
- Quiero parecerme a Yeo-rok. Quiero sentir que somos uno solo… Por favor…
Chan-woo le rogó con desesperación. Su padre mostró una expresión de frustración, pero finalmente aceptó. Cuando el viaje a Estados Unidos quedó confirmado, llamó a Yeo-rok a su habitación del hospital para informarle sobre su partida. Pero, cuando escuchó que Yeo-rok había conocido a Do-won, sintió que algo no cuadraba.
No podía creer que ese torpe hubiera tenido un encuentro de una noche con Do-won. Además, cuando le preguntó cómo sucedió, se enteró de que Do-won lo había seducido usando el vino como pretexto. Sin embargo, Chan-woo estaba seguro de que nunca había mencionado nada sobre el vino cuando habló por teléfono con Do-won.
¿Será que, al verlo en persona, le pareció ingenuo y por eso le mintió? ¿O acaso se dio cuenta de que Yeo-rok era un doble y lo sedujo para atraparlo por completo?
Cuando hablaron por teléfono, era posible que se diera cuenta de que había una ligera diferencia entre la voz y el tono de Chan-woo y los de Yeo-rok. Siendo actor, debía ser más observador y rápido que una persona común. Además, ese día hacía tiempo que Yeo-rok no actuaba como su doble, por lo que pudo haber cometido algún error. No sería la primera vez; en el pasado, cuando Yeo-rok tomaba un descanso de su papel durante las vacaciones, el primer día de clases tenía dificultades para imitar la voz y los gestos de Chan-woo. Era solo una suposición, pero, al final, Do-won parecía estar interesado en Yeo-rok, así que Chan-woo decidió aprovechar la situación.
A partir de ahí, continuó comunicándose con él a través de la aplicación Lover. Sin embargo, Do-won se mantenía distante, como si supiera exactamente con quién estaba hablando. Por eso, decidió que fuera Yeo-rok quien usara la aplicación para comunicarse con él. Yeo-rok, que había sido querido por sus compañeros en la escuela, tenía un encanto especial. Chan-woo tenía curiosidad por ver cómo respondería ante Do-won y, si lograba conquistarlo, pensaba imitar incluso su forma de escribir mensajes. Quería parecerse a él en cada pequeño detalle.
Todo esto se debía a su deseo de convertirse en un omega de extrema dominancia. Su objetivo era acercarse a Do-won con la apariencia perfecta de Yeo-rok. Por lo tanto, Yeo-rok debía desaparecer del mundo. Mientras existiera, seguiría siendo un obstáculo en el camino de Chan-woo. Por eso, como primer intento, contrató a Lee Su-hwan para asesinar a Yeo-rok con una ballesta. Le ordenó que lo atacara cuando estuviera solo, pero ese maldito Lee Su-hwan se apresuró y ejecutó el plan antes de lo previsto. Peor aún, disparó la ballesta cuando Yeo-rok estaba acompañado. Como resultado, la persona que estaba allí con él lo aplastó por completo.
Más tarde, cuando Lee Su-hwan le informó, dijo que la persona que intervino era un actor. Y, entre los actores cercanos a Yeo-rok, el único que podía serlo era Do-won. Sabía que los actores asumían diversos roles y adquirían múltiples experiencias, pero nunca imaginó que Do-won tuviera habilidades de defensa personal al nivel de poder someter a un sicario. Además, como su carrera se centraba en dramas románticos y tenía una imagen amable, la situación lo tomó por sorpresa.
Al final, Yeo-rok solo terminó con una lesión en el hombro. Para averiguar la gravedad de la herida, intentó acercarse a su médico, Cha Geon-su, pero era un hombre demasiado recto y ético. Por ello, con la ayuda de un conocido de su padre, descubrió que el doctor Park Jae-hyun, del mismo hospital, tenía una mala relación con el director. Además, Park Jae-hyun tenía una enorme deuda debido a su adicción al juego en Las Vegas.
Su carácter y situación eran desastrosos, así que lo tentó con dinero para obtener información sobre la lesión en el hombro de Yeo-rok. El fracaso del primer intento impactó a Chan-woo. Pero decidió ver la crisis como una oportunidad. Para empezar, Do-won parecía estar realmente interesado en Yeo-rok y, además, parecía estar ignorando el hecho de que era un doble. Por eso, debía dejar que su relación continuara.
Cuanto más Do-won deseara a Yeo-rok, más fácil sería para Chan-woo ocupar su lugar cuando llegara el momento. Por ello, decidió acercarse aún más a la apariencia de Yeo-rok. Se sometió a otra cirugía para modificar sus ojos y trató los efectos secundarios.
Las cirugías le resultaban rutinarias desde niño y el procedimiento terminó antes de lo esperado, pero, curiosamente, esta vez su cuerpo se sintió más débil. Finalmente, con su transformación completa, ya estaba listo para presentarse ante Do-won. Para llevar a cabo su plan, atrajo a Yeo-rok al centro comercial Salute con la excusa de que le devolviera su teléfono. Con la ayuda de Jang-hu, esta vez estaba decidido a deshacerse de él. Pero Yeo-rok desapareció sin dejar rastro y nunca llegó al lugar.
- Qué fastidio...
Chan-woo miró la mesa. Había cuchillos de talla de distintos tamaños. Y, entre ellos, una escultura de madera de un rostro. Los rasgos se parecían mucho a los de Yeo-rok. Chan-woo tocó suavemente la mejilla de la figura. Luego, la levantó y le besó los labios.
- Yeo-rok, quiero poseer todo de ti. Incluso tu muerte.
***
Chirrido, chirrido, la cama empezó a temblar violentamente.
- Haa… ung… Haa… Do…Do-won…
Yeo-rok, que abrió bien las piernas, gimió y echó la cabeza hacia atrás. Bajo el perineo regordete, el pene de Do-won se movía ardientemente de un lado a otro. Él, que había estado en un estado de unidad hace un momento, rápidamente cambió su posición, acostó a Yeo-rok, agarró su cintura y comenzó a empujar. Imprimió la existencia de su pene dentro de Yeo-rok. De hecho, ahora el cuerpo de Yeo-rok había cambiado hasta el punto en que solo podía recibir los genitales de Do-won, pero su posesividad y codicia eran infinitas. El excitado jugo de amor burbujeó y produjo un sonido lascivo, y el vello púbico de Do-won y las nalgas de Yeo-rok estaban empapadas. Los genitales verdes ya habían eyaculado y formaban una pequeña fuente.
- S... Suavemente... Ugh... Siento como si me fueran a arrancar los intestinos.
Yeo-rok respiró profundamente, sintiendo la sensación pegajosa, y luego lo dejó escapar. Do-won miró fijamente los ojos llorosos de Yeo-rok y luego curvó sus labios suavemente.
- Si pones esa cara, mi pene no podrá quedarse quieto.
- Eh… ¿Cómo puedo calmar al Do-won-ah?
Yeo-rok preguntó con la mentalidad de estar aferrándose a un clavo ardiendo.
- ah…
Do-won comenzó a eyacular profundamente dentro de Yeo-rok. No fue nada. Sin embargo, al igual que anudar, sujetó las nalgas de Yeo-rok y las levantó hacia arriba, para luego dejarlas fluir hacia abajo. Era como si las paredes internas de Yeo-rok hubieran absorbido el semen de Do-won, como si uno estuviera bebiendo una bebida con una pajita. El sonido explícito y obsceno se filtraba entre las partes unidas.
- Frente a Eun Yeo-rok, la palabra ‘verdad’ en sí misma no tiene sentido.
- Ah…….
- Entonces, tómalo todo. Bueno, puede que te parezca un pervertido, Yeor-ok, pero…
- Eres un pervertido.
Yeo-rok se quejó honestamente. Y Do-won levantó los labios ligeramente como si estuviera de buen humor.
- Ese es el mejor cumplido.
Capítulo 135
- Llamarme pervertido es un cumplido…
Yeo-rok parpadeó desconcertado ante la absurda reacción de Do-won. Como era de esperar, Yeorok no siguió fácilmente sus pensamientos. Mientras Yeo-rok estaba nervioso, el semen de Do-won parecía haber sido casi eyaculado por completo. Pero su pene aún mantenía su tamaño firme y comenzó a temblar suavemente hasta llegar a su cintura. Era un movimiento que parecía estar concluyendo. Dentro, el jugo del amor y el semen estaban mezclados y producían un sonido pegajoso, y cada vez que se pinchaban los genitales de Do-won, Yeo-rok sentía una sensación pegajosa.
Rápidamente miró el tobillo de Yeo-rok.
- Yeo-rok-sii, ¿cómo está su tobillo? ¿Le duele?
Yeo-rok se sintió extraño al ver a Do-won preocupándose por algo que el había empeorado.
- No, no duele. ¿Por qué?
- Mientras Yeo-rok estaba inconsciente, también le estaba tratando el tobillo. En ese momento, el médico dijo que estaba casi recuperado, pero por si acaso le dije que no caminara.
- Creo que estará bien siempre y cuando Do-won no lo vuelva a tocar.
Yeo-rok atacó en secreto a Do-won. Entonces Do-won sonrió y cambió suavemente la conversación.
- Yeo-rok, ¿puede empezar a comer comida normal ahora?
- Ah… Es cierto…
- Cuando el Dr. Kang venga a hacer la ronda más tarde, pregúntale si puedes comer algo.
—Bueno… Ah… Debería comerme el pastel de fresa primero.
Me vino a la mente el pastel que compraron Joo-bin y Jin Tae-hoon. Los ojos de Do-won se volvieron algo decepcionantes.
- Solo pídeme que te prepare algo delicioso. Puedo preparar lo que sea.
- En realidad, me gusta todo lo que hace el Do-won-sii.
Yeo-rok se sintió avergonzado sin razón porque sentía que estaba confesando sus sentimientos. Pero de repente, sentí que el pene de la muñeca que había estado atrapado allí se hinchaba.
- ¿Eh... Eh...? ¿Por qué es así?
- Yeo-rok dijo algo que me puso los pelos de punta.
- ¿Eh? ¿Qué dije?
Sólo dije que toda la comida que preparó Do-won era buena. Yo simplemente estaba confundido en cuanto a qué carajo podía entusiasmarlo.
- Amo todo lo que dices.
- Eh…?
Yeo-rok pensó que debería dejar de hablar a partir de ahora. Eso no puede ser posible…
- Te haras la prueba más tarde y comerás pastel de fresa después. Pero primero, Yeo-rok, bébame mi semen una vez más.
Pronto la cama comenzó a temblar violentamente otra vez.
* * *
Chan-woo se sentó en el sofá y tomó su teléfono. Miró el último mensaje que había recibido de Yeo-rok.
- Mi pareja se enfermó de repente, así que fui al hospital. Perdón por hacerte esperar.
Era fácil deducir que la pareja a la que se refería era Do-won. Para confirmar si realmente Do-won había resultado herido, Chan-woo revisó su galería. Como esperaba, había una publicación indicando que Do-won se había lastimado la muñeca, lo que coincidía con la historia. Sin embargo, la razón detrás de su lesión le parecía sospechosa. Jang-hu seguía sin dar señales de vida, y la cadena de acontecimientos inusuales comenzaba a irritarlo. Cerró los mensajes y entró a internet. En la página principal del portal de noticias, un titular captó su atención:
"Continúa la búsqueda del culpable del incendio en el hospital de Gangnam."
Aunque no era la noticia más destacada, a los ojos de Chan-woo parecía demasiado llamativa.
- Si hasta Park Jae-hyun cae, esto se va a poner feo...
Chan-woo soltó un suspiro. La situación le parecía cada vez más extraña, y llegó a la conclusión de que debía deshacerse de Yeo-rok de una vez por todas. Para ello, manipuló a Park Jae-hyun, un traumatólogo que guardaba rencor contra el hospital, incitándolo a provocar un incendio.
Recordó la conversación que había tenido con él en aquel entonces.
"A partir de ahora, haga exactamente lo que le diga."
[¿A qué se refiere?]
"Primero, ¿es cierto que la lesión en el hombro de Yeo-rok ya sanó por completo?"
[Sí, así es. Pero luego sufrió otra lesión en el tobillo, así que actualmente está recibiendo tratamiento ambulatorio.]
"¿Cuándo tiene programada su próxima consulta externa?"
[Voy a tener que verificarlo, pero hay formas de acceder a los datos de los pacientes.]
"El día que Yeo-rok vaya a traumatología, doctor, quiero que haga que las llamas cobren vida."
[¿Perdón...? ¿Está... hablando de incendiar el lugar?]
"No lo llame incendio. Piense en ello como la creación de una obra de arte."
[Provocar un incendio es un crimen aún más grave que el asesinato.]
"Le pagaré generosamente, así que no tiene de qué preocuparse."
Park Jae-hyun no pudo responder de inmediato, solo dejó escapar un gemido ahogado. Chan-woo sabía bien que Park Jae-hyun estaba acorralado por las deudas, con múltiples tarjetas de crédito y préstamos privados persiguiéndolo sin tregua. Alguien que había llegado a ese punto difícilmente podía rechazar una oferta así.
[Ah… De acuerdo.]
Al final, aceptó. Más tarde, Park Jae-hyun le informó que Yeo-rok tenía una cita médica programada para la tarde del 23 de enero. Para asegurarse de que el plan saliera sin problemas, Chan-woo le ordenó a Park que verificara si Do-won estaría con él ese día. Necesitaba que Do-won siguiera con vida, ya que su semilla era esencial para convertirse en un omega de extrema dominancia. Lo único que quería era reducir a Yeo-rok a cenizas. Sin embargo, Yeo-rok no estaba en el área de traumatología como se había previsto. Se había informado que había salvado a un niño en el ala del hospital donde se encontraba el departamento de obstetricia y ginecología. Además, algo había sucedido en el lugar, ya que ahora se decía que Do-won estaba comprometido con Yeo-rok. Incluso circulaban rumores de un posible embarazo.
- ¿Qué demonios está pasando?
Mientras la incertidumbre se apoderaba de su mente, el sonido de una puerta abriéndose llamó su atención. Chan-woo se giró rápidamente y vio a Kang Ji-tae de pie en el umbral, proyectando una sombra ominosa en la habitación.
- ¿Cómo te sientes?
- Bueno… Supongo que bien.
- Ya veo...
Kang Ji-tae entró en la habitación y se sentó cuidadosamente junto a Chan-woo.
- Tengo algo que preguntarte.
- Dime.
- Hace poco hubo un incendio en el hospital al que fuiste. Dicen que fue provocado.
- ……
- ¿Fuiste tú?
Los ojos de Kang Ji-tae temblaban con fuerza, reflejando su deseo de negar la realidad. Sin embargo, Chan-woo, en lugar de inmutarse, afiló su expresión con una sonrisa fría.
- Sí, fui yo.
- ¿Por qué? ¿Estás loco? Un incendio puede afectar a muchas personas, es de lo peor. ¿Por qué eres tan imprudente, eh? Ya tengo bastante dolor de cabeza con el lanzamiento de la nueva línea de cosméticos, no me des más problemas.
Kang Ji-tae le gritó furioso, pero Chan-woo permaneció impasible, como si le hubieran echado un balde de agua fría.
- Quería hacer desaparecer a Yeo-rok del mundo.
- Ese tipo ya tenía su muerte asegurada desde que empezó a actuar como tu doble. Pensábamos eliminarlo en el momento adecuado sin que nadie lo supiera. No tenías que intervenir.
- No. Yo mismo me encargaré de eliminarlo. Es mío…
Chan-woo juntó las manos y sus ojos brillaron con una intensidad inquietante.
- Pero, ¿no era Yeo-rok un beta? No entiendo por qué circulan rumores extraños.
- Sí, es un beta. Tanto Lee Min-woo como su esposa también lo eran. Son solo rumores.
- Pero incluso los rumores necesitan tener algo de verdad detrás. Es extraño…
- Si fuera un omega, su feromona se sentiría. Y nunca hubo nada.
Chan-woo permaneció en silencio, con la mirada fría y calculadora. En ese momento, el teléfono de Kang Ji-tae sonó. Al parecer, era una llamada de trabajo, así que se marchó de la habitación para atenderla.
- ¿Yeo-rok podría ser un omega…?
Chan-woo sintió que el pecho se le oprimía. Tenía que verlo con sus propios ojos. Sin embargo, llamarlo directamente le parecía demasiado arriesgado. Lo más probable era que estuviera con Do-won. Por ello, Chan-woo entró en la galería de Do-won, donde solían publicarse avistamientos del actor. Si buscaba bien, podría descubrir el paradero de Yeo-rok. Escribió la palabra clave "hospital" y enseguida encontró una publicación:
"Vi al galán cerca de un hospital por la zona de Seed Entertainment.
Yo también estaba ahí cuando ocurrió el incendio.
Pero no quise pedirle un autógrafo, no me parecía apropiado en ese momento."
Obviamente, no decía en qué piso ni habitación estaba. Chan-woo decidió que lo mejor sería ir directamente a ese hospital.
***
- ¿Está delicioso el pastel?
Do-won preguntó cariñosamente.
- Ha… Ugh… Sí… Es todo… dulce…
El sudor corría por la frente pálida de Yeo-rok como lluvia.
- ¿Por qué estás tan pálido? ¿Sabe mal?
Do-won besó la mejilla de Yeo-rok con una cara muy desvergonzada. Debido a eso, la cara de Yeo-rok se puso aún más roja y dejó escapar un aliento caliente.
- Ah, es por esto… ¡Ah!
Mientras Do-won movía su pelvis, la cintura de Yeo-rok temblaba.
- Has trabajado duro durante los últimos dos días, así que come mucho.
- Eres… malo…
- ¿Eh? ¿Soy malo?
Yeo-rok asintió con la cabeza con dificultad en respuesta a la pregunta de Do-won. En ese momento, Yeo-rok estaba sentado en Do-won con las piernas bien abiertas. En lugar de simplemente quedarse sentado allí, su pene estaba completamente metido dentro de el.
Después de que Kang Yu-ra dijera que podía comer comida normal mientras hacía rondas anteriores, Do-won sacó arroz, sopa de algas, pulpo estofado con chiles y yukjeon de carne como si lo hubiera estado esperando. A juzgar por la velocidad con la que salió la comida, parecía que había sido preparada con antelación.
Yeo-rok, que había comido comida cocina por Do-won por primera vez en mucho tiempo, sintió una sensación de felicidad y plenitud. Antes de que se diera cuenta, Do-won sacó el pastel y lo colocó en la mesa junto al sofá. Colocó dos trozos de pastel en un plato y al lado colocó un vaso de leche con una pajita. Yeo-rok estaba emocionado por comer pastel, pero de repente Do-won se quitó los pantalones que llevaba puestos. Por supuesto, el resumen era el mismo. De alguna manera, estaba completamente erguido y sentado en el sofá, haciéndole un gesto a Yeo-rok para que se acercara a él. Con las palabras: "Quítate los pantalones como yo".
Ahora sé muy bien que él no era normal, pero realmente me preguntaba por qué era así. No tenía ni idea de qué tipo de travesura haría a continuación. Lo que era más vergonzoso era que esperaba que Do-won actuara así. Finalmente, Yeo-rok se quitó los pantalones y su jugo de amor fluyó entre sus nalgas, mojando sus muslos. Me subí al sofá, abrí las piernas, miré la mesa y puse su pene entre mis nalgas. Do-won-do también ayudó a Yeo-rok sujetándolo por la cintura desde atrás.
La pared interior, que se había caído brevemente mientras hacía rondas y comía, succionó dulcemente los genitales de Do-won. Después de que las raíces se asentaron por completo, Do-won abrazó a Yeo-rok por detrás y le dio de comer el pastel él mismo. Como resultado, no estaba segura de si el pastel iba a parar a mi nariz o a mi boca. La sensación viscosa entre mis nalgas abiertas me dificultaba la respiración.
- No soy simplemente malo.
- Oh, no digas palabrotas.
Yeo-rok se sintió avergonzado por la introspección de Do-won y se tapó la boca. A primera vista pensé que era muy educado y amable, pero cuanto más lo conocía, más avergonzado me sentía. Do-won abrazó fuertemente la cintura de Yeo-rok con una brillante sonrisa. Y fue entonces cuando la fuerza de mis muñecas entró en acción para sacudirlas hacia arriba y hacia abajo. Una fuerte vibración resonó alrededor. Mirando con atención, vi que Do-won acababa de quitarse los pantalones y su teléfono se había caído de su bolsillo, dando vueltas en el sofá. El nombre Joo-bin estaba claramente visible en la pantalla. Yeo-rok se aterrorizó cuando su cara aterradora le vino a la mente. Do-won respiró hondo y cogió el teléfono.
“Sí, padre.”
[Do-won, ¿estás libre hoy?] Me gustaría hablar sobre la familia de Kang Ji-tae… … .]
Kang Ji-tae, era el padre de Chan-woo. Los ojos estrechos del Do-won estaban rasgados como los de un zorro.
“Sí, estaré allí en dos horas.”
Él terminó la llamada primero. Yeo-rok también sintió algo inusual y miró con cautela a Do-won.
- ¿Qué fue es eso?
- Mi padre quiere hablar conmigo.
- Oh… ¿Estás hablando de mí?
Yeo-rok, encogido de miedo, se encogió de hombros y bajó la cabeza. Me vino a la mente una escena de un drama, donde un padre y un hijo están en conflicto por su matrimonio. También recordé la figura de Joo-bin gritando fuerte que no debía dejar que la suciedad le entrara en los ojos.
- El padre de Yeo-rok no puede oponerse a lo nuestro.
- ¿Eh? ¿Qué significa eso…?
Giró la cabeza sorprendido y miró a Do-won. Una mirada relajada apareció en las comisuras de la boca de Do-won.
- No te preocupes, sigue comiendo pastel, Yeo-rok.
Inmediatamente después, las dos manos de Do-won envolvieron cuidadosamente la cintura de Yeo-rok y la sacudieron de arriba a abajo. Yeo-rok se sorprendió por su repentina excavación. La sensación de su pene moviéndose hacia arriba y hacia abajo era tan obvia que era aún más vergonzoso.
- Ah, ¿No me dijiste que comiera pastel?
- Pero no puedo quedarme con hambre para siempre. Ah... Joder... Esto está delicioso... La polla del Sr. Yeorok.
- Ah... Es un tipo muy malo...
- Yeo-rok, por favor, maldiceme más. Creo que mi pene se quedará más erecto.
Ante la voz de Do-won, Yeo-rok no abrió más la boca. De alguna manera, este alfa parecía que haría algo extraño sin importar lo que dijera.
Capítulo 136
- Director, el actor Do-won acaba de llegar.
La secretaria, de apariencia pulcra, se dirigió a Joo-bin. Él alzó la cabeza mientras manipulaba una tableta desde su escritorio. Poco después, Do-won entró. Llevaba una chaqueta tipo rider negra sobre una sudadera con capucha y pantalones vaqueros. Entró como un modelo y se sentó en el sofá. La secretaria hizo una reverencia a ambos antes de salir. Joo-bin también se levantó y se sentó frente a Do-won. Entre ellos se generó una tensión palpable. Al poco rato, la secretaria regresó para ofrecerles algo de beber. Do-won dijo que no necesitaba nada y Joo-bin no respondió, como si no tuviera ánimo de tomar nada. Do-won se recostó en el sofá y miró a Joo-bin.
- ¿Qué es lo que quiere decir sobre Kang Ji-tae?
- ¿Es cierto que esa familia ocultó la condición genética de Yeo-rok para emplearlo e investigar tus debilidades?
- Sí, es cierto.
Do-won continuó hablando, construyendo una mentira como si fuera la verdad.
- Al principio puede parecer que sólo querían utilizar a nuestros actores como modelos, pero está claro que buscan absorberlo todo poco a poco. Podrían exigir colaboraciones o inversiones excesivas. Ya se puede juzgar su carácter con solo ver cómo han explotado a Yeo-rok como un esclavo por más de diez años. Además, ¿no estamos por iniciar nuestro negocio de producción de dramas?
- Sí, así es…
- ¿Y va a quedarse de brazos cruzados viendo cómo una pequeña empresa de cosméticos sin importancia trata de devorarnos en un momento tan crucial?
- …
- Para colmo, su hijo, Kang Chan-beom, me amenazó directamente con mi pasado.
- ¿Qué? ¿Es cierto eso?
El rostro de Joo-bin palideció, claramente afectado por el impacto. Do-won frunció el ceño.
- Sí. Por eso me encargué de él personalmente.
- Dios mío… ¿por qué no me dijiste esto antes?
- No quería preocuparlo, pero como las cosas llegaron a este punto, sentí que era momento de hablar. Lo siento.
En realidad, Kang Chan-beom nunca amenazó a Do-won con su pasado. Lo que sucedió fue que intentó violar a Yeo-rok y terminó siendo golpeado por Do-won. Do-won estaba usando esa situación para incriminar a la familia Kang.
- ¿Ji-ho también sabe sobre esto?
- Mi hyung solo hizo lo que yo le pedí, así que no lo regañe demasiado.
- Entonces… ¿qué pasó con ese hijo de esa familia?
- Lo sabrá pronto. Saldrá en las noticias.
Los ojos de Do-won se volvieron fríos como los de un demonio. Su rostro, de una elegancia impecable, parecía estar envuelto en una belleza inquietante como una serpiente enroscada.
- Pero dime… ¿cómo se enteró esa familia de tu pasado?
- Dado que intentaron averiguar mis puntos débiles a través de Yeo-rok, supongo que escucharon la información de alguien que conocía a Beret, igual que los otros que me han chantajeado.
- Maldita sea… no importa cuánto los cortes, estos bastardos no desaparecen.
Joo-bin rechinó los dientes. Do-won entrecerró los ojos, como el dueño de una marioneta que controlaba a su antojo.
- Ahora que lo pienso, ¿no es cierto que la esposa de Kang Ji-tae también sabe la verdadera condición de mi madre? Una vez, ella misma me lo comentó.
- Sí. Fueron compañeras de universidad y, como eran cercanas, parece que lo confesó bajo los efectos del alcohol.
Yoo Sun-hwa, esposa de Joo-bin y madre de Do-won, era conocida públicamente como una omega dominante. Pero en realidad, era una omega recesiva. Las únicas personas que conocían esta verdad eran los miembros de su familia y unas pocas amigas muy cercanas. Su linaje había sido de omegas dominantes durante generaciones, y Yoo Sun-hwa fue la única recesiva.
Aunque actualmente la discriminación social entre dominantes y recesivos había disminuido bastante, antes de los años 80, los recesivos eran despreciados y menospreciados. El padre de Yoo Sun-hwa era un congresista del partido gobernante de la época, con una gran influencia política. Por eso, falsificaron los datos de su condición genética como si fuera dominante. Gracias a eso, Do-won, un alfa extremadamente dominante, pudo ser registrado como hijo de un alfa dominante (Joo-bin) y una omega dominante (Yoo Sun-hwa), y así fue conocido como un alfa de extrema dominancia.
- Esto es solo una suposición mía, pero la familia Kang podría incluso utilizar la condición de mamá en su contra.
- …
- Si algo así llegara a pasar, ¿usted estaría bien con ello, padre?
Joo-bin era un hombre que amaba tanto a Yoo Sun-hwa que le bajaría las estrellas del cielo si ella se lo pidiera. Por eso, no le importó que fuera recesiva. De hecho, era también su mayor debilidad. Apretó el puño y golpeó la mesa con fuerza.
- Eso nunca puede pasar…
- Yo pienso lo mismo. Macbeth y su esposa acabaron en la ruina, pero nosotros debemos ser felices. Incluso si esta felicidad es un infierno.
La palabra “infierno” hizo que Joo-bin dejara escapar un suspiro ahogado.
- ¿De verdad piensas casarte con Yeo-rok?
- Ya que hay un bebé de por medio, por supuesto.
La mirada sombría de Do-won cambió repentinamente, llenándose de un brillo húmedo como si estuviera enamorado. Su dualidad perfecta dejó a Joo-bin desconcertado, haciendo un clic con la lengua.
- Considerando lo que el verdadero Do-won me hizo en el pasado, espero que no se oponga.
El Do-won al que se refería era el verdadero Joo Do-won, quien ya no estaba en este mundo.
- Lo sé… lo sé…
Joo-bin tenía una expresión sombría, como si fuera culpable de algún crimen.
- Hasta ahora fui como una marioneta creada por la empresa. Ahora quiero crecer a través de diferentes papeles y experiencias. Así que aunque me case, no dejaré mi carrera como actor. No se preocupe. La apariencia puede marchitarse con el tiempo, pero el talento no desaparece.
- …
- Quiero seguir actuando como un actor con habilidades reales por mucho tiempo. Si gano el premio con el papel de Ahn Joo-hyuk en Red Gentleman en los Premios de Arte de Corea, sería el inicio de una nueva etapa para mí.
- ¿Los Premios de Arte de Corea son a mediados de febrero, verdad?
- Sí, ya falta poco.
Do-won esbozó una sonrisa cargada de significado. Joo-bin también guardó silencio, como si respetara la determinación de su hijo.
***
- Joo Do-won…
Al salir de la oficina del director, Do-won caminó por el pasillo con el rostro de Beret. El sonido de sus mocasines negros rozando el suelo de mármol era tan agudo como su estado de ánimo. Una sombra pesada se proyectaba sobre su rostro… y ante sus ojos aparecían visiones de su infancia, cuando era Beret, junto a Joo Do-won. No era una escena agradable, más bien una nube oscura y opresiva. Con expresión amarga, se detuvo frente al ascensor.
- Eh, Do-won.
Al oír que lo llamaban, se giró. Ji-ho se acercaba con rostro alegre.
- ¿Qué haces aquí, chico?
- Vine a ver a mi padre.
- ¿Ah, sí?
- Hyung, ¿ese bastardo también fue trasladado a este hospital?
- ¿Qué bastardo?
- El hombre que intentó matar a Yeo-rok en el centro comercial Salute.
- Sí, sobrevivió al incendio y logró escapar ileso.
- ¿En qué habitación está?
- ¿Y ahora qué planeas hacer?
Recordando cómo Do-won le había arrancado todos los dientes al hombre que disparó con una ballesta a Yeo-rok, Ji-ho se puso nervioso.
- No tiene por qué saberlo. Solo dime dónde está.
Ante la insistencia de Do-won, Ji-ho respondió con una expresión de gran incomodidad, revelando el ala del hospital y el número de habitación. La sonrisa de Do-won, helada como una cuchilla, se intensificó.
- Ya veo. ¿Y Yeo-rok está bien?
- Por supuesto. Cada día está más guapo, es preocupante. Espero que el bebé también se le parezca a el.
Do-won se tocó la mejilla con timidez. En contraste, Ji-ho lo miró de reojo con reproche.
- Maldito bastardo.
- ¿Por qué?
- Dejas embarazado a una cría y tienes la cara de lucir tan radiante, pervertido de mierda.
A pesar de las palabras crudas y sin filtro, Do-won sonrió dulcemente.
- Sí, soy escoria humana.
Aunque decía eso, su rostro mostraba a alguien perdido en un amor profundo, incapaz de ocultarlo.
- ¿A dónde vas, hyung?
- Voy a ver a Yeo-rok también.
- ¿Por qué?
- ¿Cómo que por qué? Soy su jefe directo. Y además, me dolió que mintiera diciendo que era beta siendo omega.
- No intentó engañar a nadie. Ni el mismo lo sabía.
- Aun así, duele.
- Como se te ocurra decirle algo raro, te aseguro que no vuelves a usar la lengua en tu vida.
Ante la amenaza escalofriante de Do-won, Ji-ho sintió un estremecimiento en todo el cuerpo.
- No soy como tú…
Justo en ese momento, el ascensor llegó con un sonido de alerta. Do-won subió como si nada. Pero Ji-ho se quedó a cierta distancia.
- ¿Eh? ¿No subes, hyung?
- Voy a terminar algo del trabajo primero.
- Entendido. Nos vemos luego, entonces.
Do-won cerró la puerta del ascensor tras despedirse.
***
Yeo-rok estaba sentada en la cama viendo videos en YouTube con su tablet. Le daba miedo mirar las redes, pues temía que estuvieran llenas de historias sobre el y Do-won.
[Los polluelos del prado vivían un nuevo día enfrentando el viento que soplaba.]
Unos pequeños pollitos caminaban torpemente por una pradera verde. Los ojos de Yeo-rok brillaban como los de un niño. El video que estaba viendo era del canal "Ppiyak-Merong", que Cheol-min le había recomendado. Siempre le habían gustado las cosas tiernas, pero aquellos pollitos eran especialmente adorables. La edición del video era tranquila, con toques cómicos que lo hacían entretenido. Se alegró de haber descubierto un canal tan bonito.
- Son realmente adorables…
- Pero Yeo-rok, tú eres más lindo que esos pollitos.
- ¿Eh… qué?
Yeo-rok levantó la mirada, sorprendido. No se había dado cuenta de cuándo había entrado Do-won. Él le sonrió con dulzura y se sentó en el borde de la cama. Le acarició la mejilla con ternura.
- ¿Por qué no estabas dormido?
- No podía conciliar el sueño.
- Así que estabas viendo pollitos. ¿Te gustaría criar algunos?
- ¿Eh?
- Si quieres, puedo adoptarlos para ti.
Aunque sus palabras parecían referirse solo a los pollitos, en realidad lo que decía Do-won era que haría cualquier cosa que el deseara.
- No, más que pollitos… Quiero que nuestro bebé nazca sano.
- Tienes razón. Desde hoy, tienes que mirarte mucho al espejo.
- ¿Eh? ¿Por qué tengo que mirarme al espejo?
- Para que el bebé se parezca a ti.
Lo susurró con dulzura mientras la abrazaba por la cintura. Ese calor cariñoso hizo que Yeo-rok sintiera el cuerpo y el corazón abrigados.
- No… el bebé debería parecerse a ti…
- ¿De verdad piensas eso?
- Sí.
- Si se parece a mí, puede que nazca diciendo ‘mierda, mierda’ desde el primer día.
- Vamos… eso no pasa.
Yeo-rok negó, nerviosa. Do-won tomó su mano con expresión seria, como si lo creyera posible.
- Para evitar un resultado tan espantoso, tienes que mirarte mucho al espejo y amarte más. Y no olvides seguir cogiendo conmigo todos los días.
Cog… ¿coger?
¿Por qué siempre arruina el momento justo al final?
Capítulo 137
Después de terminar su trabajo, Ji-ho condujo su Audi. Justo cuando se detuvo en un semáforo, miró por la ventana. Tal vez porque ya había pasado el Ipchun (el comienzo oficial de la primavera en el calendario coreano), el cielo se veía azul y sentía que la primavera se acercaba. También alcanzó a ver el edificio del hospital donde Yeo-rok estaba internado. La última vez que fue, fue por miedo a que Joo-bin pudiera hacerle algo a Yeo-rok, pero hoy había ido con la intención de verlo. La verdad, aunque Ji-ho también se sentía algo dolido con Yeo-rok, no tenía intención de reprenderlo. Daba pena pensar en cómo había sufrido durante más de diez años atrapado en una familia egoísta, y ahora tendría que vivir toda su vida como pareja de Do-won, que ya no era solo un ladrón, sino incluso peor que un demonio. En conclusión, más que sentirse dolido, probablemente tenía un deseo mayor de consolarlo.
—Tuvo tan mala suerte… ¿Tenía que tocarle justo un actor pervertido?
Chasqueando la lengua, Ji-ho pensó en qué podría llevarle como regalo de visita. Hace poco, Joo-bin había llevado pastel de fresa, así que él pensaba en llevarle otra cosa. Yeo-rok comía bien y no parecía muy exigente. Pero con Do-won... parecía que sería más quisquilloso.
—¿Qué sería bueno...?
Mientras lo pensaba, apareció frente a él un centro comercial bastante grande. Allí había una pastelería llamada Crancier. Al principio de su entrada a la empresa, Yeo-rok le había dado una vez un pastel de Crancier diciendo que alguien se lo había regalado. En ese entonces, Ji-ho dijo que se lo comería, pero al final terminó en la basura por culpa de Do-won. Aún ahora le parecía una lástima. Con la intención de resarcirse por aquella vez, pensó en pasarse por allí. Era una pastelería bastante famosa, así que siempre había filas largas, pero ese día parecía tranquilo. Ji-ho se bajó del coche, pensando también en comprar algo para él. Justo al lado había una frutería, así que pensó en llevar algo de fruta también.
—Mientras no sea pastel de fresa, todo bien.
Murmuró mientras estacionaba el coche en el aparcamiento del centro comercial. Justo al lado había un enorme Benz. Ji-ho no le dio importancia y pasó junto a él para entrar a la pastelería Crancier. A diferencia del exterior, dentro había bastante gente. Mientras elegía el pastel, sintió que una mirada lo observaba intensamente. Levantó la cabeza con curiosidad. Sus ojos se cruzaron con los de un hombre que llevaba gafas de sol. Pero incluso a través de las lentes oscuras, pudo ver una mirada familiar.
- ¿Por qué está aquí Yeo-rok?
Tan pronto formuló la pregunta, se dio cuenta de su error. No había manera de que Yeo-rok, que debería estar en su habitación del hospital, estuviera allí soli. Do-won nunca permitiría una situación como esa…
En ese momento, el hombre salió apresuradamente de la pastelería con una caja de pastel en las manos. Su espalda, tan familiar, hizo que la memoria de Ji-ho se activara. Sin duda, era el mismo sujeto conocido como "cliente número 109" y también el que recientemente le había hecho una seña grosera con el dedo en el hospital. Ji-ho salió rápidamente de la pastelería. El hombre estaba cruzando el centro comercial y entrando a un callejón solitario. Ji-ho lo siguió de inmediato. El callejón era angosto y sombrío. Por todos lados se sentía un fuerte olor a desagüe que irritaba la nariz. Caminó un rato hasta que se encontró con una pared sin salida. Había escaleras de metal y vigas de hierro tiradas por todo el lugar.
—¡Mierda! ¿A dónde se fue…?
Ji-ho frunció los labios con ansiedad. En ese momento, algo duro lo golpeó en la parte trasera de la cabeza, y perdió el equilibrio de inmediato, cayendo hacia adelante. Sus gafas también cayeron con él. Un olor metálico le llenó la nariz. Su mente se oscureció como si le hubieran derramado tinta negra. Intentó levantarse, pero su cuerpo no respondía, como una marioneta rota. En ese instante, vio una barra de hierro caer frente a él. Se acercaba un hombre con zapatos derby.
Jadeando, Ji-ho alzó la vista. Era un hombre con traje y el mismo rostro que Yeo-rok. Pero la atmósfera que lo rodeaba... era completamente distinta.
—Desde la vez pasada que me andas siguiendo, y hoy otra vez con lo mismo.
La voz sonaba especialmente distinta, como si fuera otra persona. Aquel hombre le quitó el abrigo a Ji-ho y metió la mano en el bolsillo trasero de su pantalón para sacar su billetera. Abriéndola, examinó el interior como si fuera un inspector, revisando incluso su tarjeta de empleado.
- Kim Ji-ho, jefe del equipo de atención privada de Seed Entertainment, ¿eh?
- Tú…
Ji-ho, desconcertado, intentó incorporarse para detenerlo. Entonces el hombre le pisó la cabeza con sus zapatos derby. La cabeza de Ji-ho fue aplastada contra el suelo de cemento, como si la restregaran contra él.
- Tengo entendido que Yeo-rok fue contratado como empleado domésticao de Do-won. ¿Tienes algo que ver con eso?
- Ese… no es tu maldita asunto.
- Hmm…
El hombre finalmente lanzó la billetera a un lado. Luego le agarró el cabello a Ji-ho y lo levantó. Aunque su cuerpo era más pequeño que el de Ji-ho, su fuerza era considerable. En algún momento ya tenía un cúter en la mano y lo presionó contra el cuello de Ji-ho.
- Si no respondes con sinceridad a mis preguntas, será difícil que salgas de aquí con vida.
- ¿Qué…?
- Será mejor que respondas ahora que te estoy hablando con buenas palabras.
- ¡Cállate!
Al oír la respuesta rebelde de Ji-ho, el hombre le clavó el cúter en el cuello y lo cortó con violencia. Una línea de sangre roja apareció en la nuca de Ji-ho, y la sangre empezó a fluir.
- ¡Aaagh!
Ji-ho gritó de dolor. No, no era solo un grito; era un alarido desesperado por sobrevivir.
- ¡Ayúdenme! ¡Por favor!
Pero su voz solo rebotaba en forma de eco. El centro comercial estaba a unos pasos, pero ese callejón parecía pertenecer a otro mundo, como si estuviera completamente aislado. Ji-ho sentía el alma secársele de pura desesperación.
- Puedes gritar todo lo que quieras. ¿Crees que alguien vendrá?
Encima, el tipo se rió entre dientes. Su rostro era exactamente igual al de Yeo-rok, pero sus acciones eran de una persona completamente diferente.
- Tú… ¿Eres Kang Chan-woo?
Ji-ho lanzó el nombre que ya sospechaba. El hombre asintió sin vacilar.
- Sí, me llamo Kang Chan-woo. Kim Ji-ho, ¿por qué no contestas lo que te pregunto? Tú eres cercano a Yeo-rok, ¿verdad?
- …
- Eso quiere decir que también tienes relación con Do-won, ¿no?
Ji-ho eligió guardar silencio.
-Veo que aún no recapacitas…
Chan-woo apuñaló de nuevo el otro lado del cuello de Ji-ho, esta vez con una profundidad y brutalidad aún mayores que la anterior. Pero esta vez Ji-ho no emitió ningún sonido. Ya había entendido que gritar no serviría de nada y no quería seguir siendo un peón en el juego de ese loco.
- Tú sabes cuál es el verdadero estado biológico de Yeo-rok, ¿verdad? Todo el mundo anda diciendo que es omega… ¿Es cierto?
- …
- ¿Ah? ¿Vas a seguir sin contestar?
- ¡Responde de una vez!
Era una locura descomunal. Pero Ji-ho sentía algo extraño. Según las palabras de Do-won, esta familia Kang ya conocía el verdadero estado biológico de Yeo-rok. Entonces, ¿por qué le estaba haciendo ese tipo de preguntas? Por un momento pensó que, si esto seguía así, podía acabar perdiendo la vista, así que abrió la boca con dificultad.
- Sí… es omega…
- ¿Omega, dices? ¿Es dominante o recesivo?
- Omega de extrema dominancia.
- ¿Yeo-rok es un omega de extrema dominancia?
Las pupilas de Chan-woo temblaron violentamente, como si no pudiera creerlo.
- No puede ser… Si fuera un omega de. extrema dominancia, no hay forma de que no lo hubiéramos sabido antes… A menos que…
Mientras Chan-woo quedaba impactado, Ji-ho intentó empujarlo para escapar. Pero sus ojos comenzaban a hincharse y, con la herida en el cuello, perdió el equilibrio de inmediato y cayó. Con desesperación, trató de moverse apoyándose en el suelo con las palmas, pero no era fácil. Chan-woo pronto lo agarró por los hombros y lo volteó. Luego se subió sobre su abdomen, con la mirada completamente enloquecida.
- ¿No me digas que su biología cambió?
- Eso… eso no lo sé…
Ji-ho se dio cuenta de que decir más sería peligroso, así que desvió la conversación. Los ojos de Chan-woo se oscurecían más y más.
- Que mi Yeo-rok haya cambiado de biología… Joder, esto es de locos.
Las palabras vulgares de Chan-woo desconcertaron aún más a Ji-ho. ¿Por qué lo llamaba “mi Yeo-rok”? Este hombre había contratado incluso a asesinos a sueldo para hacerle daño. No tenía sentido lo que decía.
- Entonces dime el secreto de Do-won. Si lo haces, te dejaré ir con vida.
- ¿Qué?
- Me siento como si estuviera al borde del abismo. Ya no veo con claridad. Total, sobre Do-won hay un montón de rumores extraños, ¿no? Que no es el hijo biológico de Joo-bin, el CEO de Seed Entertainment. Que su verdadero padre es un desgraciado del que ni se puede hablar. O incluso que Do-won mató a su propio padre. Algunos son exageraciones, pero puede que algo de verdad haya.
- ¿Crees que voy a contártelo?
Entonces Chan-woo metió el cúter dentro de la boca de Ji-ho.
- Si quieres morir, cierra la boca. Si quieres vivir, habla.
- …
- O cambiemos la pregunta: ¿Qué clase de persona es el verdadero padre de Do-won?
En ese momento sopló el viento. A pesar de haber pensado que era primavera, una brisa helada como de invierno le golpeó. La visión de Ji-ho se oscureció. La hoja que tenía en la boca empezaba a pinchar las membranas de la mucosa. Una sensación espeluznante lo recorrió.
—L… lo diré. Te lo diré… Así que… el verdadero padre de Do-won es…
Y así, Ji-ho, buscando perdón en silencio hacia Do-won, pronunció palabras que eran casi un tabú.
***
- ¿Eh? Qué raro… ¿Por qué el Ji-ho hyung no llega todavía?
Do-won miró el reloj de pared con una expresión de duda. A su lado, Yeo-rok, que estaba viendo un video de “Ppiyak Merong” en la tablet, también abrió los ojos de par en par.
- ¿El jefe dijo que vendría?
- Sí. Lo vi después de visitar a mi padre. Dijo que venía a verte.
- Ya veo…
- La verdad, ya nos vio la vez pasada. No había necesidad de que viniera otra vez.
- Tienes razón… Oye… ¿de qué hablaste con el director Joo más temprano?
Yeo-rok intentó mantener la calma, pero para Do-won, todo era evidente.
- Nos dio su permiso para casarnos.
- ¿Eh? ¿De verdad?
Yeo-rok se sorprendió tanto que sus ojos se agrandaron como platos.
- Ha… joder, qué bonito eres…
Do-won lo abrazó con fuerza y empezó a darle besos en la mejilla sin parar. Pero no eran simples besos; eran caricias con la lengua, cubriendo la piel con saliva. Yeo-rok, aún impactado por la gran noticia, evitó con cuidado los labios de Do-won y se deslizó fuera de sus brazos.
- ¿De verdad nos dio su permiso para casarse?
- Claro. Te dije que mi padre no tenía otra opción más que aceptarlo.
- Ya veo…
- Además, si no le hubieras caído bien, no habría llevado esa tarta de fresa.
- Supongo que es un alivio… pero…
Aunque se sintió aliviado, al no haberlo escuchado directamente de Joo-bin, no lograba tranquilizarse del todo. Aún se preguntaba si de verdad era digno de ser la pareja de Do-won. Yeo-rok suspiró levemente y apagó el video de “Ppiyak Merong” que estaba viendo. En la pantalla principal de YouTube apareció una miniatura de los Premios de Arte de Corea, con Do-won en su papel de Ahn Joo-hyuk en Red Gentleman. También aparecía la fecha de la ceremonia: se celebraría el próximo jueves en el Ex Hall de Ansan. Honestamente, Yeo-rok pensaba que Do-won merecía el premio a mejor actor sin dudas. Por eso comenzó a pensar en prepararle un regalo de felicitación. ¿Qué le gustaba a Do-won…?
- Ah, cierto.
Do-won abrió el cajón de la mesita y sacó un teléfono. Era el que Chan-woo le había dado a Yeo-rok para que tratara con Do-won en su lugar.
- Esto ya lo voy a desechar.
- ¿Qué vas a hacer con Chan-woo?
- Arruinarlo.
- ¿Arruinarlo…?
- Mejor bórralo de tu mente, Yeo-rok. Solo trae problemas.
Lo dijo como si hablara de una cucaracha. Yeo-rok también quería considerar a Chan-woo como alguien inexistente, pero no era fácil para su corazón. En ese momento, el teléfono de Do-won vibró. Sacó el móvil de su bolsillo y vio que la llamada entrante era del jefe Ji-ho. Respondió con una expresión relajada.
- ¿Qué pasa? ¿Cuándo vienes, hyung?
[Do… Do-won-ah…]
La voz dolorosa de Ji-ho retumbó en sus oídos, y el rostro de Do-won se tornó serio de inmediato.
—¿Hyung? ¿Qué te pasa? ¿Estás bien?
[Joder… Kang Chan-woo… ese bastardo… uhg… ven… ven aquí, por favor…]
—¿Dónde estás? Voy ahora mismo.
[Junto a la pastelería Crancier… en un callejón…]
La voz de Ji-ho ya no se escuchó más. Do-won se levantó de la cama con el rostro completamente tenso.
- Yeo-rok, voy a ver al hyung. Espérame aquí.
- ¿Eh? Yo… yo también quiero ir.
- No. No parece nada grave. Quédate.
Intentó calmar a Yeo-rok con una expresión tranquila y salió rápidamente. Pero Yeo-rok ya había escuchado la voz agonizante de Ji-ho y el nombre “Kang Chan-woo”, así que no podía estar tranquilo. Su corazón latía con un temblor casi doloroso.
Capítulo 138
- ¿Qué demonios paso…?
Yeo-rok, desconcertado, miró a Ji-ho, que yacía en la cama del hospital. Tenía una venda alrededor del cuello, el rostro lleno de moretones y parches, los ojos hinchados y su complexión amarillenta. Apenas parecía respirar; solo movía débilmente los labios como si le costara mantenerse con vida. Do-won había regresado a la habitación apenas dos horas después de haber salido. Dijo que Ji-ho había sufrido un accidente y que ahora estaba ingresado en otra sala del hospital. Desde el momento en que Yeo-rok se enteró de que Kang Chan-woo estaba involucrado, se preocupó profundamente por el estado de Ji-ho y quiso comprobarlo por sí mismo. Por eso le pidió a Do-won que lo llevara hasta allí.
- ¿Qué le pasó al jefe?
Yeo-rok bajó la cabeza como si fuera el culpable. Do-won dudó un momento antes de responder.
- ¿Recuerdas que Ji-ho hyung dijo que vendría a verte hoy?
- Sí…
—Parece que fue agredido por alguien de camino aquí.
—¿Fue Chan-woo?
Yeo-rok apenas pudo pronunciar el nombre. Do-won trató de ocultarlo, pero al ver la expresión de Yeo-rok, asintió, rindiéndose.
- Sí… eso dice. Pero cuando llegué al lugar, él ya estaba inconsciente. Así que no sé exactamente qué pasó.
- ¿Está muy herido? ¿Tendrá que operarse?
- Según el médico, por poco no afectó órganos vitales, así que no necesitará cirugía. Está dormido por efecto de la medicación.
- Yo… fue por mi culpa…
- No.
Do-won tomó con firmeza ambos hombros de Yeo-rok.
- El culpable es ese bastardo de Kang Chan-woo. No fuiste tú quien dejó a Ji-ho hyung así.
- P-pero puede que haya descargado su rabia contra el jefe por culpa mía…
- Aunque así fuera, no entiendo por qué eso sería culpa tuya. El que está mal es ese hijo de puta de Kang Chan-woo por hacer algo tan violento.
- …
- No te conviertas en tu propio verdugo. Tú no has hecho nada malo, Yeo-rok.
Poco a poco, los ojos de Yeo-rok se llenaron de lágrimas. Apretó los labios para no sollozar como un niño, pero las lágrimas brotaban sin parar. Do-won no dijo nada más; simplemente lo abrazó con fuerza y le dio suaves palmadas en la espalda. De él emanó un dulce aroma a feromonas que ayudó a calmar a Yeo-rok poco a poco.
- El médico dijo que la vida de Ji-ho hyung no corre peligro, así que no te preocupes.
- Está bien…
Do-won secó las lágrimas de Yeo-rok con su dedo índice, y luego ambos salieron lentamente de la habitación. Entonces, Do-won tomó su mano con fuerza. Era una calidez reconfortante, como si le estuviera transmitiendo su propio calor.
***
Así, Yeo-rok regresó a su habitación del hospital, se lavó la cara y se sentó en la cama. Había llorado a mares, por lo que sus ojos estaban hechos un desastre. Afuera, la noche ya había caído, y gracias a la luz tenue del interior, la habitación tenía un ambiente acogedor. En medio de esa atmósfera, Do-won, sentado en la cama, le hizo un gesto con la mano para que se acercara. Esa noche, él parecía aún más tierno que de costumbre. Yeo-rok se acercó con cuidado, se metió en la cama y se recostó en los brazos de Do-won.
- ¿Mi Yeo-rok se lavó bien la carita?
La forma en que lo susurró, como si hablara con un niño, hizo que a Yeo-rok se le encogieran los dedos de los pies por la cosquilla emocional.
- No hable así… Yo… soy un adulto.
- Lo sé. Un adulto al que le encanta el pastel de fresa.
- No me moleste.
Yeo-rok hizo un puchero, sacando los labios como un pato y girando la cabeza. Do-won lo abrazó más fuerte y sonrió.
- Está bien.
Do-won acarició suavemente la espalda de Yeo-rok, con una ternura similar a la de una madre con su bebé. Sin darse cuenta, Yeo-rok se apoyó en él como si realmente fuera un niño, a pesar de que unos segundos antes había dicho con seguridad que era un adulto.
- Tengo miedo de que le pase algo al jefe Ji-ho…
- No te preocupes. Ji-ho hyung ha estado al frente del equipo de Private Care durante mucho tiempo. Está acostumbrado a este tipo de cosas.
- ¿Le ha pasado muchas veces?
- Sí. Se encarga de proteger la vida privada de los actores. Curiosamente, nuestros artistas tienen más acosadores o fans obsesivos que en otras agencias, así que siempre pasan cosas raras. A menudo reciben amenazas o chantajes. También hay actores irresponsables que abandonan rodajes o causan problemas.
- Ah… ¿en serio?
- Sí. Pero Joo-bin —es decir, mi padre— cuida mucho la imagen pública. Por eso, todo lo desagradable se mantiene oculto. Creó el equipo de Private Care para proteger la vida privada de los actores y contrató a muchos talentos para ello. Gracias a esta gestión, la imagen de los actores de Seed Entertainment es impecable. Aunque la realidad sea un caos. El caso de Ji-ho también se manejará en silencio. Pero eso no significa que el culpable se vaya a quedar sin consecuencias. Solo quieren evitar que se convierta en un escándalo mediático.
- Pero en la agresión al jefe Ji-ho, también intervino la policía, ¿no?
- Haremos todo lo posible para que no trascienda.
- ¿C-cómo?
- La familia de Joo-bin es increíblemente rica en Estados Unidos. Tienen varios negocios, y entre sus miembros hay políticos. Joo-bin es uno de esos casos en los que alguien triunfa como actor por hobby. Además, su madre es hija de un congresista, y sus hermanos también están en la política, la policía, la medicina o dirigen medios de comunicación. Con ese tipo de conexiones y poder económico, pueden ejercer presión fácilmente.
- Eso es… impresionante…
Para Yeo-rok, todo sonaba como una historia de película, muy distante de su realidad. Pero Do-won hablaba con total serenidad.
- Por eso me esforcé tanto para caerle bien a mi padre. Pensé que sería muy útil tener a alguien así bajo mi control.
Por un momento, Do-won le dio la impresión de no estar hablando de un padre, sino de una bestia domesticada a sus pies. Le pareció tan frío que se preguntó si de verdad era humano. Pero ese pensamiento se desvaneció cuando Do-won le acarició la cabeza con una expresión tierna.
- Yeo-rok, vamos a dormir ya.
- Sí…
También podía sentir la dulzura tranquilizadora de sus feromonas, lo que poco a poco hizo que sus párpados se volvieran pesados. Cerró los ojos lentamente.Do-won, escuchando su respiración, miró el reloj digital. Cuando los números cambiaron significativamente, se levantó de la cama. Su silueta era la de una bestia nocturna, activa solo bajo la oscuridad. Con suavidad, soltó el cuerpo dormido de Yeo-rok de entre sus brazos, salió de la cama y se dirigió al vestidor. Se cambió de ropa con movimientos elegantes y entró a la despensa. Entre el fregadero y los utensilios de cocina, se encontraba una caja de herramientas. La abrió y tomó el mazo más grande y pesado. Con la mirada de un monstruo que ha recuperado una parte perdida de su cuerpo, salió de la habitación. Ahora, Do-won ya no era el tierno y amable Joo Do-won para Yeo-rok. Era un despiadado Beret. Con pasos amenazantes, caminó por el pasillo.
***
Desde algún lugar se oyó una vibración. Yeo-rok, que estaba profundamente dormido, abrió los ojos al escucharla. La luz tenue aún iluminaba acogedoramente la habitación, pero Do-won, que había estado a su lado, había desaparecido como si se hubiera desvanecido. El hecho de no verlo, cuando antes estaban tan juntos, despejó de golpe su mente nublada por el sueño.
- ¿Actor…?
¿Habrá ido al baño?, se preguntó mientras se frotaba los ojos. Entonces, la vibración sonó una vez más. Pensó que tal vez Do-won había dejado su teléfono o que podría ser el suyo. Revisó. Su móvil estaba sobre la mesita, conectado al cargador, pero el de Do-won no estaba por ninguna parte. Inquieto, Yeo-rok siguió el sonido. Provenía de debajo de la cama. Se agachó y recogió el teléfono. Al principio pensó que era el de Do-won, pero su rostro se tornó pálido al instante. Era el móvil de Chan-woo. Recordó que antes de enterarse del intento de asesinato contra Ji-ho, Do-won le había dicho que iba a deshacerse de ese teléfono. Parecía que, al salir apresuradamente, se le cayó y rodó bajo la cama. El teléfono estaba recibiendo una llamada, y debajo del número emisor aparecía una vista previa de los mensajes recientes:
<¿Por qué no apareciste en el centro comercial?>
Era la respuesta al mensaje que Do-won le había enviado a Chan-woo en nombre de Yeo-rok, diciendo que no podría asistir a la cita en Saliet. Ver ese mensaje en ese número confirmaba que el contacto era Chan-woo. Yeo-rok sintió que no debía contestar. Quería reclamarle por la agresión a Ji-ho, quería decirle muchas cosas, pero sabía que nada se resolvería por teléfono. Mientras pensaba en cómo reaccionar, la llamada terminó y llegó un mensaje:
<¿Es cierto que Joo Do-won es en realidad Beret Briss?>
<¿Es el hijo de un asesino serial? Qué sorprendente, ¿no?>
- ¿C-cómo…?
El corazón de Yeo-rok se hundió. Un sudor frío le empapó la frente y las palmas. ¿Cómo podía Chan-woo saber sobre el pasado de Do-won? En ese momento, el teléfono volvió a vibrar. Sintió un impulso incontrolable de contestar. Con manos resbalosas por el sudor, respondió.
—Kang Chan-woo… tú…
[Hace tiempo que no escuchaba tu voz, Yeo-rok. Es agradable.]
La voz animada de Chan-woo hizo que el corazón de Yeo-rok se hundiera aún más.
—Ese… ese mensaje… ¿qué significa?
[¿No tienes curiosidad de cómo supe algo tan impresionante?]
—N-no… no es cierto…
Yeo-rok lo negó de inmediato. Si daba siquiera una pista de que era verdad, podría perjudicar gravemente a Do-won. Aunque moría de ganas por saber cómo lo había descubierto, tenía que ocultarlo.
[Claro que lo es. Fue ese tal Kim Ji-ho, el jefe del equipo, quien lo soltó todo.]
—¡Tú…!
[Yeo-rok, quiero verte. ¿Por qué no sales un momento?]
—¿Qué?
[Si no quieres, está bien. Pero entonces puedo esparcir por internet toda la relación entre Beret Briss y Ju Do-won.]
Era una amenaza en toda regla. Las pupilas de Yeo-rok temblaron.
[Hay una panadería llamada Clancier frente al hospital. Te espero en el estacionamiento.]
Chan-woo cortó la llamada sin darle tiempo a responder. Yeo-rok se sujetó la cabeza con ambas manos. Sentía que no podía respirar ante la idea de que, por su culpa, el pasado de Do-won estuviera a punto de ser expuesto. Ya estaba siendo arrastrado por rumores de matrimonio, y si se sumaba esa revelación, todo sería un caos. Ya agobiado por el ataque a Ji-ho, Yeo-rok se levantó de la cama sintiéndose como un criminal.
***
Do-won giró con fuerza el picaporte de metal y abrió la puerta. Se reveló un espacio oscuro en el sótano, y él buscó y presionó un botón en la pared. Con la luz brillante encendiéndose, el interior se hizo visible. Había una pequeña cómoda, un televisor antiguo, y una cama donde yacía un hombre con bata de paciente. Este abrió los ojos.
- ¿Q-qué es esto…?
Do-won cerró la puerta tras de sí, la cerró con llave y se acercó. El hombre, desconcertado, no era otro que Jang-hu, quien había intentado asesinar a Yeo-rok en el centro comercial Salut, pero fue brutalmente golpeado por Do-won. Después de ser llevado en ambulancia, había logrado sobrevivir gracias a cirugía y tratamiento.
- Tú…
Al ver a Do-won aparecer de repente, Jang-hu retrocedió como si hubiera visto un fantasma. Pero Do-won se acercó sin dudar, le torció el brazo como si fuera a romperlo y lo empujó contra la pared para luego golpearle el dorso de la mano con el martillo.
- ¡Aaahhh!
El grito desgarrador llenó la habitación.
- Qué voz tan débil. ¿Así esperas que alguien venga a ayudarte?
Do-won esbozó una sonrisa perfecta. Jang-hu, temblando, miró su mano. Los dedos estaban doblados en ángulos grotescos, y los huesos parecían haber atravesado la carne, dejando una imagen espantosa.
- ¿P-por qué… de repente… por qué haces esto…?
- Porque el bastardo que te contrató hizo una mierda de las grandes. Por eso estoy aquí.
- ¿Qué? ¿Qué hizo Kang Chan-woo ahora?
- Maldito… nada sale bien por culpa de ese imbécil. ¿Lo sabías?
Do-won maldijo y luego lo golpeó con el martillo en el abdomen. Jang-hu gimió y se dobló hacia adelante de dolor.
- Levántate.
Con una voz más afilada que una cuchilla, Do-won lo obligó a incorporarse temblorosamente.
- Y… yo no tengo nada contra esa tal Eun Yeo-rok. Solo… solo estaba tratando de sobrevivir. No creas que me agrada ese psicópata de Kang Chan-woo…
- …
- Este tipo de trabajo no lo solicita alguien en su sano juicio. Todos están rotos por dentro, como una caja de música dañada. Kang Chan-woo es el más raro de todos. Me contrató para matar a la persona que dice amar.
- ¿Que ama?
- Sí. Ese loco está enamorado de Eun Yeo-rok. Lo ve como pareja, de forma romántica.
- Ha…
Do-won frunció el ceño, completamente incrédulo, y levantó de nuevo el martillo.
- ¿No es Kang Chan-woo un omega? ¿Cómo puede un omega sentir eso por otro omega?
- Hoy en día, hasta los alfas están con otros alfas. ¿Quién dice que los omegas no pueden?
- No trates de confundirme con estupideces para salvarte.
- No, te digo lo que me dijo cuando me contrató: “Mata a Eun Yeo-rok y tráeme su cuerpo. Quiero poseerlo por siempre.”
- ¿Qué?
- Y… y has visto la cara de Kang Chan-woo, ¿cierto? Es idéntica a la de Eun Yeo-rok. Eso es porque se operó. Ya sabes… a veces, cuando uno ama a alguien, intenta parecerse a esa persona.
- ¿Q-qué…?
Do-won lo miró con ojos llenos de confusión. ¿Kang Chan-woo… estaba enamorado de Eun Yeo-rok?
***
Los pasos de Yeo-rok, enfundado en su abrigo, estaban cargados de tensión. Incluso su respiración era agitada.
- Viniste, Eun Yeo-rok.
La voz de Chan-woo se apoderó con nitidez de los oídos de Yeo-rok, quien movió los ojos con nerviosismo. Aunque el estacionamiento estaba oscuro, la tenue luz de una farola permitía ver ligeramente el rostro de Chan-woo. Su mirada, que parecía diferente de la de antes, le provocó un escalofrío. Él se acercó y le extendió una caja de pastel.
- Es un trozo de pastel de Crancier, tu favorito. Lo compré hace un rato.
- Q-quítalo.
Yeo-rok le apartó rápidamente la mano. La caja del pastel cayó al suelo.
- Vaya… ¿por qué mi querido Yeo-rok se pone tan difícil?
Chan-woo se acercó más. A medida que la distancia entre ambos se acortaba, los rasgos de su rostro se hicieron más claros, y el corazón de Yeo-rok se oprimió con fuerza incontrolable. Aunque Chan-woo siempre se le había parecido, su mirada era distinta, y por eso Yeo-rok solía maquillarse. Pero el Chan-woo frente a él ahora… tenía exactamente el mismo rostro que él.
- T-tu… ¿por qué tu cara…?
- Ahora soy completamente igual a ti. ¿Verdad?
Chan-woo esbozó una sonrisa torcida. Luego tomó el mentón de Yeo-rok… y lo besó en los labios.
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